Los sacerdotes en mi vida
Quise hacer un recuento de los sacerdotes que han marcado mi existencia sea porque me han tomado en sus manos paternales dejándome así testimonio del amor de Dios o porque sencillamente han sabido escuchar.
InfoCatólica / Deo Omnis Gloria / Categoría: Celebrando la vida
19.08.12
Quise hacer un recuento de los sacerdotes que han marcado mi existencia sea porque me han tomado en sus manos paternales dejándome así testimonio del amor de Dios o porque sencillamente han sabido escuchar.
17.08.12
La convalecencia de mi padre ha sido dura tanto para él como para quienes lo cuidamos.
2.08.12
Los cambios no serían tan difíciles si no fuera porque por años hemos hecho las cosas de la misma forma a tal punto que juzgamos como signo de estabilidad emocional y espiritual tener una vida firme, sólida y estructurada. Estas cualidades signo son de todo ello, es cierto, pero estamos equivocados si pensamos que por poseerlas nuestra vida será así para siempre.
16.07.12
Días atrás, conversando y más que conversando desahogándome con Juan el joven que me ayuda a atender a mi padre, le contaba mientras se me salían las lágrimas que mi madre había muerto sola en el hospital.
8.07.12
El Señor me ha deparado una gracia muy grande como es estar experimentando la maternidad a los 52 años a través de los cuidados que demanda la edad y la salud de mi padre.
Qué puedo añadir a eso? Poco, en realidad, pero significativo para cualquier hija que se sabe amada en primera instancia por su padre Dios.
Vivo en un lugar encantador en las faldas de una cordillera en el Valle Central de San José de Costa Rica a 1300mts sobre el nivel del mar. Dediqué buena parte de mi existencia a mi profesión: las Artes Gráficas. Enriquecí mi vida de fe en la Escuela de Ciencias Teológicas de la Universidad Católica de Costa Rica. Desde hace algún tiempo –mis conocimientos y destrezas– están al servicio de Cristo, de su Iglesia y de su Vicario, por supuesto.
«En el modo que tenemos de vivir las circunstancias, decimos ante todos, quién es Cristo para nosotros»
L. Giussani