Mientras hoy se vota en el parlamento de Cataluña la supresión de la fiesta de los toros, por ser un signo cultural español, y ayer se votó la ley de creación de las veguerías, en lugar de las provincias, que es absolutamente anticonstitucional, y un paso más hacia la independencia de la tierra catalana del resto de España.
Mientras, todo esto que es grave, está ocurriendo, resulta que en la región catalana ayer mismo se presentó el decreto por el que se da carta blanca a la industria del aborto.
Se abre la puerta a la industria de la muerte regulándola con la ley del aborto. En este sentido, Profesionales por la Ética ha presentado su correspondiente nota a los medios de comunicación que se puede leer pinchando aquí:

Sinceramente, no entiendo la esquizofrenia de los dirigentes catalanes: mientras se desea abolir las corridas de toros por respeto a los animales que no deben ser masacrados en un espectáculo taurino.
Se abre la creación de la industria de la muerte legalizándola con un “proyecto de Decreto se ha elaborado para facilitar la aplicación de la nueva ley del aborto en Cataluña. En el se crea una comisión asesora del Departamento de Salud y entre sus miembros figurarán representantes de entidades como la Asociación de Planificación Familiar de Cataluña y Baleares, la Sociedad Catalana de Contracepción o el Comité Consultivo de Bioética de Cataluña, junto a personas nombradas directamente por la Administración.”
Ante todo esto, ¿dónde están los obispos catalanes?, ¿en qué emplean su tiempo?, ¿qué temas tratan en sus reuniones?, ¿ninguno desea ser un valiente y jugarse el tipo usando el símil taurino?.
Es verdad que están preparando la visita del Papa a Barcelona en noviembre. Pero, también, deben sacar tiempo para denunciar la imposición de la industria de la muerte de seres inocentes gestándose en el seno materno.
Y, menos mal, que están Profesionales por la Ética, si no nos enteramos de nada de la carta blanca a los abortos en tierras catalanas.
¡Ah, la vida de los no nacidos, que son personas son más importantes que la vida de un puñado de toros¡. Hablen así de claro, señores obispos catalanes, que no les van a quitar la vida por defender la vida de los seres inocentes. Esto es seguro.
El último artículo de Germinans,refiriéndose a los obispos catalanes de hoy, termina así: “….espero y deseo que se dediquen a hablar de Jesucristo, del Evangelio y a denunciar todo aquello que moralmente es inadmisible, esa es su misión como pastores de la Iglesia, lo demás que se lo dejen a los políticos".
Me uno a esta esperanza y deseo.
Tomás de la Torre Lendínez