Des-parroquiados
Con esto de que nos hemos encontrado en facebook un número significativo de fieles que deseamos la misa según la forma extraordinaria del rito romano he llegado a reconocer la existencia de una también significativa cantidad de fieles que circulamos por las parroquias de la Gran Área Metropolitana, como dijo alguna vez la poetisa brasileña Adelia Prado: “buscando un lugar para rezar”.

Los prejuicios vistos desde la mirada de un ilustrador, como lo soy, se presentan como grotescas costras de color marrón adheridas a algunos de los órganos más importantes del cuerpo humano como son los que le permiten relacionarse: ojos, oídos y boca, pero también el corazón y el cerebro, con esto quiero decir que los prejuicios son el mayor obstáculo que he encontrado para la comunión.
Tiempo atrás había comprado un librito de don Giussani titulado “Para vivir la Liturgia: un testimonio” el cual es la recopilación de sus apuntes sobre el tema y que, según señalan los editores, fueron escritos entre 1962 y 1973, un período importantísimo para la Liturgia.