Prejuicios y conversión
Los prejuicios vistos desde la mirada de un ilustrador, como lo soy, se presentan como grotescas costras de color marrón adheridas a algunos de los órganos más importantes del cuerpo humano como son los que le permiten relacionarse: ojos, oídos y boca, pero también el corazón y el cerebro, con esto quiero decir que los prejuicios son el mayor obstáculo que he encontrado para la comunión.

Yo hubiera querido estar en el Meeting pero no estuve y me dio mucha cólera porque hice falta. Si, señor. ¡Hice mucha falta!.
Pues, qué te diré? Estoy plagada de objeciones. Tanto que he criticado a los que a todo le ven un “pero” y ahora estoy como ellos; pero no como ellos totalmente, porque busco y espero pronto hallar una salida.