(InfoCatólica) Voluntarios, jóvenes de la Comunidad Cenáculo y fieles trabajaron desde el amanecer hasta la puesta del sol para devolver el decoro al santuario. El Obispo Palić pide responder con oración, ayuno y perdón.
Apenas horas después de la profanación que conmocionó a la comunidad de peregrinos de Medjugorje, los daños causados en la imagen de la Virgen María en la colina de las apariciones, en la Cruz Azul y en el altar exterior de la iglesia de Santiago Apóstol han quedado reparados. Los trabajos de limpieza y restauración, que se prolongaron desde las primeras horas de la mañana hasta la puesta del sol del martes, permitieron que el programa vespertino de oración de la parroquia se celebrase con normalidad ese mismo día.
Restauración a contrarreloj
Según informó la Fundación Centro Medjugorje, los miembros de la comunidad parroquial, junto a jóvenes de la Comunidad Cenáculo y otras personas voluntarias, se movilizaron al amanecer para eliminar la pintura negra de la estatua de la Reina de la Paz y de las imágenes de la Cruz Azul, así como para reparar los desperfectos causados por el fuego en el altar exterior. La labor se extendió a los demás puntos de la colina que resultaron afectados.
A última hora de la tarde, los fieles rezaban ya ante la imagen de la Virgen completamente restaurada. «Gracias a ello, el programa vespertino de oración de la parroquia pudo celebrarse el mismo día de este desagradable acontecimiento», indicó la Fundación, precisando que se desarrolló «sin inconvenientes, en el altar exterior».
Detención y cargos penales
La policía de la región de Herzegovina Occidental identificó y detuvo el mismo martes, poco antes de las 13:00 horas, al presunto autor de los hechos: Krakowiak Bartłomiej Włodzimierz, ciudadano polaco de 31 años, localizado en la localidad de Cerno, entre Ljubuški y Čitluk. La identificación fue posible gracias a las cámaras de vigilancia del recinto y a la colaboración de ciudadanos, equipos de rescate de montaña y medios de comunicación, como reconoció el Ministerio del Interior.
La Fiscalía del Estado de Bosnia y Herzegovina ha asumido el caso y anunció que solicitará prisión preventiva. El detenido, que se encontraba en dependencias policiales de Ljubuški, debía ser entregado al fiscal este miércoles para ser interrogado. Se le imputa un delito tipificado en el artículo 145 b del Código Penal bosnio, relativo al daño o destrucción de objetos religiosos, que contempla penas de entre seis meses y cinco años de prisión.
Según el diario bosnio Istraga, el sospechoso ya había visitado Medjugorje en 2017 como peregrino y llegó a declarar en un medio de comunicación polaco que, tras ser diagnosticado con depresión, «buscó consuelo en la religión».
El Obispo Palić: «Ningún acto de odio puede apagar la luz que Dios enciende»
El Obispo de Mostar-Duvno, Petar Palić, reaccionó asegurando haber recibido la noticia «con profunda tristeza». Subrayó que este tipo de actos «no solo golpean piedras, estatuas o altares», sino que «hieren los corazones de muchos fieles que buscan en estos lugares a Dios, la paz, la conversión y el consuelo». Toda profanación de un lugar sagrado constituye, a su juicio, «una llamada a los cristianos a preguntarnos cuán abiertos están nuestros propios corazones a Dios».
Palić fue taxativo al afirmar que las diferentes opiniones sobre Medjugorje no pueden «justificar jamás el odio, la violencia ni la profanación de lugares de oración». «Donde una persona acude sinceramente a buscar a Dios, los demás están llamados a respetar su conciencia y su derecho a la oración», declaró. Instó a los fieles a no responder con amargura, sino con «oración, ayuno, perdón, confianza en la providencia de Dios y conversión personal», y concluyó citando la Carta a los Romanos: «No te dejes vencer por el mal, sino vence el mal con el bien». «Ningún acto de odio puede apagar la luz que Dios enciende en el corazón del hombre. Cristo ha vencido al mundo, y su amor permanece más fuerte que toda violencia», afirmó.
Condenas políticas e interreligiosas
La presidenta del Consejo de Ministros de Bosnia y Herzegovina, Borjana Krišto, pidió a las instituciones competentes una rápida resolución del caso y el procesamiento de los responsables. Los partidos HDZ BiH y SDP BiH condenaron los hechos y reclamaron una condena inequívoca del vandalismo contra lugares y símbolos religiosos.
Por su parte, el Consejo Interreligioso de Bosnia y Herzegovina calificó la profanación como una ofensa a los sentimientos de los fieles católicos y un ataque contra la paz, el respeto mutuo y la dignidad de todas las personas en el país. Hizo un llamamiento a las autoridades para esclarecer los hechos con celeridad y a evitar especulaciones y mensajes de odio que pudieran ahondar en la división.
A las puertas del Mladifest
Los actos vandálicos se han producido pocos días antes del comienzo del 37.º Festival Internacional de la Juventud (Mladifest), que arranca el próximo 1 de agosto y para el que se esperan unos 50.000 jóvenes peregrinos de todo el mundo. El altar exterior dañado es tradicionalmente el centro litúrgico de este encuentro. Los franciscanos responsables de la parroquia han asegurado que el recinto estará completamente rehabilitado para entonces y que el santuario permanece abierto sin restricciones.
La parroquia invitó a los fieles de todo el mundo a responder «tal como la Virgen nos ha enseñado durante más de 40 años en Medjugorje: con oración, ayuno y perdón». «Que este acontecimiento nos impulse también a tomar aún más en serio su llamado: a no responder al mal con el mal, sino a dar testimonio, con nuestra propia vida, del amor, el perdón y la esperanza».







