Benedicto XVI y los dones del Espíritu Santo
La Iglesia Católica es noticia constante en la Buena Nueva predicada desde el día de su nacimiento en la Pascua de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo descendió en forma de lengua de fuego sobre los Apóstoles reunidos en el Cenáculo.
Aquel día, no hubo necesidad de usar traductores simultáneos, San Pedro era entendido por todos los miles de oyentes llegados de numerosos puntos de los pueblos cercanos “en su propia lengua”.
Aquel mismo Espíritu Santo conductor y guía de la Iglesia hasta hoy, ha demostrado que sigue actuando en la persona del Papa Benedicto XVI, cuando éste ante Dios y su conciencia ha tomado la valiente e histórica decisión de renunciar a su servicio ministerial para el que fue elegido en el mes de abril de 2005.
En el Papa se han reunido los siete dones del Espíritu Santo, de la siguiente forma:




