El gran gesto profético es no hacer nada
He vuelto feliz de Santa María de Refet. Socio tanto o más que yo. Volveremos.
Dos consagradas jerónimas en una ermita santuario en mitad del monte. Dos contemplativas. Una diócesis, Urgell, con algo más de doscientos mil católicos, 80 sacerdotes, 363 parroquias, 27 religiosos y 98 religiosas. Cuánta tarea, cuantísimo trabajo, que extenso campo de apostolado para estas dos consagradas.
Y llega servidor, siempre ayudado por su fiel Socio, y lo que dice es que NO HAGAN NADA. Realmente escandaloso…
Les dejo algunos de los puntos de una de las meditaciones que ofrecí a las hermanas:

Algún día me cansaré de hablar del sínodo, pero hasta ahora no es el caso.
Las conclusiones sinodales son de esas cosas que uno se imaginaba de antemano. Pocos participantes, y los que se han ido anotando en el proceso han sido los más “francisquistas", porque Rafaela, Joaquina y gente de semejante vivir, han pasado ampliamente.