Fracaso total de mi programa de noticias de los viernes
Hace ahora como cuatro meses que les dije que me metía en otro charco: un programa semanal de noticias de Iglesia. Ayer emitimos el programa número 21.
Un fracaso según algunos de mis incondicionales seguidores y comentaristas. ¿Los motivos? Básicamente dos: que un cura de pueblo casi sin feligreses qué podía saber de la iglesia, y que las noticias que doy no son más que un refrito de cosas que hay por la red. Tienen razón, empezando por el sofrito.

Ya les he dicho, y me temo que seguiré en ello, que lo que la archidiócesis de Madrid ha enviado a la secretaría del Sínodo como respuesta a las grandes cuestiones sinodales es de lo más tremendo que uno ha visto en Madrid. Tremendo que se hagan pasar por iniciativas diocesanas lo que no son más que las elucubraciones del 0,026 % de los católicos de la archidiócesis, y tremendas las cosas que se piden y sugieren.
No tenemos lo necesario para hacer un día una evaluación muy seria de la situación de la Iglesia católica en general y de las distintas diócesis, órdenes y congregaciones religiosas. Los números no es que sean preocupantes, es que son catastróficos. Invito a mirar datos de los últimos cincuenta años. Si nos atrevemos, claro está.