In memoriam. Antonio Tejero: "Dios no abandonó nunca a mi familia y siempre nos protegió"

NOTA:- Publicamos esta histórica entrevista por su actualidad en el triste día de su fallecimiento y ser una de las muy pocas que concedió el Tte. Col. Tejero. Rogamos oraciones por su eterno descanso y damos el pésame a toda su familia, especialmente a su hijo sacerdote Ramón.
Tuve la oportunidad de conocerlo en una comida privada el fatídico día de la profanación de Franco. Pudimos conversar de manera entrañable. Se mostró muy afable y muy devoto e interesado por las enseñanzas de la Iglesia Católica.
Según acaba de comunicar la familia, falleció en compañía de todos sus hijos habiendo recibido los últimos sacramentos y la Bendición de Su Santidad León XIV.
¿A su edad contempla el pasado con paz y serenidad?
A mis 86 años tengo una visión amplia y veraz de todo el pasado de España, desde la Guerra de Liberación, donde bajo el mando del Generalísimo Franco, se venció al comunismo, liberando a Europa de su expansión. Soy un hombre sereno por naturaleza, pero es tanto el mal que se está haciendo a la religión y a España, destruyendo toda la magnífica obra que construyó el Caudillo durante 40 años, que es difícil controlar la serenidad. Además Franco lo hizo él sólo, y la victoria sobre el comunismo parece que sentó mal a todo el mundo, salvo dos excepciones. Éste mal se plasmó en la nefasta y atea constitución de 1978.
Es bonito y edificante llegar a su edad con la conciencia tranquila.
Mi conciencia particular la tengo bien tranquila, ya que he cumplido fielmente el juramento que hice a España en la Academia General Militar, aunque no obedecí a mis jefes siempre que fueron contrarios a los intereses de la Patria, como ocurrió en varias ocasiones.
Recuerdo alguna de ellas como la publicación de un artículo en la prensa pagana del Imparcial, con motivo del proyecto de la nefasta Constitución, en la que advertía del peligro de las nacionalidades, ya que se convertirían las autonomías en embriones de futuros intentos de separatismos. Cumplí el arresto correspondiente y me quedé tan tranquilo, aunque todo siguió para adelante dándole el incompetente Suárez los amplios estatutos a Cataluña y Vascongadas ¡Fue un desastre que ahora estamos sufriendo!

