Voz de apoyo para la Argentina pro-vida!
Top lemas #AbortoCero
(1/12) “¡Con mis hijos no te metas!” (Poderosa campaña en Perú)
(2/12) “En el aborto hay muerte. Si se tratara solo de TU cuerpo, al abortar morirías TÚ, y no otro.”
(3/12) “Papá, mamá: por si no te habías dado cuenta: #VanPorTusHijos”
(4/12) “¿Tu cuerpo? No digas eso. Tu cuerpo no tiene cuatro piernas, dos corazones, dos ADNs diferentes…”
(5/12) “¿Derechos de la mujer? ¿Y qué derechos se les respetan a las bebitas asesinadas?”
(6/12) “Esclavistas y nazis de ayer, lo mismo que los abortistas de hoy, siempre encontraron un modo de negar la verdad de la humanidad de sus víctimas.”
(7/12) “Tu perspectiva cambia de inmediato cuando ves los millones de dólares que se mueven en la industria–porque es una industria–del aborto.”
(8/12) “Si se admite que la mujer decide sobre su vientre, ¿quién hace respetar los derechos de los papás?”
(9/12) “El aborto no es malo porque es clandestino: es clandestino porque es malo.”
(10/12) “No es difícil reconocer a una feminazi: nunca tiene nada bueno qué decir del don de la maternidad.”
(11/12) “Decir que la gente ‘de todas maneras va a abortar’ es un sofisma ridículo. ¿Vamos a despenalizar el robo porque la gente ‘de todos modos va a robar’?”
(12/12) “¡Salvemos las 2 vidas!” (Poderosa campaña en Argentina)

Presenciamos así, a distintas velocidades y niveles de gravedad, el derrumbe del sistema actual de gobierno, conocido como “democracia” y basado teoricamente en la tripartición de poderes. Ese derrumbre deja en extrema desprotección a todos, empezando por las instancias intermedias, es decir, las formas de asociación que son superiores al individuo pero menores en número frente al Estado.
Así pues, ¿qué hay en común entre los extremistas–que pueden parecer posesas enloquecidas, como las FEMEN–y el ciudadano típico, que lleva una vida típica, en una ciudad también normal y típica?
La perplejidad aumenta por dos razones. En primer lugar, hay voces de gran autoridad que están sacando conclusiones diversas, incluso opuestas, mientras afirman basarse en las palabras del Papa. Así por ejemplo, mientras que Mons. Lingayen Dagupan, arzobispo presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas, invita a que “ya” se abra espacio en la mesa de la eucaristía a los que están en relaciones “rotas,” al mismo tiempo, Mons. Livio Melina, presidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II, recuerda a todos que comulgar en esas condiciones entraña pecado grave. (Más información sobre este tipo de divergencias en el
Las polarizaciones en torno al Papa, y en torno al futuro de la moral católica, o de la Iglesia misma, son más fuertes y agudas ahora. Hay quienes ven en Francisco una renovación del Evangelio y del Espíritu por encima de la ley (y el hombre por encima del sábado) mientras que otros creen descubrir ya las grietas de un cisma irreversible.




