29.10.12

Homilías dominicales: tan pesaditas como inútiles

Mucha gente se me queja de lo pesaditas que suelen ser las homilías en las misas dominicales. Pesaditas y lo que es peor: sobre todo inútiles.

Lo de pesaditas tiene sobre todo un motivo: que no se preparan o se preparan de forma defectuosa. Desde que me ordené sacerdote mantengo una costumbre no sé si sana, pero que me viene estupendamente. Y es que no salgo jamás a predicar sin un esquema escrito, que a veces no es más que cuatro líneas ordenadas, pero siempre algo delante.

La razón es la de saber por dónde empiezo, qué voy a decir a continuación y cuándo y cómo acabo. Sin el esquema a uno se le va la cosa, no se acuerda de lo que va a decir, improvisa y sobre todo es incapaz de acabar, por lo que se mete en una sucesión de tópicos y frases hechas buscando rematar la faena que hacen el asunto ciertamente tedioso.

Pues si además de pesaditas son inútiles, entonces apaga y vámonos.

Leer más... »

27.10.12

De D. Amancio, Cáritas y gente que se cabrea

El dato objetivo es este: la fundación Amancio Ortega dona veinte millones de euros a Cáritas. Punto. Y agradecidos.

Pues nada. Fue saltar la noticia y un montón de gente a la yugular de D. Amancio acusándole absolutamente de todo, con unos argumentos tan trasnochados como volver a la señora de misa de doce que luego explota a la criada, y que ya se esgrimía en los viejísimos tiempos de la segunda república. Nada nuevo bajo el sol.

Siempre hay quien me pregunta qué me parece. Pues nada, ahí que te va.

Leer más... »

26.10.12

Ser cura es casarse con la parroquia

Tuve la oportunidad ayer de charlar un rato con un diácono madrileño que en pocos meses será ordenado sacerdote si Dios quiere. Conversación de un cura veterano con alguien que está comenzando a descubrir el mundo de la parroquia.

Cuando me encuentro con un sacerdote, con un diácono recién destinado a una parroquia la primera palabra que le digo es que la parroquia no es un trabajo o una oficina donde uno puede colocar horarios, días de descanso, puentes o condiciones. La parroquia es para el cura como su esposa, se casa con ella, y me permito hasta acudir al ritual del matrimonio para aclarar que es eso: “me entrego a ti, parroquia, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida”. Sí, digo bien todos los días de mi vida, porque también es labor del sacerdote orar por las que fueron sus parroquias.

Leer más... »

25.10.12

El morro que echan los famosos con lo de las ONG

Hoy todo el mundo es solidario. Pregunten a cualquier famoso, famosete o famosillo y verán cómo su preocupación principal pasa por la paz, la solidaridad y los niños hambrientos. No hay personaje que no haya salido una vez en la tele que no afirme eso tan bonito de la justicia, el compartir y el darse a los demás. Y si de paso puede, sacude dos bofetadas a la iglesia porque hay que ver cómo viven los curas mientras tanta gente se muere de hambre, y sacude al gobierno por su falta de sensibilidad social cuando en España hay tantísimas personas que lo pasan mal.

Pues les voy a contar un cuento real como la vida misma y que me ha narrado uno de sus protagonistas.

Leer más... »

24.10.12

Carta a mis feligreses y a los amigos de Infocatólica

Cada semana envío un correo a los feligreses de la parroquia con noticias, novedades, avisos, reflexiones… y que llega a cerca de quinientas direcciones de correo electrónico.

Acabo de mandar el de esta semana. Y es tan epecial que he querido compartirlo con vosotros. Ahí va:

Queridos amigos:

Decía nada menos que Napoleón que “lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes”. Nosotros además decimos, como creyentes, que “para Dios nada hay imposible”. Sabéis que desde hace años vengo acariciando el sueño de abrir en la parroquia una capilla para la adoración perpetua al Santísimo Sacramento. Sí. 24 horas al día. 365 días del año. Cada vez que lo digo me llaman loco y me dicen que es imposible. Yo, simplemente sonrío: imposible para nosotros, no para Dios.

Leer más... »