Lo necio del mundo
“Hermanos, tengan en cuenta quiénes son los que han sido llamados: no hay entre ustedes muchos sabios, hablando humanamente, ni son muchos los poderosos ni los nobles. Al contrario, Dios eligió lo que el mundo tiene por necio, para confundir a los sabios; lo que el mundo tiene por débil, para confundir a los fuertes; lo que es vil y despreciable y lo que no vale nada, para aniquilar a lo que vale. Así, nadie podrá gloriarse delante de Dios. Por él, ustedes están unidos a Cristo Jesús, que por disposición de Dios, se convirtió para nosotros en sabiduría y justicia, en santificación y redención, a fin de que, como está escrito: El que se gloría, que se gloríe en el Señor.
1 Cor 26-31
Yo soy lo necio del mundo. Desde siempre lo he sido.

Habiéndome el Señor sacado aquella sonrisa me dispuse a abordar el día con buen ánimo a pesar del frío, las pesadas y oscuras nubes.
Recién amanecía y yo, como siempre despierta desde muchas horas antes, salí a la terraza para asomarme al amanecer.
Anoche estaba pensando en lo agradecida que estoy con Rafael Moran, un terciario lefebvrista. quien tuvo el cariño, la paciencia y generosidad para invertir largas horas en fortísimas discusiones conmigo vía teléfonica, skype y facebook, porque de no ser por el no habría conocido a Andrés y no habría abierto nuestro grupo para la promoción de la misa antigua.





