El culantro que estuve a punto de tirar

Qué les diré? El Señor cada día me sale con cada cosa, con decirles que se me pone de frente de manera tan pero tan evidente que se que les costará creerme. A mi me cuesta creerlo. Ya verán.

Ya saben que soy agricultora. El viernes pasado cosechamos 800 rollos de culantro y los enviamos a nuestro comprador, pero como el día estaba muy caliente, nuestro camión no tiene techo y ellos nos hacen esperar en fila para recibirlo durante cuatro horas, el culantro se deshidrató por lo que nos lo devolvieron todo.

Hoy lunes, a pesar de que lo hidraté y recupero su figura, se empezó a madurar por lo que desistimos de entregarlo porque también lo rechazarían, sus estándares de calidad son altos y hemos, a la brava, aprendido a conocerlos.

“Ostinada de la vida” (expresión muy tica que quiere decir totalmente fastidiada) quise tirarlo, pero no lo hice porque mi Trabajador Estrella, que es gente pobre y por lo mismo sabe mejor que yo lo dura que es la vida, me dijo que no lo hiciera por lo que le atendí ya que sus razones fueron muy buenas.

De tal forma que me fui con él a regalarlo.

Nos dirigimos primero a la cocina del Centro Juvenil Luis Amigó y allí Olga -la cocinera- nos lo recibió echándonos mil bendiciones.

Luego, pasamos a una escuela pública y, mientras Alexander llevaba las cajas a la cocina empecé a regalárselo a las mamás que estaban fuera esperando a sus hijos; cada una se fue con al menos cinco rollos. Se alejaban de mi echándome bendición tras bendición, deseando que el Señor nos reparara más.

Así pasamos por la siguiente escuela de la que en esta ocasión salieron las maestras y maestros así como las señoras encargadas de la limpieza y algunas madres, echándonos todavía más bendiciones.

Al final del recorrido, en la última escuela, únicamente había dos madres en la puerta. Alexander -como en las otras escuelas- entró hasta la cocina no sin antes regalarles unos rollitos a estas dos mamás.

Perdí de vista a Alex por un rato por lo que volví la mirada para otro sitio y no habían pasado tres minutos cuando una de las dos señoras se acercó a la ventana del auto y me dijo: - “Cuando las cosas van mal, uno lo que tiene que hacer es prenderse de Dios. Como dice en el Salmo 23. No tema, préndase de la mano de Dios, verá que todo le sale bien”.

No se qué cara le puse, creo que le debo haber puesto cara de idiota ya que recuerdo que no acaté más que decirle “Amén” y “Gracias”.

Cuando se alejó, sentí el pecho apretado, como si me hubieran dado un abrazo de oso de esos que no te dejan respirar. Me sentí raro a tal punto que tuve ganas de llorar por lo que bajé la cabeza y me tapé los ojos esperando sentirme diferente.

A los segundos todo pasó. Poco después Alexander ingresó al auto contándome sobre el chorro de bendiciones que le habían echado las cocineras.

Lo que me pregunto ahora es: quién era esta señora? Yo nunca la había visto. Qué fue lo que la movió a acercarse a mí? No creo que haya deducido por la calidad del culantro que aquello representaba una pérdida, ni siquiera creo que haya notado que fue de mi auto que Alexander se bajó.

Esta señora, no podía conocer -ni siquiera sospechar- que lo me dijo realmente correspondía a un hecho real, era imposible que ni remotamente conociera lo cerca que estamos de vernos obligados a parar la producción y replantearnos nuestras metas, mucho menos el mar de angustia que estaba a duras penas sobrellevando desde el sábado de solo pensar que Alexander y Walter se quedaran sin trabajo. No había forma de que lo supiera, más se acercó y me dijo lo que me dijo y yo quedé como que me hubieran dado, no con uno, sino con media docena de bates por la cabeza.

Claro, pregúntenme ahora qué se hizo toda la incertidumbre?

Eso mismo, corrió por el drenaje con el agua en la que lavé las cajas vacías del culantro que estuve a punto de tirar.

5 comentarios

  
Ricardo de Agentina
¿Y si probaras con un equipo de frío?
No se allí, pero en Argentina no son tan caros.
Disculpa si me salgo con algo fuera de la intención del post, pero yo también soy productor agropecuario y me he condolido mucho por lo que te ha sucedido.
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Ricardo,
Estamos planeando comprar un camioncito pequeño con un sistema de enfriamiento que posee la singularidad que lo puedes conectar al fluído eléctrico. Creo que por ahí va la cosa. Gracias.

Se agradece también que te conduelas conmigo.
15/02/11 12:52 AM
  
Anónimo...
¡parece claro! (una materialista en sus inicios espiritualistas)... y ¡evidente!.

(bienvenida)

: )

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Cielo santo, qué me has llamado? No me asustes, últimamente me han señalado de tantas cosas que una más me preocupa.

Un abrazo,
15/02/11 1:07 AM
  
Lorca León Cayasso
Me gusta mucho esta historia. Tuviste una moción espiritual a través de esas palabras. Pero ¿te puedo decir, que lo que me gusta más es leer a alguien que habla cosas de "ostinada de la vida" y de trabajadores estrella, y me puedo sonreír con eso?

Creo que me volví lectora de tu blog...

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jeje, pues, Lorca, hablo como hablamos a diario los ticos pero sobre todo los que vivimos en el campo. Mi origen no es el campo pero he vivido toda mi vida allí de tal forma que se me han "pegado" los dichos.

Además, que encuentro que los mismos, son la forma en que ha hallado esta gente para reírse de sus duras circunstancias pero que, además eso, te convierta en lectora de mi blog es una gozada.
15/02/11 3:24 AM
  
Maricruz Tasies
Es probable que exista explicación a que esta señora se haya acercado a darme aliento y muy probable también que ella lo haya hecho porque ha regalado -como yo- algo que no le compraron; pero lo singular no está en el hecho de que se me acercara sino en el que ella escuchó la voz de su corazón y atendió el impulso de la Gracia que la movieron a darme aliento. Eso es lo verdaderamente singular, alguien que escucha en su conciencia la voz de Dios así como la escuché cuando Alexander me dijo que no tirara el culantro y cuando Olga, la cocinera del Centro Juvenil, me llamó la atención sobre no darle chance al Maligno para dejarme vencer por el desánimo.
15/02/11 12:14 PM
  
Ana
Nosotros decimos cilantro ,me ha hecho gracia esta nueva palabra
15/02/11 10:05 PM

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