La paradoja del DOMUND
El día de hoy “Domingo Mundial de las Misiones” se nos presenta como una paradoja ante el futuro - que ya roza lo presente- donde los países occidentales, vamos a pasar por el cambio necesario de ser misioneros a misionados. Además misionados por los mismos a los que años atrás hemos llevado la Fe, y que ahora en Hispanoamérica, e incluso en África, fructifican con muchas más vocaciones a la vida consagrada y al sacerdocio que en occidente.
En una dimensión espiritual España está más necesitada de una evangelización misionera que muchos países subdesarrollados, los cuales por tradición han sido misionados por sacerdotes precisamente españoles. Así lo ha recordado el Papa en muchas ocasiones, insistiendo fehacientemente en que occidente está olvidado de forma progresiva a Dios, y consecuencia de ello está vendiendo su moral humana a las sensaciones más banales e inmediatas.

Pese a que la mayoría de obispos (no generalizo), teme abandonar la senda de la corrección política y la complicidad con el poder vigente, quizás con la buena intención de no causar demasiado rechazo social. Hay que reconocer que tal cosa no es así siempre. La actitud de la Conferencia Episcopal en ocasiones sigue siendo osada, valiente.
Ha nacido en Sevilla un bebé con unas características genéticas que permitirán a su hermano mayor a librarse de una enfermedad sanguínea grave. Los medios de comunicación nos lo han presentado entre penuria y penuria como la buena noticia del día, y seguro que más de uno en su casa ha esbozado una sonrisa. No quiero aguar ninguna fiesta, ni pisotear la única buena noticia del día que traen los telediarios, pero las cosas como son, no estoy de acuerdo en absoluto con ésta peculiar y novedosa “solución clínica”.
Quiso Dios que fuera un día 12 de Octubre de 1492, todavía de madrugada, cuando los ojos de Rodrigo de Triana divisaron tierra firme. Lo significativo de ésta fecha, no pasaría en vano a los ojos de la Historia, y está señalada por la providencia.
(Relato ficticio)