Por un pacto educativo global

Sábado, 14 de Septiembre de 2019. Exaltación de la Santa Cruz

 PRINCIPIO Y FUNDAMENTO

“El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor y, mediante esto, salvar su ánima; y las otras cosas sobre la haz de la tierra son criadas para el hombre, y para que le ayuden en la prosecución del fin para que es criado. De donde se sigue, que el hombre tanto ha de usar dellas, quanto le ayudan para su fin, y tanto debe quitarse dellas, quanto para ello le impiden. Por lo qual es menester hacernos indiferentes a todas las cosas criadas, en todo lo que es concedido a la libertad de nuestro libre albedrío, y no le está prohibido; en tal manera, que no queramos de nuestra parte más salud que enfermedad, riqueza que pobreza, honor que deshonor, vida larga que corta, y por consiguiente en todo lo demás; solamente deseando y eligiendo lo que más nos conduce para el fin que somos criados.”

Principio y Fundamento. Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola

He sido creado para Dios. Y no me importa vivir más o menos. No me importa absolutamente nada tener más dinero o menos: de hecho, he vivido toda mi vida con lo puesto y vivo prácticamente con una mano atrás y otra adelante. No prefiero tener salud a estar enfermo: la enfermedad puede ser mejor que la salud siempre y cuando contribuya a que el sufrimiento sirva de reparación por mis muchos pecados. No me da más tener prestigio que dejar de tenerlo; y si tienen que injuriarme, mentir sobre mí, insultarme o despreciarme en público o en privado, lo doy por bien empleado con tal de que todo ello contribuya a conducirme al fin para el que he sido creado: amar a Dios, alabarlo, adorarlo y servirle. Lo único importante es dar gloria a Dios. Y todo lo demás será bueno en tanto en cuanto contribuya a la mayor gloria de Dios y a la salvación de las almas, empezando por la mía.

                       Tomad, Señor, y recibid
                       toda mi libertad,
                       mi memoria,
                       mi entendimiento,
                       y toda mi voluntad,
                       todo mi haber y mi poseer.


                       Vos me lo disteis.
                       A Vos, Señor, lo torno.
                       Todo es vuestro,
                       disponed todo a vuestra voluntad;
                       dadme vuestro amor y gracia,
                       que con ésta me basta.

La gracia de Dios me basta. No necesito nada más. Todo es tuyo, Señor. Te ofrezco todo lo que soy: toda mi libertad, toda mi memoria, mi entendimiento, mi voluntad; todo lo que tengo y todo lo que soy.

Solo necesito tu amor, Señor. Solo necesito tu gracia para que Tú, Señor, transformes mi corazón en el Tuyo y así poder amarte sobre todas las cosas y amar al prójimo como Tú quieres que sea amado.

LA FINALIDAD DE LA EDUCACIÓN CATÓLICA

Partiendo de estas premisas, la finalidad de la educación católica – de las escuelas y de las universidades católicas – es llevar a todas las almas a Cristo para que se salven. Porque no hay otro salvador.

¡La finalidad de la educación católica es la gloria de Dios! Ese es el alfa y la omega, el principio y el fin de toda la creación y también – ¡cómo no! – de la educación católica.

“En definitiva, sea que ustedes coman, sea que beban, o cualquier cosa que hagan, háganlo todo para la gloria de Dios.” (I Cor. 10, 31).

Nadie tiene palabras de vida eterna más que Cristo Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre. Él es el centro del universo. Todo ha sido creado en Él, por Él y para Él.

“Porque Cristo nos libró del poder de las tinieblas y nos hizo entrar en el Reino de su Hijo muy querido, en quien tenemos la redención y el perdón de los pecados. Él es la Imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda la creación, porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra, los seres visibles y los invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades: todo fue creado por medio de Él y para Él. Él existe antes que todas las cosas y todo subsiste en él. Él es también la Cabeza del Cuerpo, es decir, de la Iglesia. El es el Principio, el Primero que resucitó de entre los muertos, a fin de que Él tuviera la primacía en todo, porque Dios quiso que en él residiera toda la Plenitud. Por Él quiso reconciliar consigo todo lo que existe en la tierra y en el cielo, restableciendo la paz por la sangre de su cruz.

Antes, a causa de vuestros pensamientos y de vuestras malas obras, vosotros erais extraños y enemigos de Dios. Pero ahora, Él los ha reconciliado en el cuerpo carnal de su Hijo, entregándolo a la muerte, a fin de que ustedes pudieran presentarse delante de Él como una ofrenda santa, inmaculada e irreprochable. Para esto es necesario que ustedes permanezcan firmes y bien fundados en la fe, sin apartarse de la esperanza transmitida por la Buena Noticia que han oído y que fue predicada a todas las criaturas que están bajo el cielo y de la cual yo mismo, Pablo, fui constituido ministro.”

Colosenses 1, 13-23.

Nosotros, por el pecado, éramos enemigos de Dios. Y cada vez que pecamos volvemos a serlo. Pero Cristo, por los méritos de su muerte y su resurrección, por la sangre vertida en la cruz, nos limpia de ese pecado por los sacramentos del bautismo y la confesión para que podamos presentarnos santos delante de Él. Es Cristo quien nos salva. Y no hay otro redentor más que Él.

En la Escuela Católica el centro es Cristo: no la persona humana (y si no, esa escuela no es católica). Porque la educación debe enseñar al hombre cuál es el fin para el que ha sido creado y ese fin es dar gloria, adorar y servir a Dios: no buscar la propia gloria, adorarse a uno mismo y servir a los propios deseo y pasiones.

Si el hombre se pone a sí mismo en el centro, peca gravemente. “Seréis como Dios”, les dijo la serpiente a nuestros primeros padres. “No moriréis”. Y Adán y Eva pecaron y se convirtieron en enemigos de Dios. Porque el ser humano endiosado quiere cumplir sus deseos y no la voluntad de Dios. Quiere dictar las leyes a su medida: no quiere aceptar la Ley de Dios. El hombre quiere autodeterminarse, quiere ser inmortal, quiere ser todopoderoso y quiere crearse y recrearse a sí mismo según sus deseos, según su voluntad. Pero ese hombre que se eleva a sí mismo a la categoría de Dios, de centro de todo, en realidad es un esclavo de Satanás. Y los resultados de un mundo centrado en el propio hombre, esclavo del Demonio, ya lo estamos viendo: un mundo desgraciado, que no vive en gracia de Dios y que, por tanto, es profundamente infeliz; un mundo desalmado, porque el hombre le ha vendido su alma al Diablo con tan de disfrutar de los placeres de este mundo; un mundo cruel e inhumano, porque, por paradójico que pueda parecer, el mundo es más cruel y hostil cuanto más se centra en el propio hombre; y es más cordial cuanto más se centra en Dios, Nuestro Señor, que es Amor. El orgullo nos humilla y nos aparta de Dios. La humildad – como la de María – nos engrandece y nos santifica. Quien obedece a Dios, sirve a la Verdad y la Verdad los hace libres. Los que se rebelan contra Dios, los que no obedecen, se creen libre; creen que pueden hacer lo que les da la gana; pero viven en la mentira y acaban desesperados. ¿Por qué hay tanto suicidio en este mundo tan feliz y con tanto bienestar?

No hemos sido predestinados en Cristo más que para convertirnos en una perpetua alabanza de gloria a la Trinidad Beatísima: “Por cuanto que en Él nos eligió antes de la constitución del mundo para que fuésemos santos e inmaculados ante Él y nos predestinó en caridad a la adopción de hijos suyos por Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia” (Efesios 1, 4-5). Todo absolutamente tiene que subordinarse a esta suprema finalidad. El alma misma no ha de procurar su salvación o santificación sino en cuanto que con ella glorificará más y más a Dios. La propia salvación o santificación no puede convertirse jamás en fin último. Hay que desearlas y trabajar sin descanso en su consecución; pero únicamente porque Dios lo quiere, porque ha querido glorificarse haciéndonos felices, porque nuestra propia felicidad no consiste en otra cosa que en la eterna alabanza de la gloria de la Trinidad Beatísima.[1]

LA EMERGENCIA EDUCATIVA

En el discurso ante los educadores católicos norteamericanos en 2008, Benedicto XVI recordaba lo que debe ser una verdadera escuela católica:

«Cada institución educativa católica es un lugar para encontrar a Dios vivo».

Y en ese discurso el Papa nos lanzaba una serie de cuestiones que deben resonar en nosotros a la hora de dilucidar la autenticidad de la identidad católica de nuestras escuelas:

«¿Creemos realmente que sólo en el misterio del Verbo Encarnado se esclarece verdaderamente el misterio del hombre (cf. “Gaudium et spes", 22)? ¿Estamos realmente dispuestos a confiar todo nuestro yo, inteligencia y voluntad, mente y corazón, a Dios? ¿Aceptamos la verdad que Cristo revela? En nuestras universidades y escuelas ¿es “tangible” la fe? ¿Se expresa fervientemente en la liturgia, en los sacramentos, por medio de la oración, los actos de caridad, la solicitud por la justicia y el respeto por la creación de Dios? Solamente de este modo damos realmente testimonio sobre el sentido de quiénes somos y de lo que sostenemos».

La escuela católica – como cada uno de nosotros – debe vivir injerta en Cristo. Él es la Vid y nosotros los sarmientos. Para que los sarmientos den buenos frutos, la sabia les tiene que llegar de la Vid. Si el sarmiento se separa de esa Vid, deja de dar fruto y solo sirve para echarlo al fuego. Para que las escuelas católicas den buenos frutos deben vivir unidas a Cristo. Si cambian a Cristo por ideologías, esas escuelas morirán sin remedio. Se secarán y en vez de dar buenos frutos, dará frutos amargos y venenosos: los propios de las ideologías mundanas. Si a un miembro del cuerpo no le llega la sangre y el oxígeno, ese miembro se muere y hay que cortarlo para evitar que el resto del cuerpo muera. Y el Señor sabe cortar y podar en su debido momento para bien de cuantos le aman.

Si quitamos a Cristo de su corazón, de su centro, la escuela católica se hundirá sin remedio. La Iglesia existe para la misión y la escuela católica forma parte de esa Iglesia y participa de su misma misión: anunciar y ser testigos de Jesucristo Resucitado. No estamos para defender unos valores o una ideología, sino para anunciar la presencia viva de Cristo en el mundo y en la Iglesia. Y anunciamos a Cristo porque estamos convencidos de que Él es el único que puede llenar de sentido y hacer felices a nuestros alumnos; porque sólo Él tiene palabras de vida eterna; porque sólo Él es la fuente de agua viva que puede saciar la sed de amor de los niños y jóvenes de hoy; porque solo en Jesús Sacramentado, en esa pequeña Hostia – en la que está realmente presente Cristo en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad por el milagro de la transubstanciación – , está la solución a todos los problemas del mundo.

Evangelizar es eso: anunciar la salvación que es Cristo. El cimiento que ha de sostener nuestra escuela es Jesús. Sin Él todo se hunde: la escuela católica y la propia Iglesia.

EL PACTO EDUCATIVO GLOBAL

El Papa Francisco nos llama a “dialogar sobre el modo en que estamos construyendo el futuro del planeta y sobre la necesidad de invertir los talentos de todos, porque cada cambio requiere un camino educativo que haga madurar una nueva solidaridad universal y una sociedad más acogedora”. El Santo Padre pide “una alianza entre los habitantes de la Tierra y la “casa común”, a la que debemos cuidado y respeto. Una alianza que suscite paz, justicia y acogida entre todos los pueblos de la familia humana, como también de diálogo entre las religiones.” Y para ello, dice el Papa que debemos “tener la valentía de colocar a la persona en el centro. Para esto se requiere firmar un pacto que anime los procesos educativos formales e informales, que no pueden ignorar que todo en el mundo está íntimamente conectado y que se necesita encontrar —a partir de una sana antropología— otros modos de entender la economía, la política, el crecimiento y el progreso. En un itinerario de ecología integral, se debe poner en el centro el valor propio de cada criatura, en relación con las personas y con la realidad que las circunda, y se propone un estilo de vida que rechace la cultura del descarte.” El Santo Padre quiere un pacto educativo global, común, que construya un nuevo humanismo. El Papa Francisco nos invita “a promover juntos y a impulsar, a través de un pacto educativo común, aquellas dinámicas que dan sentido a la historia y la transforman de modo positivo”.

Yo soy un pobre ignorante pero creo firmemente que Quien da sentido a la historia y la transforma de modo positivo es Cristo. Él es el Señor de la Historia, el Señor del mundo, el Señor de Universo.

Yo no sé cómo se hace una alianza con el Planeta. Los pactos se hacen entre personas, pero no con un planeta, que no es un ser vivo con capacidad racional de firmar pactos ni acuerdos.

El Papa quiere una alianza que suscite paz, justicia y acogida entre todos los pueblos de la tierra y un diálogo entre las religiones. ¿Y eso cómo se hace? La paz y la justicia; el amor y la fraternidad verdaderos se conseguirán solo cuando todos los pueblos, todos los hombres de la tierra, acepten que Dios es el Padre de todos y que Jesucristo es el Salvador. El pecado del mundo no se quita con pactos educativos globales: lo quita Cristo. Y el camino para la paz, para la justicia y para la fraternidad pasa por la conversión de todos a Cristo, pasa por el bautismo… La Ciudad de Dios pasa por aceptar la soberanía de Cristo Rey sobre cada persona, cada familia y cada pueblo.

¿Es ese tipo de alianza la que propugna el Santo Padre? Si es así, estupendo. A ver si en septiembre todas las religiones aceptan que no hay otra fe verdadera que la católica y que no hay otro Dios verdadero que la Santísima Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, tres Personas distintas y un solo Dios verdadero. Dios quiera que musulmanes, budistas, ateos, agnósticos, hinduistas, protestantes, ortodoxos, animistas y hasta los masones se conviertan todos a la fe de la Iglesia y acepten el bautismo como único camino de salvación. Sería fantástico. Yo rezo por ello.

Pero si alguien cree que vamos a cambiar el mundo y a salvar el planeta nosotros solos, reuniéndonos en Roma y firmando un pacto global por la educación (no sé con quién) que supuestamente va a terminar con las injusticias, las desigualdades y, de paso, con la contaminación de ríos, mares y atmósfera, entonces estamos cayendo en varios errores de bulto:

En primer lugar, caemos en un pelagianismo de libro. Nosotros no podemos salvarnos sin la gracia de Dios. Y la gracia de Dios la recibimos con el bautismo y, cuando pecamos gravemente y la perdemos, la recuperamos con la confesión.

En segundo lugar, caemos en una especie de sincretismo religioso, ya apuntado en el documento de Abu Dabi, en el que todas las culturas y todas las religiones son queridas por Dios. Y eso es también una herejía de libro.

Y el multiculturalismo es una gran mentira: ¿Cómo van a ser iguales todas las culturas? Eso no se le ocurre ni al que asó la manteca. ¿Va a ser igual la civilización cristiana europea que llegó a construir catedrales como la de Burgos, que la “cultura” de los caníbales amazónicos? ¡Venga ya, hombre!

En tercer lugar, se cae en una especie de panteísmo new age donde la Tierra se convierte en una especie de dios, de ídolo, al que adorar; de diosecillo con el que se puede hablar y pactar y que incluso llora por lo mal que lo tratamos. Esto no pasa de ser una gilipollez de tomo y lomo.

En cuarto lugar, parece que la salvación que pretende ese pacto educativo global tiene objetivos puramente inmanentes. La salvación eterna de las almas no aparece entre las preocupaciones de ese documento. Parece que se ofrece una ideología pseudomesiánica y puramente inmanentista que recuerda mucho al ideal del materialista ateo marxista, ahora disfrazado de verde ecologista.

Decía Pío XI en su Encíclica Divini Redemptoris:

1. La promesa de un Redentor divino ilumina la primera página de la historia de la humanidad; por esto la confiada esperanza de un futuro mejor suavizó el dolor del paraíso perdido (Cf. Gén 3,23) y acompañó al género humano en su atribulado camino hasta que, en la plenitud de los tiempos (Gál 4,4), el Salvador del mundo, apareciendo en la tierra, colmó la expectación e inauguró una nueva civilización universal, la civilización cristiana, inmensamente superior a la que el hombre había hasta entonces alcanzado trabajosamente en algunas naciones privilegiadas.

2. Pero la lucha entre el bien y el mal quedó en el mundo como triste herencia del pecado original. y el antiguo tentador no ha cesado jamás de engañar a la humanidad con falaces promesas. Por esto, en el curso de los siglos, las perturbaciones se han ido sucediendo unas tras otras hasta llegar a la revolución de nuestros días.

8. El comunismo de hoy, de un modo más acentuado que otros movimientos similares del pasado, encierra en sí mismo una idea de aparente redención. Un seudo ideal de justicia, de igualdad y de fraternidad en el trabajo satura toda su doctrina y toda su actividad con un cierto misticismo falso, que a las masas halagadas por falaces promesas comunica un ímpetu y un entusiasmo contagiosos.

9. La doctrina que el comunismo oculta bajo apariencias a veces tan seductoras se funda hoy sustancialmente sobre los principios, ya proclamados anteriormente por Marx, del materialismo dialéctico y del materialismo histórico, cuya única genuina interpretación pretenden poseer los teóricos del bolchevismo. Esta doctrina enseña que sólo existe una realidad, la material, con sus fuerzas ciegas, la cual, por evolución, llega a ser planta, animal, hombre. La sociedad humana, por su parte, no es más que una apariencia y una forma de la materia, que evoluciona del modo dicho y que por ineluctable necesidad tiende, en un perpetuo conflicto de fuerzas, hacia la síntesis final: una sociedad sin ciases. En esta doctrina, como es evidente, no queda lugar ninguno para la idea de Dios, no existe diferencia entre el espíritu y la materia ni entre el cuerpo y el alma: no existe una vida del alma posterior a la muerte, ni hay, por consiguiente, esperanza alguna en una vida futura. Insistiendo en el aspecto dialéctico de su materialismo, los comunistas afirman que el conflicto que impulsa al mundo hacia su síntesis final puede ser acelerado por el hombre. Por esto procuran exacerbar las diferencias existentes entre las diversas clases sociales y se esfuerzan para que la lucha de clases, con sus odios y destrucciones, adquiera el aspecto de una cruzada para el progreso de la humanidad. Por consiguiente, todas las fuerzas que resistan a esas conscientes violencias sistemáticas deben ser, sin distinción alguna, aniquiladas como enemigas del género humano.

Y ahora más de uno me reprochará que estoy acusando de hereje, de comunista o de gilipollas al Papa y que soy un cismático y un rígido y un fundamentalista y… Nada más lejos de la realidad que pretender menospreciar o querer ofender al Santo Padre por mi parte. Dios me libre. Pero el Papa no es impecable y puede cometer errores y pecar como usted y como yo. Y los errores hay que corregirlos, que es obra de misericordia. “¿Y quién te crees tú que eres para corregir al Papa?” Pues no soy nadie ni valgo nada ni tengo autoridad alguna. Como dice Dámaso Alonso en uno de mis poemas favoritos, soy el excremento del can sarnoso. “Yo soy el montoncito de estiércol a medio hacer, que nadie compra y donde casi ni escarban las gallinas". Pero amo a Dios. Lo amo frenéticamente.

Pues miren ustedes… Yo, aquí y ahora, en la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, ofrezco al Señor mi vida por el Papa Francisco para que Dios lo perfeccione con su gracia y lo haga santo: por amor a Pedro y a la Santa Madre Iglesia. Sé que mi vida vale poco. Pero es lo más valioso que tengo. Y se la ofrezco de corazón a mi Señor, Jesucristo, para que el Santo Padre dé gloria a Dios con su vida y cumpla como Dios quiere que lo haga con su misión de custodiar el depósito de la fe y de confirmarnos a todos en ella, como sucesor de Pedro. Dicen que no hay amor más grande que dar la propia vida por alguien, ¿no? Pues yo se la ofrezco ahora mismo a Dios por amor al Papa y a la Iglesia. Fíjense si seré cismático y si odiaré al Papa Francisco… 

Que la Santísima Virgen María, que es Madre y Educadora, nos enseñe siempre el camino que conduce a su Hijo y nosotros seamos capaces de obedecer la voluntad de Dios con humildad, como hizo ella. 
Y que al nombre de Jesús,
se doble toda rodilla
en el cielo, en la tierra y en los abismos
y toda lengua proclame que Jesucristo es el Señor
para gloria de Dios Padre.

[1] ROYO MARÍN, ANTONIO, Teología de la perfección cristiana, BAC. Madrid, 1962, 5ª edición. Pág. 47.

16 comentarios

  
Javier
Nos autem gloriari oportet in cruce Domini nostri Iesu Christi

¿Y si ese pacto educativo lo hubiera promovido el Secretario General de la ONU, o el vicepresidente de la Internacional Socialista, o el Gran Maestre de la Logia Oriental, lo criticaría? Seguro que sí, el documento es inaceptable para un católico. Pero, el llamamiento lo firma Francisco, nuestro hermano el obispo de Roma; eso nada cambia en el documento, ni aún suponiendo que el Papa tiene la mejor de las intenciones al convocar "una alianza que suscite paz, justicia y acogida entre todos los pueblos de la familia humana, como también de diálogo entre las religiones."
Pero él es nuestro Papa, no es el Secretario General de la ONU, nuestro Papa no puede servir a dos amos, porque nuestro Dios aparta presto de su faz a los que no le dan gloria. No hay odio en decir que Francisco es argentino, tampoco en afirmar que su llamamiento ofende a Dios, y que solo podemos suplicar al Padre que le perdone, yo perdono al Papa y ruego por que los sufrimientos de la Iglesia den fruto.

Benedixit domui Israel: * benedixit domui Aaron.
Benedixit omnibus qui timent Dominum, * pusillis cum maioribus.
Adiciat Dominus super vos: * super vos, et super filios vestros.
Benedicti vos a Domino, * qui fecit caelum et terram.
Caelum caeli Domino: * terram autem dedit filiis hominum.
Non mortui laudabunt te Domine: * neque omnes qui descendunt in infernum.
Sed nos qui vivimus, benedicimus Domino, * ex hoc nunc et usque in saeculum.
Gloria Patri, et Filio, * et Spiritui Sancto.
Sicut erat in principio, et nunc, et semper, * et in saecula sæculorum. Amen.
15/09/19 2:27 AM
  
alma
Los hechos son lo que son. No nos podemos engañar ni engañar a los demás.Yo no digo nada más, que cada cual analice la situación actual y lea el catecismo. Conceptos como " iniquidad" y "anticristo" no parecen lejanos ni extraños.
15/09/19 4:11 AM
  
Quico
Humanismo ha sido siempre un término discutible para un cristiano (y el "nuevo humanismo" más todavía), porque da por hecho que que el hombre es el centro, y solo puede serlo a partir de Dios, que no está contenido en el término.
Da toda la impresión de que se hacen piruetas verbales para evitar nombrar a Dios y proponer sólo "valores" antropocéntricos. Que pueden ser buenos pero sólo de modo secundario son labor de la iglesia que cree que
" sólo en el misterio del Verbo Encarnado se esclarece verdaderamente el misterio del hombre". Una iglesia acomplejada y con síndrome de Estocolmo respecto al mundo, haciendo los mismos discursos que un sindicato o un partido político es sal sosa que sólo sirve para ser pisoteada. Un espectáculo patético y sin dignidad de sumisión. Incluso si la iglesia estuviera condenada a desaparecer (nunca del todo, pues siempre quedará un pequeño rebaño que no se arrodille ante Baal) ¿No sería mejor perecer con dignidad que hacer patéticas muecas para congraciarse con un verdugo del que sólo se obtendrá desprecio?
15/09/19 9:38 AM
  
Manolo Perez
Bendito sea Dios por siempre.

Muchas gracias por sus palabras tan claras, siendo la claridad lo que falta hoy en la Iglesia, en la que todo se vuelve turbio.

Cristo es Luz y claridad. No turbiedad.

Todo pacto educativo global es una semilla del mal para la manipulación de las conciencias si no está basado en la preeminencia de Cristo Rey y en la transmisión de su Palabra de Vida a los jóvenes, tan necesitados de ella.

Lo demás son inutilidades en el mejor de los casos. En el peor, deriva hacia el pecado.
15/09/19 9:55 AM
  
penthos
Introducción
El articulo que ese expone a continuación, se escribió en el año 2013, el año de la llegada del Papa Francisco, como página introductoria de un libro. Lo dicho aquí, queda confirmado por el anuncio de Francisco de un Pacto educativo mundial para el año 2020. Os enviamos este articulo por su evidente actualidad, por si usted cree oportuno publicarlo como un comentario más o como articulo aparte.

La educación pública mundial

La secta de estafadores de la enseñanza pública a nivel mundial ya han conseguido sus objetivos. Esta secta tiene su sede en la UNESCO, situada en Ginebra (Suiza), institución perversa subvencionada por los grandes capitostes de la globalización disfrazados de filántropos como Rockefeller, Ford, Carnegie y otros. En esta sede numerosos gurús de la enseñanza, viven del cuento con grandes sueldos que les pagan del sudor, sangre y lágrimas de todos los trabajadores de las llamadas democracias avanzadas.
El espíritu de esta institución se alimenta fundamentalmente del pensador rosacruz del Renacimiento, Comenius, un acérrimo enemigo del papado al que, según él, hay que derribar a toda costa y cuyos planes están actualmente en fase de culminación. También Rousseau con su obra “El Emilio” y su doctrina del buen salvaje, gran inspirador de los Illuminati y de la Revolución Francesa es otro pilar de la educación actual y ya por último en una fase muy avanzada de ejecución aparece el tercer santo padre de la educación mundial, el pedagogo y filosofo norteamericano John Dewey, cuyo pragmatismo experiencialista no es más que el cumplimiento de la filosofía experimental de Bacon, el gran profeta de nuestro tiempo que en su “Nueva Atlántida” supo predecir tantas realidades actuales y que para la realizacion de sus planes se creó la Royal Society, la matriz de la ciencia moderna, incluida Internet. En el siglo XX tenemos las teorías constructivistas del aprendizaje, la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner (padre intelectual de la actual metodología de las competencias basicas) y el pensamiento complejo de Edgar Morin y Matthew Lipman, que son las teorias de los gurús citados, cuyos discipulos están infiltrados en los departamentos de los ministerios de educación de las naciones modernas.
La escuela pública, que se inició con la Revolución Francesa como un complemento del estado totalitario moderno, ha sido por muchos años una vasta máquina de lavado y contaminación de cerebros que ha funcionado, en su totalidad, con gran eficacia. Es la máquina a donde mandamos a nuestros hijos a que les llenen las mentes con supersticiones grotescas y envilecedoras; para que sus instintos de integridad y honor desaparezca de sus almas; para ser incitados a una prematura depravación y perversión; para que estén imbuidos de una irreflexiva irresponsabilidad y para que estén preparados para la adicción a drogas destructoras de sus mentes y a una existencia por debajo del nivel animal. Las escuelas públicas han sido de hecho los motores más poderosos de subversión que los enemigos de la humanidad han utilizado contra todos nosotros, para la creación de una humanidad de “idiotas felices” o esclavos al servicio de un Nuevo Orden Mundial.
El entonces cardenal camarlengo Sodano (hombre infame por muchos conceptos), en la homilía de la “Misa pro eligendo Pontifice” del cónclave del que ha salido electo el nuevo Papa Francisco, proclamó que el papado debe estar al servicio del Orden Mundial (esta expresión luego ha sido borrada del texto de la homilía, lo que presupone que tienen mala conciencia). Todo esto indica que los planes de Comenius, el verdadero padre espiritual de la UNESCO, ministerio de educación del Nuevo Orden Mundial ya han llegado a sus verdaderas metas, con la eliminación del principal obstáculo, que es el papado representado por Benedicto XVI y la introducción de un intruso para la consecución del Nuevo Orden Mundial. Respecto a la educación este plan pretende establecer una educación mundial pública para todos, tal como se expone en el “mundo feliz” que describiera Huxley en su famosa novela para el año 2049 o como prevee el iluminado actual Jacques Attali (gran consejero de gobiernos de Francia tanto de izquierda como Mitterrant o de derechas como Sarkosy y últimamente de Macron, porque para esta gente es igual ser de derechas que izquierdas) para el año 2050.
No es posible en este breve escrito enumerar las formas en que los supuestos educadores han consumado su mortal tarea.
Todo esto lo explicamos con convincentes y detalladas explicaciones en un grueso libro llamado “La gran obra maestra de los enemigos de la humanidad, el sistema educativo”
15/09/19 10:26 AM
  
Manoletina
El fin sobrenatural que comenta usted, el que Cristo sea el centro de todo, es cierto. Pero eso, es el fin sobrenatural de cualquier cosa.

La educación, como realidad natural tiene un fin propio: el hombre libre.

Y de ahí partiría yo para manifestar mi desacuerdo con este pacto global de la educación.

La experiencia educativa muestra, que cuanto más homogénea y menos personalizada es la educación, más nos conduce al fracaso, la mediocridad y el desastre educativo.

Y no hay que olvidar, que la educación de los niños compete en primer lugar a los padres y a partir de ahí, las demás realidades sólo han de tener una función subsidiaria.

Cada día estoy más cansada de este tipo de discursos papales. Y yo no suelo hablar nada del Papa por prudencia, pero estoy deseando un nuevo Cónclave.

15/09/19 11:57 AM
  
Javier
I. - El Gran Oriente de Italia se propone la elaboración de un proyecto de un nuevo humanismo para el renacimiento de los valores, la única manera para acceder a una civilización de la persona edificada sobre los fundamentos culturales de la igualdad, libertad, fraternidad, tolerancia ... Gustavo Raffi, gran maestro del Grande Oriente d’Italia, Rimini, 15 Abril 2007

II. - Busquemos juntos las soluciones, iniciemos procesos de transformación sin miedo y miremos hacia el futuro con esperanza. Invito a cada uno a ser protagonista de esta alianza, asumiendo un compromiso personal y comunitario para cultivar juntos el sueño de un humanismo solidario, que responda a las esperanzas del hombre y al diseño de Dios. Francisco, obispo de Roma, 12 Septiembre 2019
15/09/19 3:07 PM
  
tarci
podeis comentar el documento de la Congregacion para la Educaciln Catolica que son los lineamientos de la "Educacion al Humanismo Solidario! Se trata de un humanismo masonico que ataca el dogma cristiano y considera que la vision del Bien de religiones monoliticas deben replegarse.. pide instrumentalizar la Educacikn Catolica para colaborar en la globalizacion profesando piblicamente los valores eticos masonicos..como democracia o igualdad p dialogo... Esa educacion coincide con la Educacion New Age de la carta de la tierra que fue introducida a la UNESCO Esa educacion niega la alteridad...entre criaturas y entre ellas y Dios..es de un sistema panteista BIOCENTRICO El humanismo nuevo en educacikn catolica habla de Bien Comun del Paneta..habitantes..y antepasados.. Habla de un nuevo modelo dw hombre y de sociedas. La educacion new age en la UNESCO ya toma un espiritismo o energia llamando a empoderar los objetivos de la ONU a los profesores. Exigen educar para TRANSFORMAR mente..corazon y mano.. Promueven el hacer para transformar..esto equivale a adorar a la Naturaleza..por ejemplo hacer maratones para pagar a los osos polares del artico... reciclar tazas viejas para hacer macetas y con el dineto llevarlo a los africanos. ya no se trata de aprender y ensenar sino de gastar energia de forma esclavizante por los fines de la ONU. El mismo mantra cabeza..corazon...mano esta incluido en el documento de la Congregacion de la Educacion.Catolica mencionado. colegios publicos o catolicos que adoran la naturaleza y que se alejan de la doctrina moral cristiana es ya un hecho en el 2019..desde los clubs del Opus Dei
15/09/19 7:09 PM
  
Ramon
¿de qué le sirve al hombre salvar al planeta si pierde su alma? ¿el hombre es eterno como para que dedique todas sus fuerzas a un mundo en el que poco tiempo va a durar? ¿de que nos sirve un nuevo pacto mundial educativo sin con eso no se va a lograr la conversión de los seres humanos ni la salvación de las almas? Lo más impresionante de ese llamado al pacto educativo es que prescinde totalmente se Nuestro Señor JesuCristo.
15/09/19 10:41 PM
  
Pepito
Magnífico post que demuestra la insuficiencia de todo pacto global en el que no vaya incluída, como clausula fundamental, el reconocimiento sin reservas, por parte de todos los pactantes, de Cristo como Rey y Señor del Universo y el compromiso efectivo por parte de todos de observar fielmente su Doctrina y cumplir sus Mandamientos, no sólo en el ámbito privado o personal sino también en el ámbito político, social y económico.

Todo pacto global en el que no se reconozca por parte de todos la Soberanía Universal de Cristo y de su Doctrina es papel mojado y sólo nos puede llevar a la dictadura del Anticristo
16/09/19 1:03 AM
  
Oscar Alejandro CAMPILLAY PAZ
Don Pedro Luis:
Permítame expresarle mis respetos, admiración y agradecimiento por su ofrecimiento de sacrificio.
Por fin un signo de amor concreto por la Iglesia! Y qué signo!
No puede haber amor más grande por la Iglesia de Cristo!

Cuente desde ya con mi mayor admiración y mi sincera amistad.
Dios lo colme de bendiciones!
16/09/19 4:38 AM
  
Javier Gutiérrez Fernández-Cuervo
Querido Pedro Luis: hay artículos que informan y enriquecen de modo sublime la inteligencia, otros que encarecen el corazón y mueven la voluntad en pro del bien, y unos pocos, como este, que (abarcando todo lo anterior) conducen a la santidad. Infinitas gracias.
16/09/19 4:58 PM
  
hornero (Argentina)
Don Pedro Llera: excelente su defensa de la Soberanía de Cristo. María ha sido elegida por Dios, La más celosa guardiana de los derechos de Su Hijo. A sus órdenes está el ejército de las milicias celestiales. El demonio resiste la Soberana Presencia del Reino de Dios en la tierra, la Virgen la hara efectiva cuando triunfe en el mundo su Corazón Inmaculado
17/09/19 8:59 AM
  
Gloria de Chile
Amén, don Pedro Luis.
Bellísimo artículo.
También quiero expresarle mi admiración y agradecimiento a la ofrenda que hace a Dios, Nuestro Señor. De entre los que queremos ser fieles a Él hasta el fin, usted es uno de los humildes y valientes.
Bendito sea Dios.
Que nos colme Nuestro Señor de fortaleza y sabiduría a todos, para resistir lo que está por venir y serle fiel hasta el final.
17/09/19 4:51 PM
  
hornero (Argentina)
Es verdad que muchos ignoran las Grandezas de María, lo cual explica la crisis de la Iglesia, su impotencia para detenerla y vencerla. Porque no es una crisis semejante a las muchas experimentadas a lo largo de los siglos, sino la Crisis en que culminan todos los ataques anteriores lanzados por el infierno contra la Iglesia. El misterio de iniquidad se ha lanzado con todo su poder, en un intento de arrasar la Iglesia y la humanidad, es un desafío extremo a Dios. Para este momento, previsto en el Plan de la Salvación, anunciado en el Apocalipsis, Cristo envía a Su Madre con la Misión de enfrentar al anticristo hasta pisarle la cabeza. María habló en Fátima, anunció el triunfo final de Su Corazón Inmaculado en el mundo; hoy realiza sus visitas en muchos lugares de la tierra, entre ellos, aquí en San Nicolás, donde, acompañada por Jesús, dejan ambos sus Mensajes, desde hace treinta y seis años, por medio de los cuales nos advierten sobre los “momentos de emergencia” que vivimos, pero particularmente, sobre la necesidad de entrar en el Arca, que es María, a fin de permanecer seguros durante la tempestad extrema que se avecina. También nos dicen, que mientras el demonio asola la Iglesia y la humanidad, Ella viene como Aurora a preparar el camino a la instauración plena del Reino de Dios entre nosotros. Necesitamos de la Luz de Sabiduría, Santidad y Poder que irradia nuestra Madre, para estar en condiciones de combatir en su ejército victorioso constituido por las milicias angélicas y de bienaventurados. María y Jesús nos instruyen, piden que difundamos sus Mensajes, porque "Ha venido el Día,¿Y no lo ven? Ha venido la Misericordia, ¿Y no la aceptan?” (S. N.,Jesús, 2-11-2013
17/09/19 5:11 PM
  
Eva Sanchez
Gracias por su valentía para decir lo que hay que decir,y por su caridad para hacer lo que hay que hacer.Tiene usted mi más sincera admiracion
10/10/19 1:48 PM

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