Pisto manchego o cuando las noticias te desbordan
Mi maestro, D. Adolfo, de cuando en cuando nos preparaba lo que él denominaba “pisto manchego”, y que no era otra cosa que un conjunto de pequeñas cuestiones, a veces del todo divergentes, sobre los temas más diversos.
Hoy ataco mi particular pisto manchego porque los medios andan últimamente cargaditos de noticias y si fuera a post por noticia interesante o llamativa, siempre según el juicio de un servidor, necesitaría algunos días escribir media docena, cosa que ni el director de Infocatólica ni mis lectores me iban a consentir. Así que hoy toca pisto manchego.


Pasó lo que se sabía podía pasar. Desde hace tiempo, especialmente desde la publicación de “Amoris Laetitia”, la cosa está entretenida. Y esto no me lo van a negar. Amoris Laetitia ha conseguido el nada despreciable logro de hacer que, no ya obispos y cardenales, sino conferencias episcopales, mantengan posturas diametralmente opuestas sobre el acceso a los sacramentos de los católicos que rompieron su matrimonio canónico y viven una posterior unión more uxorio. Por ejemplo, Wuerl y Burke. Por ejemplo, Malta y Polonia.
Cuando pregunté a los niños si era justo que los que trabajaron apenas una hora cobrasen lo mismo que aquellos que tuvieron que bregar toda la jornada, evidentemente dijeron que no. Seguro que los mayores también lo pensaban, pero no se atreven a proclamarlo en público.