Se nos quiere poco
Podría empezar, de hecho empiezo, citando algunos refranes castellanos que siempre son expresión de profunda sabiduría. Por ejemplo aquello de “te quiero mucho perrito pero pan poquito”, o aquello de “obras son amores y no buenas razones", incluso si quieren eso de “bien me quieres, bien te quiero, mas no te doy mi dinero".
Infocatólica lanza su campaña de recogida de donativos. El caso es que dicen que prestamos un buen servicio a la Iglesia, que somos gente seria, tanto que aquí los únicos más gamberros Aberasturi y un servidor, amén de alguna gansada de Higinio Fernández en “La Caverna". Nadie podrá reprocharnos estar montados en la herejía, favorecer la heterodoxia o dar pábulo a los más absurdos rumores de entrepierna. Tampoco nos dedicamos a hurgar en manejos ocultos o hacer público lo que mejor se quede en privado.

Estoy en la víspera de la fiesta de la Virgen del Buen Suceso, patrona de Braojos de la Sierra. Este año sin fiestas patronales e incluso sin poder venerar a la madre de Dios con esas formas y esos modos tradicionales heredados de nuestros mayores.
No es la primera vez que escribo de esto, pero es que es como la canción del verano: vuelve y vuelve y vuelve. No hace mucho, preguntado un eclesiástico por una iniciativa pastoral que se estaba presentando, respondió con un “es que algo hay que hacer”. Malo. 





