Popular TV y el concepto "generalista"
No me gusta la decisión de la Conferencia Episcopal Española tomada sobre Popular TV.
No me gusta porque parece que no conocen al pueblo español, cada día menos practicante de su fe, menos formado en la fe católica, y más lleno de relativismo y laicismo.
No me gusta porque la teoría de una televisión generalista es un espejismo. En el lenguaje interno del grupo Cope y Popular TV la palabra generalista significa lo siguiente:
“Estar abiertos en una sociedad plural a que el cristianismo sirva de levadura en la masa; como poniendo la residencia en la frontera de la sociedad, para que ésta sepa elegir el buen producto evangélico de los extraños mensajes que puedan emitir otros medios de la competencia".
La frase clave del concepto generalista es ésta: “A los que tenemos dentro de la Iglesia ya están convencidos de su fe, debemos, por tanto, a salir a evangelizar a los que viven a la interperie".

Por esto, tras mirar mi propia experiencia en los medios de comunicación social, afirmo que los fines del concepto generalista no sirven para nada en la misión de la evangelización de la sociedad española de hoy.
Hemos llegado a unos momentos actuales, donde si eres cristiano debes serlo de modo convencido total y absolutamente. Aquí está apoyado el éxito de Radio María, que es conectada por los cristianos de puro convencimiento. El resto pasa de esta radio.
El grupo Cope y Popular TV han vuelto a equivorcarse. En España se necesita una televisión netamente católica, son muchas las personas que viven solas en sus hogares; los enfermos e impedidos de salir a la calla; los hastiados de tanto materialismo relativista, y hasta hoy han acudido a Popular-María-Visión. Desde ahora tendrán que aburrirse con la insípida programación generalista, que no sirve para nada.
Termino recordando que los obispos españoles han errado el tiro una vez más.
¿Cuando acertarán?. Sencillamente cuando dejen de actuar tan alejados de su pueblo, del pueblo cristiano sencillo y corriente. Lo conozcan bien con sus virtudes y fallos. Entonces veremos si aciertan. Mientras se han equivocado totalmente.
Tomás de la Torre Lendínez











