Frases para no seguir
Las discusiones que más me hartan no suelen ser agnósticos o incluso anticatólicos. Sé de que van y hasta dónde puede ir a cosa. Más me joroba debatir con católicos tan ignorantes como soberbios y que, tras asistir a cuatro charlas y dos experiencias argumentan desde la superioridad.
Uno tiene su experiencia de años, y a partir de ella directamente corto ante algunas frases. Es inútil. Ahí tienen algunas que seguro mis amables lectores aumentarán con las suyas:
- Es que a la gente le gusta. Claro. Decía un anciano sacerdote: más les gustaría que se dispensara el sexto mandamiento, y no lo vamos a hacer.
- El papa tiene su opinión y yo la mía. Que posiblemente será más santa, evangélica y humilde.
- ¿Dónde aparece eso en el evangelio? Eso argumentaba un sacerdote sobre el horario de confesiones de la parroquia. Sencillo: busca la página donde aparece lo de cobrar a fin de mes. Está justo en el reverso.
- Eso es muy antiguo, habrá que renovarse. Sí. Es hora de derribar la catedral de Burgos y levantar una cosa sencilla, a ser posible a base de metacrilato.
- La Iglesia debe adaptarse a lo que la gente hace. O la gente dejar de hacer lo que no debe.
- Es mejor hacer las cosas cuando las sientas de verdad. Dígaselo a la gente que madruga cada mañana para pasarse el día trabajando.
- Pues el teólogo Fulanítez dice lo contrario de lo que señala el catecismo. Para mí que no son cosas comparables…
- A mí no me gustan las misas, prefiero las eucaristías. Ay Señor… y esto lo decía alguien con años en una supuesta comunidad parroquial.
- Pues un cura me ha dicho. Debemos ser 400.000 sacerdotes en el mundo. Encontrará opiniones para todos los gustos.
- Y si es así, ¿por qué algunos sacerdotes no lo hacen? Por la misma razón que está prohibido el adulterio y hay gente que lo comete.
Católicos sin más formación que dos charlas de la hermana Segismunda -llámame Segis-, las celebraciones alternativas de Kiko y la lectura entusiasta de “Celebrar tu fe con cartulina es cosa fina".
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Otra frase para no seguir: "No hay que volver atrás".
Pero es lo que uno hace cuando se ha equivocado de camino: volver atrás y retomar el buen camino.
Ya en los primeros años del posconcilio Rafael Gambra escribió un luminoso libro titulado "El lenguaje y los mitos", donde se encuentran muchos comentarios sabrosos sobre palabras y frases para no seguir. Apenas han cambiado salvo para peor.
"Yo creo en Dios pero no en la religión"
"Dame el versículo donde dice que... (María es intercesora, María fue asunta al cielo, Pedro no estaba casado, etc etc) Esta es de los protestantontos
"Con las riquezas del Vaticano se podría eliminar el hambre en el mundo dos veces" (no es exageración, lo he leído)
derivan de esa maxima protestante que ha penetrado en la Iglesia,el libre examen,ahora cualquiera opina y se permiten el lujo de elevar su opinión a categoría.Pues no,
es la Iglesia la que expresa lo correcto, pues a ella le dio semejante poder Cristo
Cosa distinta es que la continencia de los clérigos sea una venerable tradición de la Iglesia, quizá incluso de origen apostólico.
Primero porque Cristo vive hoy.
Y segundo porque va seguida de la idea más peregrina que te puedas imaginar
Como pensamos que hay un estado de necesidad podemos desobedecer al Papa y nombrar obispos contra su voluntad.
Nosotros somos la auténtica Iglesia aunque estemos excomulgados y debemos aparecer mucho en los blogs católicos.
Le rezo su Avemaría.
-«No se es verdadero católico si no se es ecuménico». De esa afirmación hace 60 años me hace falta la definicion vinculante, definitiva, magisterial, pero sobre todo obligatoria, de la palabra "ecumenismo". Esa misma frase se aplica modernamente cambiando el término "ecuménico" por "sinodal".
-«Prefiero estar equivocado con el Papa que tener la razón sin él». Luego dicen que no hay papólatras.
-«El que obedece nunca se equivoca». Esa se le he oído bastante a clérigos que la dicen sin sonrojarse y luego celebran los Sacreamentos, en especial la Misa, como se les dá la gana. Una vez hasta un sacerdote se sorprendió —positivamente, debo decir— cuando le dije que a veces, según enseña Santo Tomás de Aquino, obedecer puede ser pecado, pecado que se llama "obediencia indiscreta".
- Luego están los que se dicen ejercitantes de la espiritualidad de "La Divina Voluntad", que hacen y dicen cómo y cuándo les provoca solamente que a todo le agregan la expresión "en la Divina Voluntad", como para hacer creerle a los demás que son una especie de místicos que saben, conocen, auscultan, comprenden y ponen por obra la "Divina Voluntad".
- Los del Opus Dei, que han sobredogmatizado la expresión "La Obra", indicando que se refieren a ellos mismos. Un tanto igual se puede decir de los Kikos con la expresión "el Camino", que es su jerga para significar "camino neocatecumenal". Mas allá están los schonstatianos, que se la pasan hablando de "la Alianza", en qué fecha la hicieron, cuándo la hicieron, que fulanito(a) la hizo o la va a hacer. Es como si estuviera hablando de católicos extraterrestres, superiores a los que no son de "la Obra" ó "del Camino" ó de "la Alianza". Claro que aquí hay otros, pero valgan esos tres casos como ejemplo.
Si se vuelve para atrás, es para coger impulso.
Buen artículo don Jorge
Yo también podría añadir unas cuantas perlas, cosechadas durante mis ya muchos años de catequista parroquial. Comparto solo dos: "¡Qué tendrá que ver el estudio con la fe!", y "En catequesis hay que hacer que los niños se lo pasen bien, no darles la turra con el Evangelio".
Suscribo la rotunda sentencia de Josep.
Dios te salve, María...
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