(InfoCatólica) El Papa León XIV ingresará a última hora de la mañana de este martes, 13 de octubre, en el Policlínico Gemelli de Roma para someterse a la extirpación de un nódulo pulmonar. La intervención, que el propio Pontífice anunció durante el Ángelus del domingo, ya ha obligado a reorganizar su agenda y la clausura del encuentro sobre Amoris laetitia que se celebra estos días en el Vaticano.
Según ha informado Vatican News, Matteo Bruni, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, precisó ante las preguntas de los periodistas que el nódulo, que León XIV describió como «circunscrito en el pulmón», se detectó en revisiones «de rutina». El portavoz mantiene la previsión de una estancia hospitalaria postoperatoria de «aproximadamente una semana».
La Prefectura de la Casa Pontificia ha cancelado todas las audiencias hasta el martes 20 de octubre. El Papa sí mantuvo este lunes por la mañana las audiencias previstas, pero no participó en las sesiones de la tarde del encuentro reunido en la Sala Pablo VI. Desde el domingo recibe mensajes de apoyo de Iglesias y autoridades políticas de los cinco continentes.
Una intervención de entre dos y cuatro horas
Alberto Jáuregui, jefe del servicio de Cirugía Torácica y Trasplante Pulmonar del Hospital Vall d'Hebron, ha valorado positivamente en COPE que la lesión se haya detectado en una fase temprana. Según ha explicado, la operación consiste en «resecar una parte de ese pulmón que está afecto por este nódulo» y en extirpar los ganglios linfáticos para analizar el tejido. Se prevé que dure entre dos y cuatro horas.
El especialista ha subrayado que las técnicas actuales son poco invasivas, lo que acelera la recuperación y reduce el dolor respecto a la cirugía convencional. Habitualmente la convalecencia no se prolonga «más de un par de semanas». El Papa, de 71 años, perderá algo de capacidad respiratoria porque «el pulmón no se regenera». Aun así, según las pruebas previas, podrá llevar una vida normal y realizar el viaje proyectado a Uruguay, Argentina y Perú.
El Cardenal Tagle presidirá la misa de clausura
El encuentro, que reúne desde el pasado miércoles a los presidentes de las Conferencias Episcopales y a numerosos invitados con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica, también ha tenido que ajustarse. La operación implica «algunos cambios también en la forma de concebir el desarrollo de nuestro encuentro», explicó en rueda de prensa el jesuita Giacomo Costa, responsable de la metodología de la cumbre y consultor de la Secretaría General del Sínodo.
El cambio más visible afecta a la misa del miércoles 14 de octubre en la Plaza de San Pedro, con jefes de las Iglesias orientales, presidentes de Conferencias Episcopales, matrimonios y expertos. León XIV ha encomendado la celebración al Cardenal Luis Antonio Tagle, recientemente elegido decano del Colegio Cardenalicio. «En la misa rezaremos de manera especial por la salud del Santo Padre, además de por las familias», afirmó Costa.
El informe final, a la espera del Papa
La segunda novedad se refiere al Informe de Síntesis, que recoge las conclusiones de los grupos de trabajo y de las asambleas, desarrolladas según el método de la conversación en el Espíritu. Según Costa, el Papa «tenía el deseo de escuchar y de expresar su opinión», por lo que «ha pedido además que el informe no se publique, a diferencia de lo previsto, porque le gustaría escucharlo y dar su opinión».
León XIV se reserva el derecho a recibir el documento y, «una vez que salga del hospital, revisar también los materiales y poder expresar su opinión». «Creo que es hermoso este deseo suyo de escuchar, de no dejar que el encuentro pase sin más, de tener la posibilidad de decir algo para contribuir al compromiso de toda la Iglesia», añadió el jesuita.
Gratitud al Cardenal Re
Tagle se estrenará en el decanato pocos días después de su nombramiento, el 8 de octubre, tras la renuncia del Cardenal Giovanni Battista Re. En una carta fechada el 11 de octubre y hecha pública este lunes, el Papa agradece a Re el oficio «desempeñado de manera excelente durante más de seis años», que ha sido «para mí y para todos un edificante testimonio de amor a la Iglesia y al Papa».
La misiva repasa la trayectoria del purpurado en la Curia Romana como colaborador de San Juan Pablo II, que lo nombró asesor y sustituto de la Secretaría de Estado, y después prefecto de la Congregación para los Obispos, antes de crearlo cardenal. «Pienso no equivocarme al decir que usted, Eminencia, ha sido y es uno de los servidores de la Santa Sede más conocidos y estimados», escribe León XIV. El Papa recuerda también su lema episcopal, Virtus ex alto, y las celebraciones que presidió como decano, «la última con ocasión de las exequias del Papa Francisco».








