InfoCatólica / Tomás de la Torre / Archivos para: Enero 2010, 17

17.01.10

El Papa en la sinagoga de Roma

En el inicio de la Semana de Oración por la Unidad, el Papa Benedicto XVI acaba de visitar la gran sinagoga de Roma, como ya hiciera su antecesor Juan Pablo II.

Yo acabo de llegar de iniciar la semana de oración por la unidad, compartiendo el almuerzo con una familia rumana cristiana ortodoxa, que luego hemos terminado en una oración abierta al Espiritu Santo, conductor y guía de la Iglesia del Señor.

He abierto el ordenador y he encontrado las riquisimas palabras del Papa expresadas en la sinagoga de Roma. Amigo lector, pinche aquí:

Me ha gustado mucho la serena relación de los Diez mandamientos o las diez palabras emitidas por Dios tanto a judíos como católicos, según ha hablado el Papa.

Y, he visto que Benedicto XVI estaba dirigiéndose a nuestra hermanos mayores en la fe: al pueblo judío, con quienes tenemos los cristianos tantas semejanzas con el Antiguo Testamento en la mano. De modo especial en el amor a Dios y a los hermanos.

Me ha conmovido la confesión del Papa sobre el contenido de la oración que hizo ante el Muro de las Lamentaciones en el mes de mayo:

“En mi peregrinación de mayo pasado, en Jerusalén, ante el Muro de las Lamentaciones, pedí a quien todo lo puede: “envía tu paz a Tierra Santa, a Oriente Medio, a toda la familia humana; mueve los corazones de todos los que invocan tu nombre para que caminen humildemente por la senda de la justicia y de la compasión”, concluyó, citando su oración en el Muro Occidental de Jerusalén, el pasado 12 de mayo.”

En la oración posterior a la comida compartida con la familia rumana, el padre ha pedido lo siguiente: “Señor, si ahora estamos divididos es por motivos históricos, concédenos a todos vivir la eterna unidad en el Reino de los Cielos junto a tu trono celestial, aunque entremos en él por caminos diferentes".

Desde aquí invito a todos los lectores a rezar por la unidad en esta semana de oración por la unidad de todos los hijos del mismo Padre celestial.

Tomás de la Torre Lendínez

¿Templos abiertos o cerrados?

En los últimos treinta años estamos asistiendo a unos sucesos singulares en los templos de España. En unos sitios, por ser localidades de pocos habitantes y ante la escasez del clero, no reside en ellas el sacerdote, surgen robos de obras de arte importantes que a veces se han encontrado y otras no. En otros lugares, se han violentado las medidas de seguridad han entrado en el templo a profanar directamente el Santísimo Sacramento en el Sagrario. Y en otros casos han violentado las puertas con el único afán de hacer daño y llevarse vasos sagrados y otros enseres.

En el caso que nos trae la agencia Efe ocurrió lo siguiente:

“El Ministerio Fiscal pide tres años de internamiento en un centro de menores en régimen cerrado a un chico que presuntamente intentó violar a la sacristana de una parroquia de Córdoba.

En las conclusiones provisionales, facilitadas a Efe, el fiscal relata que sobre las 12.00 horas del 7 de agosto de 2009, el joven, de 17 años, entró junto a dos personas -contra quienes también se siguen diligencias- en una parroquia de Córdoba y comenzaron a caminar sobre los bancos.

La sacristana, una mujer de 61 años, entró al templo y reprochó a los jóvenes su conducta, pidiéndoles que “por favor” se bajaran de los bancos, a lo que uno de los mayores de edad le contestó groseramente y la llegó a insultar cuando la mujer le pidió que le hablara con respeto.

El fiscal expone que “siguiendo las instrucciones del menor acusado", los tres chicos “sujetaron fuertemente” a la mujer por los brazos, la inmovilizaron y uno de los mayores de edad comenzó a masturbarse delante de ella.

En ese instante, entró una persona en la iglesia, por lo que los tres chicos huyeron y uno de ellos le dijo que “todavía no habían acabado” con ella.

La mujer ha renunciado expresamente a cualquier indemnización, pero el Ministerio Público ha solicitado para el menor acusado tres años de internamiento en un Centro de Reforma en Régimen Cerrado, donde permanece de manera preventiva desde el 12 de agosto de 2009, porque lo considera responsable de los hechos, que podrían ser constitutivos de un delito de violación en grado de tentativa.”

Todas estas situaciones ha creado, en unos casos, que los párrocos o rectores de las iglesias solamente las abren cuando están ellos allí dentro, quitando a los fieles la oportunidad de que recen ante el Señor en el Sagrario, cuando los curas no están dentro. Lo que ha producido serias críticas en las feligresías.

En otros momentos, se han colocado fuertes medidas de seguridad, sobre todo en templos con un gran depósito de obras históricas y artísticas, a base de alarmas, cámaras de vídeo vigilancia y cerraduras de máxima confianza. Y se permite entrar a cuentagotas a los fieles. Esto también ha producido serias críticas en las feligresías.

Pero las interrogantes que hoy presento son:

¿Están nuestros templos bien vigilados?
¿Deben permanecer cerrados fuera de las horas de culto?
¿Es necesaria una capilla anexa para que los fieles puedan rezar a cualquier hora del día?
¿Cubren los seguros suficientemente los daños causados en los templos?

La realidad es que situaciones como la acontecida en Córdoba puede ocurrir en cualquier lugar. Roguemos al Señor que nos libre de casos de profanación de los lugares sagrados, porque sinceramente el sacerdote y los fieles lo pasan muy mal. Es algo que nunca se olvida y traumatiza espiritualmente.

Tomás de la Torre Lendínez