Ópale! Otra sacudida!
Hoy, no más abrir mi correo, me topé con el siguiente comentario:
“¿Por qué no te adhieres a la Fraternidad de San Pío X? Así se acabarían todas tus congojas. Y vivirías con gran plenitud la misa tridentina que tanto añoras. Pareciera que los que profesamos nuestra fe en la Iglesia Católica Apostólica y Romana ya no cumplimos con tus expectativas. No crees que es momento de emigrar a otra Iglesia que cumpla las tuyas?”.
Ópale! No es a diario, salvo algún que otro terremotillo por ahí, que se despierta uno con estas sacudidas.

Como se habrán enterado, sufrimos un sismo de 7.6 en escala Richter el miércoles por la mañana.
Ayer tuve cita con el médico debido a un dolorcito que persiste en mis oídos el cual me dijo podría estar relacionado con el maxilar ya que en mis oídos no encontró problema. Me recetó un medicamento del que, lo único que recuerdo, fue que me dijo que es un oxigenador del cerebro. Vaya! Cosa curiosa, pensé, la forma en que todo está relacionado. El famoso medicamento, de pasó me servirá para solventar otro de mis problemas como es el que duermo a intervalos. Efectivamente, anoche dormí siete horas continuas, lo cual es toda una hazaña.