Las “homilías” de Carrillo y Jáuregui a los de siempre
Cuando alguien materialista de credo y convicción apunta a que la Iglesia Católica en España debe adaptarse a los tiempos y plegarse a los gustos del laicismo dominante, es señal que los católicos estamos haciendo muy bien nuestra misión.
En el mismo día un criminal de guerra como Carrillo y un ministro de la presidencia como Jáuregui, que estuvo de delegado del gobierno de los GAL en el País Vasco, nos dicen que somos una rémora para la implantación del socialismo real, algo que no consiguieron hace setenta años, pero que sí están realizando con su ingeniería social en la actualidad, resulta que la Iglesia en España, sus obispos y los cristianos lo estamos haciendo de maravilla.










