Pequeñas cosas de nuestros pequeños pueblos. Invitamos al viacrucis
Posibilidades, ocurrencias, creatividades mínimas a las que en el libro “Pastoral rural para urbanitas escépticos” denomino “Tirar del hilito". En mis pueblos dicen que uno es algo, dos compañía y tres multutud. Por eso cualquier iniciativa pastoral que reúna a unos pocos ya es un éxito, y si es posible nos apuntamos el tanto para más ocasiones.
Desde hace algunos años estamos celebrando un via crucis al que convocamos gente de diversos pueblos. Este año, también.
Tendrá lugar este próximo sábado, víspera de ramos. En esta ocasión el viacrucis partirá a las 11 de la mañana de la iglesia parroquial de Braojos y nos llevará hasta el vecino pueblo de Gascones, donde esperamos llegar sobre las 12, y acabar el viacrucis con una celebración del sacramento de la reconciliación donde habrá sacerdotes para atender las confesiones.

Parroquia cualquiera. Pepita, religiosa de edad más que cierta, pizpireta donde las haya, poquita cosa en lo físico y un corazón generoso hasta lo inimaginable. Misa de la tarde de un día cualquiera de diario. Presidida, vamos a decir, por don Severiano, que, como dirían en mi pueblo, era largo de pastorela, vamos, de enrollarse con facilidad. Pasaban los minutos y ni aportaba nada ni veía cómo acabar la homilía. Hasta que Pepita, con un suspiro que le salió de las entrañas, exclamö:
He presentado esta semana 
La verdad es que a uno le preguntan de todo. No sería la primera vez que una familia me pide referencias sobre la parroquia Tal o la asociación Cual. Como puden imaginarse, por más que uno tenga amigos en muchas partes, no es fácil hacerte una idea del funcionamiento de tal comunidad o las garantías de ese movimiento. Por otra parte, tampoco es tan complicado. Basta saber que el talón de Aquiles de cualquier parroquia es su liturgia. De ahí, el título del post.