¿Dinero de la Iglesia para el anticatolicismo?
Los que me conocen saben bien de lo que voy a hablar, porque es un tema recurrente, tanto en este blog como en el canal de La Sacristía de La Vendée. Sí, se trata de la extraña alianza entre el portal estrella del progresismo eclesial más rancio y algunas de las más respetables instituciones eclesiales españolas.
Hace un par de décadas, Religión Digital era un portal que contaba con perfiles de todo tipo. Ahí estaban desde Francisco José Fernández de La Cigoña o nuestro Luis Fernando Pérez Bustamante hasta el sacerdote homosexual, ya fallecido, José Mantero. Con el tiempo, se fue imponiendo la línea de su director, el excura José Manuel Vidal y su compañero, también de estirpe levítica, Jesús Bastante. Entre sus figuras centrales quedaron Xabier Pikaza, Juan Masiá, José Arregi, Torres Queiruga, Antonio Piñero y demás momias del progresismo eclesial patrio.
En alguno de los artículos que hemos publicado, alertábamos de que este portal tenía una presencia sorprendente de patrocinios de entidades eclesiales. Es difícil saber a cuánto asciende el pago por esa publicidad, aunque en la misma web encontramos sus tarifas. Y no hablamos precisamente de calderilla: la web ofrece banners desde 400 hasta 2.000 euros mensuales y patrocinios de secciones desde 20.000 euros al año, más IVA. Estas tarifas, a primera vista, resultan llamativamente elevadas para un medio de estas características.
Porque, no nos engañemos, el progresismo eclesial no es, precisamente, un fenómeno de masas. Juanjo Romero suele presentar cada año un resumen de las cifras del mundillo informativo religioso español que no deja lugar a muchas dudas. Religión Digital está a una distancia considerable de los medios católicos más leídos y, según los datos de 2025, la diferencia entre las publicaciones católicas y las progresistas no hace sino aumentar. Eso sí, quizá sus lectores no sean tantos, pero algunos deben de ser bastante importantes, porque no dejan de recibir entrevistas de los principales jerarcas eclesiásticos, especialmente los que parecen proponerse a sí mismos para puestos más importantes.
¿Por qué vuelvo otra vez sobre este tema? Pues porque me he encontrado un artículo de reciente publicación y me ha parecido que tenía que compartir la desagradable sensación que he experimentado al leerlo. El artículo es un catálogo de los tópicos más manidos contra la doctrina de la Iglesia sobre la homosexualidad. El autor, un tal José Melero Pérez, que escribe con ese inconfundible tono de cura renegado que tantos frutos ha dado al periodismo religioso español, se despacha con frases como: «La Iglesia no permite conceder el sacramento del matrimonio a los homosexuales, considerándolos seres desviados y enfermos mentales ante Dios y la Naturaleza, fomentando las terapias de conversión para convertirlos en heterosexuales». Afirma que «con su postura intransigente, la Iglesia no solo da la espalda al Evangelio sino también a la ciencia». Y, para rematar, termina su diatriba con una cita de Juan José Tamayo, el perejil de todas las salsas de excuras amargados.
Claro, uno diría que no hay nada nuevo en ese discurso, más viejo ya que los jubilados que lo promueven. Pero lo verdaderamente desagradable es comprobar cómo, entre párrafo y párrafo, va apareciendo publicidad de instituciones eclesiales que, en numerosos casos, la propia Religión Digital presenta expresamente como entidades que apoyan o colaboran con el portal.
Comenzamos con EDIBESA, la conocida editorial dominicana, que anuncia su Evangelio para cada día. El que se distribuye en muchas parroquias de España, contribuyendo, por lo que parece, a que los amigos de Vidal insulten a la Iglesia sin escrúpulo alguno. Más abajo encontramos publicidad del Banco Sabadell, porque somos anticapitalistas, pero no demasiado. A continuación, una de las más sorprendentes: UMAS, una mutua en la que participan diócesis españolas y de cuyo funcionamiento, por caridad cristiana y por no desviarnos del asunto, no hablaremos hoy. Después, una Escuela de Teología por internet de los Dominicos, que ya tienen dos aportaciones al escarnio de la Santa Madre Iglesia. Después viene la Universidad Pontificia de Salamanca, que es responsabilidad directa de la Conferencia Episcopal Española.
Esto aparece al abrir este artículo concreto. Porque en el resto del portal se puede encontrar publicidad de la Universidad Católica de Valencia, que es una de las incorporaciones más recientes; también hay presencia de la Campaña contra el Hambre de Manos Unidas que, nos imaginamos, será una aportación voluntaria del mismo José Manuel Vidal para contribuir con tal noble causa. No podían faltar los hermanos de La Salle, en este caso con su centro universitario, que no sabemos si también está dirigido por seglares, como la mayoría de sus colegios, dada la escasez de hermanos dispuestos a seguir el ejemplo del gran san Juan Bautista de La Salle.
Bastante relegados aparecen los jesuitas de Comillas. Los dominicos hacen una tercera aparición con el anuncio de su grupo de WhatsApp y la Pontificia de Salamanca, junto con la Fundación Pablo VI, anuncia un Máster sobre la Doctrina Social de la Iglesia.
Ya al final de todo, cuando uno ha pasado las habitualmente blasfemas viñetas de Quique y Cortés, vienen los otros jesuitas de Deusto y todavía otro Banco: CaixaBank. Los jesuitas no se pueden quedar atrás, dada su antigua rivalidad con los dominicos, y anuncian también la Universidad Loyola.
Todavía quedan las Paulinas, Mensajeros de la Paz, la fundación Edelvives y, en última posición, quizá por ser llamados los Hermanos de la Buena muerte, los Camilos. Me sorprende que Mensajeros de la Paz, la empresa de servicios caritativos del inefable Padre Ángel, sea tan humilde de ponerse en un lugar tan oculto, teniendo en cuenta que la propia Religión Digital presenta a Mensajeros de la Paz como su «principal alianza» y afirma que ambas entidades «van de la mano» en un proyecto de comunicación.
Por tanto, tenemos a todas estas instituciones aportando recursos, publicidad, colaboración o apoyo institucional —en formas que varían según los casos— a un portal que publica esta y otras muchas manifestaciones contrarias a la fe católica, abiertamente hostiles a la doctrina de la Iglesia y escandalosas para cualquier fiel. El dinero es fungible, y sostener económicamente un medio permite que ese medio siga publicando lo que publica.
No pienso parar de denunciarlo, aunque los obispos hagan oídos sordos, como en la rueda de prensa de la última Plenaria de la Conferencia Episcopal, donde pregunté por esto a Mons. García Magán y él me mandó a preguntar a no sé quién de la campaña de la X. Sí, sin duda él y otros muchos podrán reírse de mí, pero no quisiera estar en su pellejo cuando tengan que dar cuenta ante el Rey de Reyes del uso que han hecho de los talentos puestos en sus manos. En este caso, parece que algunos han decidido invertirlos en financiar a quienes insultan a la Iglesia y trabajan para apartar las almas de la fe. Que Dios se lo perdone.
21 comentarios
Ponganse un Adblock leñe!
PD. Esta viñeta es demoníaca
https://www.infocatolica.com/blog/cura.php/1405060619-lo-de-cortes-en-religion-digi
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FJD: Evidentemente, para poder listar los banners he tenido que pausar el AdBlock. Pero creo que usted no ha entendido muy bien cómo va lo de la publicidad en RD, según lo cuentan ellos mismos. He enlazado la página con sus tarifas. No están vinculadas a las visitas o a los clicks.
https://www.religiondigital.org/hermano_cortes/votar_7_2547415248.html
Duro con ellos!
Ánimo, páter. y ánimo, Infocatólica.
Y argumentarán diciendo que se trata de "peccata minuta". Como si el escándalo, colgado continuamente en Internet, no fuese antievangelio y antihumanidad gota a gota.
Eso de que te estén hablando y tu moviendo papeles y haciendo como que no es importante lo que te dicen... me parece una falta de educación... pero bueno...
Ya irán enterándose los obispos españoles que ni son queridos por los progres ni hacen gracia a los católicos. La traición les va a salir cara.
Gracias D. Francisco José
Hace un tiempo asistí a la presentación de un libro, relacionado con el artículo mencionado, en librería San Pablo. Creo que fuí el único que, respetuosaente, discrepé. Allí se defendía lo del lamentable artículo.
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A esa graciosa belleza estamos llamados todos..Mucho y muy bueno nos va en ello.
Que Dios se lo recompense.
Resulta incomprensible que se rasguen las vestiduras con lo de unas webs mientras miran hacia otro lado ante una sección de comentarios de otras webs copada, protegida y consentida por la misma dirección del portal.
Abarcan a varios polemistas a los que se les nota a la legua la sintonía con la casa, destacando a especímenes como el que ahora firma bajo el nick de Ramón Aramburu: un personaje que, día tras día, escupe y vomita sin filtro sobre el Papa de la Iglesia Católica.
Que no se denuncie con la misma contundencia y virulencia este estercolero interno a la par que los ataques externos es una situación que clama al cielo. Proteger, callar y permitir la difamación sistemática contra el Sucesor de Pedro es una pura indignación selectiva
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FJD: Yo sé que le resultará difícil entenderlo, pero los comentarios de un artículo NO son responsabilidad de la web. Yo modero los comentarios porque tengo unos pocos, pero pretender que se pueden moderar manualmente todos los comentarios es no saber cómo funciona internet.
O sea, jerarcas que traicionan a Cristo.
Tengo entendido que no han faltado en los 1.993 años aproximadamente de andadura de la Iglesia desde que Cristo la fundara y luego se manifestara en Pentecostés.
Pero ahora, con algunos matices novedosos:
Por ejemplo, forman corporación. Se reconocen entre ellos y se ayudan mutuamente, sobre todo en el atlético deporte de la trepa. Y cancelan a los "enemigos", de ellos, que no de Cristo.
Por ejemplo, cuentan con fuertes respaldos externos, ya que la actual democracia masónica prefiere la infiltración antes que el enfrentamiento.
Por ejemplo, son amplia mayoría en el gobierno de la Iglesia, mientras que al principio perdían por goleada, 11 a 1.
Por ejemplo, son políticos, hacen de la religión un ejercicio político, buscando poner a la Religión Verdadera como vagón de cola del tren de los poderosos.
Pero en definitiva son los Judas redivivos. También como aquél, muy capaces por lo visto de utilizar los piadosos óbolos de los fieles para financiar a los enemigos encubiertos de la iglesia, caso Religión Digital, que son los más peligrosos.
Y sí, sólo queda rezar por sus almas desgraciadas y por los que puedan perderse a causa de sus malas acciones.
(multinick)
Pues a mí me encanta "Ramón Mendiburu", comentarista de InfoVaticana. Con su 'a tiempo y a destiempo' es que nadie puede con él. Ni siquiera el chapuzas de "Transeúnte" con sus suplantaciones.
Y ahí está la paradoja: se presentan como guardianes de la Tradición mientras establecen, de facto, un canon privado de aquello que consideran que la Iglesia puede enseñar, reformar o decidir. Eso no es fidelidad a la Iglesia; es someter la autoridad de la Iglesia a sus propios criterios.
El tiempo pondrá en su sitio a quienes confunden la defensa de la Tradición con el derecho a seleccionar qué parte del Magisterio aceptan. No tienen recambio generacional y teniendo a urbel y a lector como esbirros, su extinción está asegurada
¿Y quién tiene en la Iglesia recambio generacional?
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En el último recuento oficial de la Iglesia católica publicado por la Santa Sede, existen 108.481 seminaristas mayores en todo el mundo. Adicionalmente, se contabilizan cerca de 95.161 seminaristas menores en los seminarios de menor rango a nivel global
Pero hagamos un cálculo
Si tomamos aproximadamente:
400.000 sacerdotes
~106.000 seminaristas mayores
Formación media de 6 años
Si esos 106.000 estuvieran distribuidos aproximadamente entre los seis años de formación:
106.000 ÷ 6 ≈ 17.700 candidatos por promoción anual.
Es decir, el "stock" actual de seminaristas sería equivalente, grosso modo, a unas 17.700 ordenaciones potenciales anuales si absolutamente todos llegasen al sacerdocio.
Y aquí está lo interesante:
17.700 sacerdotes nuevos al año sobre 400.000 sacerdotes supone una tasa de renovación del 4,4 % anual.
Eso significa que, matemáticamente, si la tasa real de ordenación se acercara a esa cifra, habría capacidad sobrada para reemplazar a una población sacerdotal de 400.000 hombres cuya permanencia media fuera de unas dos décadas o más.
Lector, tu engulles mucho LF
avaladas por un batallón de pontífices santificados en serie.
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Que mal hueles lector, que tufo!
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