Cambio climático: calladitos estamos más guapos
Me viene hoy a la cabeza una reunión de esas de parroquia en la que se hablaba de algo tan inusual como la opción por los pobres. Uno de los asistentes, experto en reuniones, con estudios de teología, aunque creo que no llegó a ordenarse, nos decía que mientras los ricos comíamos buenos solomillos, entrecots y marisco, los pobres tenían que conformarse con unas sardinas que encima les destrozaban la salud.
Qué cosas. Han pasado los años y se nos ha descubierto que sanas, sanas, las sardinas. Y malo, pero malo, comer carnes rojas y marisco.

Vieja discusión. En algunos momentos, cuando mis feligreses me notan cansado, una de las sugerencias que me hacen es que busque voluntarios para el despacho parroquial. Pues ya ven, justo para eso, no.
Conferencias episcopales, diócesis, parroquias. Todos necesitamos un plan de pastoral. En Madrid estamos comenzando un Plan Diocesano de Evangelización que esperamos dé óptimos frutos de evangelización, y en el que mi parroquia está comprometida a colaborar todo lo que podamos.





