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27.01.10

El velo sí, el crucifijo no

En el informativo de medio día de Onda Cero, a las 14,35 he escuchado lo que más tarde, he visto en Ecclesia digital. Es lo siguiente:

“Onda Cero ha tenido acceso al borrador del Anteproyecto de Ley de Libertad Religiosa, que el Gobierno podría remitir al Parlamento como muy tarde, en abril. Éstos son algunos de los aspectos principales de un texto que está prácticamente concluido:

La polémica del crucifijo

El crucifijo no se podrá poner en las aulas de escuelas públicas. Pero tampoco en cuarteles, dependencias municipales -incluidos salones de pleno- , juzgados, hospitales y otros edificios públicos. Los funcionarios con cargo suficientemente alto como para tener despacho, sí podrán colocar en él -si lo desean- un crucifijo. Pero no lo habrá en estancias que sean compartidas o comunes.

Las escuelas concertadas que lo deseen, sí podrán mantenerlo. En este caso, aunque tienen también financiación pública, se da prioridad al ideario del colegio.

Las mujeres musulmanas y el velo

Se podrá llevar. El texto recoge el derecho que tiene toda mujer trabajadora musulmana -funcionaria o no- a llevar el velo en su puesto de trabajo. Podrán llevar el velo si lo desean y el anteproyecto de Ley lo justifica en la idea de potenciar una mayor “pluralidad” de credos.

El Belén en Navidad

Los belenes y otros símbolos religiosos arraigados en la sociedad, serán del ámbito privado. En el caso de lugares públicos, la decisión queda al libre albedrío de cada Administración. Un ejemplo, la colocación de un belén en una Plaza Mayor de cualquier localidad tendrá que ir autorizada por el ayuntamiento que, en caso de conflicto, lo decidirá en pleno.

En cuanto a las procesiones de Semana Santa, los cargos públicos podrán acudir a título personal. O bien, dejando claro que van correspondiendo a una invitación de una parroquia, de una hermandad o similar. Esto abre la puerta a que les sea recomendable aceptar, también, la invitación a actos de otras confesiones.

Capillas en lugares públicos

En el caso de los aeropuertos, si se mantuvieran las capillas, se promoverá también en ellos una sala para otras confesiones, aunque éstas sean minoritarias, y que puedan servir como oratorio. Se pretende potenciar los derechos de los evangélicos…Y, más allá del cristianismo, también de los judios, musulmanes y budistas.

La ley quiere blindarse ante cualquier conflicto que pudiera surgir con el Tribunal Constitucional o ante la posibilidad de que el Congreso de los Diputados creyera que este anteproyecto no se ajusta a a ley. Por ello, se incluirá en el articulado el derecho a la “objeción de conciencia", pero recogido exclusivamente en los términos que recoge la Constitución.

La idea del Gobierno es que esté presentada en el Congreso como muy tarde en abril, con el objetivo de potenciar lo que se califica como “símbolos civiles y comunes de carácter cívico", en la mayor parte de lugares públicos. Es decir, afianzar todos los símbolos propios del Estado, tales como la Constitución, la bandera, la imagen del Jefe del Estado, frente a los símbolos religiosos. Y que la sociedad pueda diferenciar claramente entre lo civil y lo religioso.”

La cristofobia será legal, con este anteproyecto de ley de libertad religiosa, un deseo buscado por el zapaterismo desde su llegada al poder. Es infantil que solamente los jefes que disponen de despacho puedan, si quieren, tener un crucifijo. Nos preguntamos: ¿Es que a ese despacho no entran otros de otros credos religiosos y les puede molestar ver allí a Jesús crucificado?.

Y, mientras, para engañar, mentir, aparentar y simular, el representante del zapaterismo se marcha a rezar a USA la semana que viene. Menudo teatro.

Tomás de la Torre Lendínez

Sugerencias para los premios Bravo

Tengo delante la invitación para acudir esta mañana a la sede de la Conferencia Episcopal al acto de entrega de los premios Bravo del año pasado. No me es posible estar en Madrid por razones obvias, pero deseo destacar cómo estos premios están necesitados de algunas modificaciones.

Alguien en su portal de información religiosa “panteista” desea que se acuerden de él para que le den alguna migaja de los premios Bravo. Así lo escribía la semana pasada casi de rodillas. No sé si alguna vez se acordarán de él.

Lo que está claro es que los premios Bravo, que reparte la Conferencia Episcopal, a través de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, se han ganado un prestigio en la Iglesia española, ya que parecen ser como un sello de “autenticidad canónica” para la libre circulación de ese medio de comunicación concreto.

Una modificación importante es que los premios se deben ampliar a más categorías. Según el pensamiento de Benedicto XVI, en el mensaje emitido hace unos días para la jornada mundial de las comunicaciones sociales de este año, ahora los curas que estamos en red manteniendo un blog, o una presencia en páginas webs, debemos tomarnos nuestra tarea como una misión pastoral seria y responsable y debe aumentar el número de católicos laicos que ejerzan esta misma presencia eclesial en el ciberespacio.

Sugiero que otra modificación pasara por la elección, en las cocinas previas a la proclamación de los agraciados al premio Bravo, se realice un sondeo previo utilizando la red como escaparate, donde se pudiera votar quien o quienes pueden ser aspirantes al premio en tal o cual modalidad de comunicación social.

Con esta encuesta habría más claridad en la elección de los agraciados y se evitaría asuntos oscuros que hagan dudar de la limpieza de la elección de los premiados. Este sondeo no debe tener carácter “vinculante de obligación", pero sí servir de observación de lo que los católicos españoles opinan.

El miedo a esta opinión siempre produce situaciones raras. Sin embargo, abrir esta encuesta en la red sería un modo novedoso y valiente de que la Iglesia apuesta por las nuevas tecnologías y cree en la participación de los cristianos en un asunto que no es relativo al dogma, a la moral o al magisterio eclesial, sino un sencillo reconocimiento a la presencia del pensamiento cristiano en los medios de comunicación social.

Finalmente, felicito a todos los que esta misma mañana recibirán su premio. De modo especial recuerdo a don José María Javierre, quien no podrá estar físicamente, pero estará un responsable de la hermandad de sacerdotes operarios diocesanos a la que pertenecía el difunto maestro de muchos amigos que hemos llegado despues.

Tomás de la Torre Lendínez