Y, no es que todos estamos llamados a ser santos?
Desde este lado del charco y tan alejada de la amistad de curas como estoy en este momento de mi vida hallar noticias sobre sacerdotes que pagan abortos y otros que los justifican me resulta muy incómodo casi abrumador, tanto que muchas veces, ni siquiera leo el cuerpo de la noticia, pero no es razonable que lo haga porque hacerlo no hace desaparecer el hecho ni mi incomodidad.

Mirando la evidencia, una cosa -entre tantas- me ha hecho tener gratitud hacia el Señor al haber encontrado el carisma de don Giuss y es el que -día a día- desmorona “lo ya sabido” por lo que para mi es Gracia que me hace mirarme y mirar la vida con mirada nueva cada día.
El otro día escuché que la caridad es “antes que estar dispuesto a dar, estar dispuesto recibir” tal como la disposición para recibirlo todo de la Divina Providencia que tuvo la viuda que entregó la única moneda que tenía poniendo de esa forma totalmente en juego su libertad.





