Comunidad cristiana de cinco a siete
Más de una vez lo tengo escuchado a cualquier urbanita escéptico de lo rural y creído de la urbana modernidad: “el problema de vuestros pueblos es la ausencia de comunidad cristiana".
Leche, digo yo, ¿y qué entenderán estos por comunidad cristiana?
En algunas parroquias tenían una idea muy suya de la parroquia y la comunidad. Y es que consideraban que era imprescindible un núcleo fuerte que motivara al resto y fuera algo así como el fermento de toda la vida parroquial. Ya saben lo que eran esos grupos: unos pocos amiguetes del cura expertos en Pagola y Boff. Ellos reflexionaban y marcaban las líneas maestras de toda acción y decidían que hacer y cómo en cada momento.
¿Y el resto? Pues el resto, es decir, toda la parroquia menos los pagolianos leídos y escribidos con toda la modernidad, vamos, las Rafaelas y Joaquinas de siempre, ni voz ni voto.
En estos pueblos míos, según la teoría del núcleo motor de la parroquia, no hay comunidad. Qué quieren que les diga. Entendida así, ni hay comunidad ni falta que hace.
A lo mejor resulta que las cinco magníficas de Gandullas, que no faltan a misa ni a la exposición o el rosario, se ocupan de la Iglesia y saben si hay algún enfermo, no son comunidad cristiana.
Tampoco era comunidad Juana, que en paz descanse, o sus hijas y esa gente pendientre de todo en La Serna.
Me imagino que en Braojos Cándido, sacristán voluntario desde hace años y años, Pili, Julia, Toñi, Almudena, Luisa, Juanita, Leo… tampoco son comunidad aunque se quieran, se apoyen, estén pendientes de cualquiera y se preocupen de su cura, tampoco son comunidasd.
¿Y los de Piñuécar? Los chicos:Ismael, Nacho y Hugo, que tienen el templo como un sol, Mari Carmen, Gemma, Julia, Pilar… que no faltan a misa y se ayudan, se conocen, se preocupan unos de otros ¿tampoco son comunidad?
Ya, pero no son comunidad porque no se reúnen un día por semana de cinco a siete, leen los textos del teólogo Hilario Martínez y se sacrifican organizando la vida a los demás. Afortunadamente.
A cambio, no se pierden una misa, rezan el rosario, se ayudan, se preocupan de la iglesia y de la gente y se saben hijos de Dios y miembros de la Iglesia. Casi nada.
14 comentarios
Pues creo que esas comunidades pueblerinas que usted nos dice, son auténticas comunidades de base.
Es decir las que se preocupan, amándose y cuidándose, unos a otros y de las cosas del común. Estando pendientes respetando y sin agobiar.
Y de esta forma tan sencilla y tan natural se apoyan en la fe y predican con el ejrmplo.
Creo que eso de juntarse los amigos del cura o de los que le caen bien, dándoles ciertos servicios, que más bien parece prevendas o encargos que ellos también reparten entre sus amiguetes, no digo que se acerque a una simonia descafeinada, no por dinero, ni por especies si no por algo que tiene su cosa: sentirse importantes.
Se promueve o se cae en el pecado de orgullo quien hace las cosas o está en los grupos a los que Ud. se refiere como urbanitas de la modernidad, cuando se hace por parecer importante.
Y en los casos que esto se de, poca Iglesia se hace, sobre todo cuando de eso se pavonea y más si se humilla a otros.
Ademas eso de sinodal no tiene nada.
Puede surgir un clericalismo de seglares.
En todo caso no es facil ser buen feligres tanto en una parroquia de pueblo o de ciudad y tambien debe tener lo suyo ser cura y sacar adelante una parroquia.
Mientras sigamos, aunque sea a trancas y barrancas...
Gracias padre Jorge. Cuente con AveMaria y Padre Nuestro.
Así que, D. Jorge, tiene toda la razón.
Dices:
"Y cuando cambian al cura y no les da prioridad, desaparecen hablando pestes del nuevo cura. Así son algunas comunidades eclesiales de la ciudad"
Algun caso conozco de esos. Cuando se hace mucho y falta la buena voluntaz o la rectitud de intencion, de nada sirve y viene la frustración.
Mi idea de la Iglesia era la de la unidad entre la Triunfante, la Militante y la Purgante. Con perdón.
" La comunión de los Santos y poco más" dice usted, intuyo que con cierta nostalgia.
Pero es que además de lo que usted cita, la Iglesia nos enseña (o nos debe enseñar ) otras muchas cosas.
Escandell: En su niñez preconciliar se hacía muchísimo hincapié en el sexto y noveno mandamiento. Y de otros mandamientos casi ni se hablaba. Se dedicaba mucho tiempo a todo lo relacionado con el sexo y se angustiaba mucho a la gente.
Dios nos ofrece unas directrices (los mandamientos) que debemos intentar seguir por esos caminos marcados en el Evangelio.
Pero sin angustias.
Y no haciendo caso omiso de las 15-20 cosas que Jesús nos enseñó y solo fijándonos en una. Y sabiendo que el miedo , la angustia etc. no son precisamente lo que Jesús pide a nuestros corazones. Incluso del que, por fragilidad humana, transgrede las directrices marcadas. PECADORES SOMOS TODOS.
Lo de antes y lo de ahora ¿Qué es mejor?
Jesús no habla de ofrecernos directrices. Jesús nos da órdenes, preceptos mandatos. Y no dice que intentemos seguir directrices, sino que cumplamos sus mandatos. Y no nos dice que no miremos el sexto por si nos da angustia. Dice:
"El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él"... "Jesús dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió".
18/08/26 8:34 PM
Gracias por tu ejemplar comentario.
Creo que esta es la mejor manera de evangelizar.i
Se respeta a las personas y se es consciente que Dios es quien distribuye las gracias.
Deberían prestarle más atención los párrocos y sus colaboradores.
Hay que superar ciertas dificultades y desconfianzas de las personas y los familiares y tener paciencia y constancia
No se trata de encontrar satisfacción. O parabienes en lo que hacemos sino de hacer el bien.
Para esto suele haber menos que para pertenecer al Consejo Parroquial y reunirse todas las semanas, para programar y planificar lo que otros, que ya hacen, tienen que hacer.
Muchas veces tenemos la tentación, muy humana, de evangelizar y querer ver los frutos. Esa tentación hay que dejarla atrás. Yo me considero un humilde sembrador. Siembras sin esperar ver la cosecha; la cosecha, si la hay, la recogerá otro. Lo mismo que yo he recogido los frutos de lo que otros han sembrado. La parábola del sembrador siempre me ha parecido maravillosa. Tenemos que ser sembradores. Sin mirar dónde cae el grano. El resto es obra de Dios.
Estoy convencido de que D. Jorge ha sido un buen sembrador y otros recogerán el fruto de su siembra en la Sierra de Madrid.
El que en series televisivas o novelas se diga una cosa, no significa de manera automática que sea TOTALMENTE falsa esa cosa.
La TELEVISIÓN ESTÁ llena de falsedades , de sandeces, de tópicos y cada vez es de por calidad y a veces ofende la inteligencia del que ve ciertos programas.
Lo sé; pero a veces por casualidad, dicen algo que no es mentira al 100%
Veo muy poco la televisión. Alguna película . Algo de 13 tv , alguna tertulia, pero muy poco . Oigo mucho más la radio.
Yo creo en Dios y piso frecuentemente las iglesias.
Y en la experiencia que yo tengo (admito que limitada porque en 1960 había miles de sacerdotes y mi contacto era con un número muy pequeño de ellos ) sí que se hacía mucho énfasis en esos asuntos del 6º y 9ª mandamientos.
Quizá usted ha vivido en otros ambientes y no tiene esa idea.
Muy respetable.
No le parece a usted bien lo de que yo use la palabra directrices. He mirado el Diccionario de la Real Academia y dice que que directriz es sinónimo de REGLA, PRECEPTO, NORMA.
Es decir que mandamiento y directriz son casi lo mismo. Pero vamos, no tengo inconveniente en retirar lo de directriz y poner MANDAMIENTO.
En todo caso el Papa Francisco dijo:
“Es importante fijar en el corazón el mandamiento más importante. ¿Cuál es? Ama al Señor tu Dios y ama al prójimo como a ti mismo”.
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