Santiago Mata dice que servidor conoce, apoya y justifica el Yunque y que, por tanto, no es de fiar
Servidor del yunque lo más que sabía era lo de un huesecillo del oído, el de la fragua de mi pueblo, y que el yunque de un platero se llama tas. Posteriormente comencé a leer que había una sociedad secreta, súper secreta, sectaria y no sé cuántas cosas más, desde luego mala y muy mala, que tiene su conexión con la gente de HazteOir, y que algunos obispados, Getafe entre ellos, le habían prohibido cualquier tipo de actividad en su diócesis.

Llevan los rumores algún tiempo. Se dice, se cuenta, parece ser, llegan informaciones… según las cuales los Heraldos del Evangelio podrían estar en el punto de mira vaticano y esperando no se sabe muy bien si una intervención o quizá, más probable, algún tipo de comisario pontificio que acuda a echar una mano, no sabemos si al cuello.
La señora Carmena dirá lo que quiera, pero cuando alguien se refiere a una situación diciendo que “esto es el despatarre”, no se está refiriendo a mayor o menor abertura de piernas de varón o de mujer, que no se me tache de discriminador a estas alturas, sino a una situación esperpéntica, absurda, rocambolesca: “es que esto ya es el despatarre”.