435 - ONU: PRESIÓN PARA LA RATIFICACIÓN DE LOS TRATADOS DE DERECHOS HUMANOS

ONU: PRESIÓN PARA LA RATIFICACIÓN DE LOS TRATADOS DE DERECHOS HUMANOS. Críticas a la Iglesia Católica.

Fuentes: Propias; Press Release, HR/4546, 6-07-01; UN Wire, 9-07-01. Noticias Globales 433; C-FAM, New York, 20-07-01.

Por Juan C. Sanahuja

"Avanzando en los Derechos de las Mujeres y los Niños a través de los Tratados", fue el tema de un panel de alto nivel el 5 de julio, en New York. El evento fue organizado para promover la firma o la ratificación de los tratados internacionales que son considerados "de particular relevancia para el avance de los derechos de las mujeres".

En su declaración, Hans Corell, Subsecretario General para Asuntos Legales de la ONU, anunció que en septiembre se aprovechará la reunión de más de 50 Jefes de Estado y Gobierno para la apertura de la sesión 56ª de la Asamblea General, que estarán presentes también en la sesión especial sobre la Cumbre Mundial para la Infancia (19 al 21 de septiembre de 2001), para "renovar el compromiso internacional de consolidar los derechos de las mujeres y los niños". Para esto la ONU montará una especie de liturgia para forzar la firma o la ratificación de los tratados.

Entre el 19 de septiembre al 5 de octubre, la burocracia de la ONU presionará a los países, y presentará a la firma solemnemente 23 tratados internacionales, "relacionados con los derechos humanos de los derechos de las mujeres y los niños", alentados por el "éxito" del año pasado cuando en tres días, durante la Cumbre del Milenio, 84 Estados firmaron 187 tratados y ratificaron 87. Animados por este número record, los burócratas de las Naciones Unidas, decidieron celebrar anualmente un evento similar de entorno solemne y de alto perfil.

El panel, que coincidió con la sesión 25ª del Comité sobre la Eliminación de la Discriminación en contra de las Mujeres, fue presidido por Anwar Chowdhury, Representante Permanente de Bangladesh ante las Naciones Unidas. En esa sesión, a raíz del informe presentado por Nicaragua, el Comité acaba de criticar una vez más a la Iglesia Católica acusándola de perpetuar la discriminación contra la mujer.

Los otros miembros del panel fueron: Angela E. V. King, Asistente del Secretario General y Consejera Especial sobre los Problemas de Género y el Avance de las Mujeres; Charlotte Abaka, Presidenta del Comité sobre la Eliminación de la Discriminación en contra de las Mujeres (CEDAW), y Aída Gonzáles Martínez, experta del CEDAW. Mary Robinson, la Alto Comisionado para los Derechos Humanos, hizo llegar una declaración.

"Los derechos de las mujeres son prioridad durante este año. (…) En dónde los derechos humanos están comprometidos, las mujeres se hallan en doble riesgo. Al pedir la ratificación de estos tratados, las Naciones Unidas pretenden la protección de todos los derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales de las mujeres", dice Mary Robinson en su declaración.

En su declaración, Angela E. V. King, dijo que la rápida y efectiva implementación de los tratados dependen de muchos beneficios, incluyendo la creación de un "ambiente" que no tolere violaciones de los derechos de las mujeres. "La pieza central del sistema para la protección y la promoción de los derechos de las mujeres es, por supuesto, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación en contra de las Mujeres", declaró Ms. King.

"Uno de los valores fundamentales de la Convención, es el impacto que ha tenido en la creación de una nueva mentalidad en las mujeres acerca de la legitimación y la validación de sus derechos", dijo Aída Gonzáles Martínez, hablando desde la perspectiva de América Latina y El Caribe, las únicas regiones en que todos los países han ratificado la Convención.

Martínez se felicitó que la Convención "también promovió la capacidad de las mujeres para expresar públicamente sus demandas ante instituciones y mecanismos nacionales, en orden a protegerse y participar en foros para expresar sus reclamos en defensa de sus derechos humanos fundamentales". Estos derechos fundamentales, aunque los funcionarios no lo dicen, incluye, por ejemplo, el llamado "derecho al aborto", como parte de los servicios de salud reproductiva; el "derecho a elegir la propia orientación sexual", etc.

En conclusión a través de los llamados "nuevos" derechos humanos se está llevando a cabo el proceso de reingeniería social a nivel mundial que tantas veces hemos denunciado en estas páginas. Se trata de imponer a través de la creación de un "ambiente de opinión", "de una nueva mentalidad" y de la atadura de las convenciones internacionales, cambios en el derecho particular de las naciones, sometiéndolas un nuevo estilo de servidumbre. Los pueblos sometidos a esta nueva servidumbre, colonizados mentalmente tendrán, entre otras cosas, el convencimiento que están respetando y promoviendo los derechos humanos, cuando en realidad se los ha convertido en dóciles instrumentos -acríticos- del poder mundial. FIN, 21-07-01