La desesperación nos coquetea a todos
La crisis financiera mundial nos ha golpeado a todos en todas partes.
A los que teníamos hasta hace poco cierta “comodidad” nos golpea al punto de que como nunca antes nos hemos visto en la necesidad de “pensar el mundo” de forma diametralmente opuesta para lograr que “el cinco” dure hasta final de mes.

No creo que sea para alardear más bien para que conmigo se alegren: he regresado a mi parroquia.
Yo, bien lo sé, de sencilla me paso. Por ello, muchos se sienten ofendidos y me lo reclaman como si ser persona sencilla fuera pecado. Lo cual me da mucha risa, dicho sea de paso.
Recuerdo que desde niña de lo que más me apasionaba durante las vacaciones era el involucrar a mis hermanos, primos y amigos en toda clase de juegos, trabajos y diversión.
Si el Cardenal Dolan ha propuesto el sacramento de la Reconciliación como el sacramento del Año de la Fe ha de ser porque reconoce que tanto para recurrir a el como para ofrecerlo hace falta ante todo humildad.





