La Historia de los Papas, de Von Ranke
Schleiermacher y Dilthey, especialmente este último, introdujeron el método hermenéutico originariamente usado para la interpretación de la Sagrada Escritura, en su teoría de las ciencias del espíritu para designar conceptualmente la metodología que debe seguir la comprensión en su tarea de incorporación de las formas de la cultura.
En Scheleiermacher encontramos el primer intento explícito de fundamentar teóricamente el método hermenéutico, con el objeto de reconstruir el pensamiento y las intenciones de un autor de obras escritas. Según Schleiermacher, el modo de crear del genio constituye el modelo de toda producción espiritual. La posibilidad de la hermenéutica queda fundamentada en una metafísica de la vida vinculada a todas las individualidades, debido a la simpatía y congenialidad de todo el género humano.
Toda creación no es más que un momento vital en todo nexo total de la vida. Aplicado a la historia, la perfección última de toda interpretación, es decir de todo conocimiento, es la comprensión de la totalidad en la que se insertan las creaciones individuales. Cada texto, por ende, es un medio para el conocimiento de la totalidad.