Asignatura dura episcopal: nombramientos de los sacerdotes
Durante estos días leo los nombramientos que en varias diócesis españolas hacen los obispos residenciales. Cada año son menos, por razones de jubilación y pocas ordenaciones presbiterales. La media de los años del clero va subiendo lentamente.
Algunos nombramientos son interesantes. Los más jóvenes están llegando a puestos de relevancia en las curias diocesanas. Son personas entre 35 y 45 años. A los seminarios les pasa otro tanto: se prefiere la juventud a la madurez. Se observa que a los niños y jóvenes de hoy los entienden mejor los más cercanos en edad. Rectores en la cuarentena de sus vidas y padres espirituales en las mismas coordenadas.
En la Iglesia española se da muy poco la especialización. Se presupone que el cargo habilita la “gracia de estado y oficio” para desempeñar el lugar donde colocan a los recién nombrados para tales misiones.










