Caramba con los que piden que se les respete
Estás perdido. Como alguien te diga eso de que hay que respetar, ya sabes que lo que en realidad afirma es que hay que respetar lo suyo, y si no se hace todo vale. No falla. Les voy a poner tres ejemplos de esta misma semana:
1. Juanjo Tamayo. El otro día hablaba del asunto y les dejaba un link para que escucharan su intervención en un programa de radio. Interesante. En el minuto 50 acusaba ¿recuerdan? a Juan Pablo II de ser enemigo de Jesús y del evangelio. Pues este mismo señor, exactamente un minuto más tarde, pide “que no haya condenas” y que “se respete” su trabajo. ¿Se dan cuenta? A mí que se me respete y que nadie me condene, pero Juan Pablo II enemigo de Jesús y del evangelio.

Nunca me gustaron los chantajes. Por eso cada vez que alguien amenaza con irse de algún sitio si no se le hace caso mi respuesta es la misma: corre, que para luego es tarde. Adiós.
Un sacerdote joven, buen amigo, me pedía hace días sugerencias para la misa del gallo. Por circunstancias personales su párroco estará fuera esa noche y se dirigió a un servidor en busca de “genialidades” para que la misa fuera especial. Se me ocurrieron algunas cosas:
Servidor tiene la costumbre de irse a la cama en compañía de la radio. Con dos condiciones: que lo que haya sea algo de hablar (no música) y no deportivo. Fuera de eso igual me da teatro, que tertulia política, divulgación o poesía épica. Igual me da.





