Yo votaría a McCain
Tras varios intentos de comprender - un poco al detalle- el sistema electoral americano. Terminé por abandonar el imposible, para conformarme con conocer a grandes rasgos tan genuina democracia, que a saber si el mismísimo Abraham Lyncoln llegaría a entender del todo, por su compleja amplitud funcional y sus laberintos electorales.
Entre elefantes, senadores, congresistas, burros y caucus, es difícil saber con certeza hasta que punto alcanzan las competencias del Presidente de los Estados Unidos en materias concretas como la familia o la vida. Pero independientemente de ello, lo cierto es que a diferencia la inmensa mayoría de los comicios bipartidistas, en los sistemas demoliberales europeos, ésta vez en EEUU una de las dos candidaturas, la de McCain, se manifiesta sin medias tintas en contra del aborto, la eutanasia o los matrimonios homosexuales.
