Cosas que no son obligatorias en misa y otras que sí
Es que, con el paso del tiempo, los vicios adquiridos y las cosas que la gente observa, podemos acabar con los principios trastocados, de forma que lo accesorio pasa a ser fundamental, lo fundamental queda diluido y el ritmo propio muy trastocado.
Obligatorias:
Lugar digno -no andemos celebrando en cualquier sitio por capricho o esnobismo-.
Altar bien dispuesto y preparado: mantel o manteles, velas, adorno apropiado.
Vasos sagrados según las normas litúrgicas.
Misal romano. Leccionario apropiado. Respetar las rúbricas.
Ornamentos prescritos: alba, cíngulo, estola y casulla.
No obligatorias:
Las moniciones.
Cantar, por ejemplo.
Añadir elementos extraños en el ofertorio. No a las procesiones interminables de ofrendas.
La homilía en todas las misas.
El rito de la paz.
Ritmo propio
Las misas no son propiedad del celebrante ni del pueblo. Son de la Iglesia.
Los fieles tienen derecho a saber qué se van a encontrar: una misa de treinta, cuarenta minutos o una hora; si cantada hasta el agotamiento o rezada. O peor algún, el mismo horario, la misma parroquia y hoy son treinta minutos y el próximo domingo hora y cuarto. Más respeto a los fieles.
El centro de la misa es Cristo, y Cristo en el Calvario, no el sacerdote.
La misa tiene su tiempo y su ritmo. Pasa en ocasiones que dedicamos tanto tiempo a lecturas y, sobre todo, a la homilía, que se compensa corriendo en la plegaria eucarística. Inmenso error.
Las grandes solemnidades necesitan, perdón, solemnizar. Que se note la liturgia.
Como ven, cuatro líneas sin mayores pretensiones. Pero si se cuidatran, mejor nos iría, digo yo.
36 comentarios
1.- Que los altavoces de las iglesias funcionen adecuadamente. Los mayores suelen oír muy mal y en ocasiones los altavoces, malos y viejos , valen para muy poco o para nada. A veces a la persona que lee las epístolas de un domingo se le olvida encender el micrófono o lo enciende ( A VECES A MITAD DE LA LECTURA ) pero no se lo acerca a la boca y la gente no se entera nada de la lectura.
2.- Las homilías largas y reiterativas son muy frecuentes. Que eso se corrija . Hay estudios que dicen que a los 7-8 minutos mucha gente deja de prestar atención. A veces el sacerdote cuenta anécdotas que a él le parecen muy ingeniosas, o relata con todo detalle durante 20 MINUTOS cuando él hace años fue a Roma y habló en un restaurante italiano con Loris Francesco Capovilla (que había sido secretario de Juan XXIII) Otras veces el celebrante quiere dar aspecto de sabio erudito, diciendo múltiples detalles sobre la ubicación de ÉFESO , el Templo de Artemisa y la Basílica de San Juan Evangelista. O habla del Concilio de Constanza.
Todo eso, que puede ser interesante, o no ( generalmente , no ) si es breve y si viene a cuento está muy bien, pero a veces alarga la homilía hasta durar ésta casi 25 minutos.
A los 8 minutos mucha gente (eso, si funcionan los altavoces y está oyendo algo y no un ruido que retumba con un eco insoportable para sus audífonos ) se pone a pensar en sus cosas particulares (sus dolores , sus nietos, sus citas médicas, el que su viejo coche hace un ruido sospechoso, su lejana vida laboral, lo que le contaron sus abuelos de la guerra)
¿Cómo se puede ser tan irresponsable de ir regalando el ambón al primero que pasa por allí? No saben si esa persona lee con el dinamismo de un contestador automático, si vocaliza como si tuviera un polvorón en la boca, si se ha mirado el texto antes de subir o si confunde el Libro de Isaías con el periódico del domingo. ¡Cero preparación!
Luego nos llenamos la boca hablando del Magisterio de la Iglesia, ese que nos advierte por activa y por pasiva que la Liturgia de la Palabra es exactamente tan sagrada e importante como la Liturgia Eucarística. Pero claro, eso en la teoría. En la práctica, tratamos la Biblia como si fuera el folleto de ofertas del supermercado y la soltamos en manos de cualquiera para salir del paso.
Menos improvisación de última hora y más seriedad: que se molesten en crear de una vez en las parroquias grupos de oración y talleres de Biblia con cara y ojos. Que formen a la gente. Y si nadie va a esos cursos, ¡que no cunda el pánico! Que se acerque el cura al micrófono o que suba una consagrada, que para algo están. Pero ya está bien de tratar las lecturas a patadas y con este compadreo de última hora. Un poco de respeto, por favor.
Lo que nos lleva a un detalle de suma importancia... ¡LA MISA ES UN SACRIFICIO!, y no una divertida cena ó una reunión entre amigos. Harto de oír "en esta Eucaristía", como si el Sacrificio de la Misa no existiera. La Eucaristía es el misterio en sí de la presencia real de Jesús bajo las especies de pan y vino. Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. Pero el Sacrificio de la Misa es el ofrecimiento del Cordero para el perdón de los pecados y la Redención de la humanidad (durante dicho Sacrificio se produce la Transubstanciación en la Consagración)... y en la Misa se actualiza de forma invisible pero real el sacrificio de Jesús en la Cruz. ¡ES IMPRESIONANTE!.
El Altar no es una mesa de ninguna cena, sino donde se sacrifica el Cordero de Dios. Los reclinatorios para comulgar (destruidos y desaparecidos en la revolución post conciliar de casi todos los sitios) sí son la Mesa de la última cena, porque allí recibimos el Sacramento instituido después de la última Pascua, pero que en realidad era la Pasión adelantada, en la entrega total de nuestro Señor, comprados a precio de Sangre.
Entonces la Misa es un Sacrificio (Nuevo y Eterno) con cuatro grandes fines:
1. Dar a Dios el culto superior de adoración, para reconocer su infinita excelencia y majestad, y a este título la Misa es un sacrificio latréutico.
2. Agradecer a Dios todos sus inmensos beneficios, por lo que la Misa es también un sacrificio eucarístico.
3. Pedir a Dios todos los bienes espirituales y temporales, y a este respecto es la Misa, además, un sacrificio impetratorio.
4. Satisfacer a Dios por todos los pecados y por las penas merecidas por los pecados, así propios como ajenos, de los vivos y de los difuntos, por cuya razón es la Misa, finalmente, un sacrificio propiciatorio y expiatorio."
Y el "banquete" sería en concreto el acto de la Comunión, y el reclinatorio donde se comulga, sería la mesa del banquete, que es voluntario y sólo se puede hacer estando en Gracia de Dios.
pretender mutilar la Eucaristía para quedarse solo con el pedazo que a uno le conviene ignorando al magisterio ordinario universal no es progreso; es una indigencia teológica de primera categoría. La Misa es misterio, es banquete, es comunión, es acción de gracias y es sacrificio. Se trata de integrar todos sus significados, no de hacer podas ideológicas al gusto del consumidor.
Lo que nos propone Cabanillas, bajo un envoltorio de supuesta profundidad, no es más que un atajo directo hacia el jansenismo más rancio y reduccionista: esa pobreza espiritual que prefiere una fe escuálida y elitista antes que la riqueza plena de la Iglesia. Menos alergia al Magisterio y un poco más de amplitud de miras, que la Eucaristía le queda demasiado grande a sus estrecheces.Equilibrio entre:
CATECISMO MAYOR
II. El nombre de este sacramento
1328 La riqueza inagotable de este sacramento se expresa mediante los distintos nombres que se le da. Cada uno de estos nombres evoca alguno de sus aspectos. Se le llama:
Eucaristía porque es acción de gracias a Dios. Las palabras eucharistein (Lc 22,19; 1 Co 11,24) y eulogein (Mt 26,26; Mc 14,22) recuerdan las bendiciones judías que proclaman —sobre todo durante la comida— las obras de Dios: la creación, la redención y la santificación.
1329 Banquete del Señor (cf 1 Co 11,20) porque se trata de la Cena que el Señor celebró con sus discípulos la víspera de su pasión y de la anticipación del banquete de bodas del Cordero (cf Ap 19,9) en la Jerusalén celestial.
Fracción del pan porque este rito, propio del banquete judío, fue utilizado por Jesús cuando bendecía y distribuía el pan como cabeza de familia (cf Mt 14,19; 15,36; Mc 8,6.19), sobre todo en la última Cena (cf Mt 26,26; 1 Co 11,24). En este gesto los discípulos lo reconocerán después de su resurrección (Lc 24,13-35), y con esta expresión los primeros cristianos designaron sus asambleas eucarísticas (cf Hch 2,42.46; 20,7.11). Con él se quiere significar que todos los que comen de este único pan, partido, que es Cristo, entran en comunión con él y forman un solo cuerpo en él (cf 1 Co 10,16-17).
Asamblea eucarística (synaxis), porque la Eucaristía es celebrada en la asamblea de los fieles, expresión visible de la Iglesia (cf 1 Co 11,17-34).
1330 Memorial de la pasión y de la resurrección del Señor.
Santo Sacrificio, porque actualiza el único sacrificio de Cristo Salvador e incluye la ofrenda de la Iglesia; o también Santo Sacrificio de la Misa, "sacrificio de alabanza" (Hch 13,15; cf Sal 116, 13.17), sacrificio espiritual (cf 1 P 2,5), sacrificio puro (cf Ml 1,11) y santo, puesto que completa y supera todos los sacrificios de la Antigua Alianza.
Santa y divina liturgia, porque toda la liturgia de la Iglesia encuentra su centro y su expresión más densa en la celebración de este sacramento; en el mismo sentido se la llama también celebración de los santos misterios. Se habla también del Santísimo Sacramento porque es el Sacramento de los Sacramentos. Con este nombre se designan las especies eucarísticas guardadas en el sagrario.
1331 Comunión, porque por este sacramento nos unimos a Cristo que nos hace partícipes de su Cuerpo y de su Sangre para formar un solo cuerpo (cf 1 Co 10,16-17); se la llama también las cosas santas [ta hagia; sancta] (Constitutiones apostolicae 8, 13, 12; Didaché 9,5; 10,6) —es el sentido primero de la "comunión de los santos" de que habla el Símbolo de los Apóstoles—, pan de los ángeles, pan del cielo, medicina de inmortalidad (San Ignacio de Antioquía, Epistula ad Ephsios, 20,2), viático...
1332 Santa Misa porque la liturgia en la que se realiza el misterio de salvación se termina con el envío de los fieles ("missio") a fin de que cumplan la voluntad de Dios en su vida cotidiana.
¡menudo rollo!... yo creo que eres un Troll.
Dejo un pequeño resúmen de lo que digo, para que todos lo entiendan:
En el lenguaje eclesial posterior al Vaticano II se popularizó decir "vamos a la Eucaristía" como una forma de metonimia (usar el nombre de la parte más importante para referirse al todo). La Misa es la celebración, el rito y el sacrificio. La Eucaristía es el sacramento, el pan de vida, la Presencia Real.
Para muchos este cambio de lenguaje no fue un mero accidente lingüístico, sino un cambio de paradigma teológico con intenciones claras:
1. El desplazamiento del sentido Sacrificial por el Banquete
Al sustituir sistemáticamente la palabra Misa o Sacrificio por Eucaristía (o expresiones como "Asamblea Eucarística" o "Cena del Señor"), el foco se desplazó progresivamente, primero de la Cruz al Cenáculo: Se empezó a enfatizar la Misa como una "comida comunitaria" o "banquete fraternal" en lugar de un altar de sacrificio donde se ofrece la Víctima divina al Padre. Y segundo del Culto Latréutico al Hombre: La dimensión vertical (adoración y reparación a Dios) quedó en segundo plano frente a la dimensión horizontal (la comunidad que se reúne y comparte).
2. La influencia del Ecumenismo
Los reformadores protestantes del siglo XVI (como Lutero o Calvino) rechazaron categóricamente la idea de que la Misa fuera un sacrificio propiciatorio, considerándolo una ofensa al único sacrificio de Cristo en la Cruz. Para ellos, la Misa era simplemente una "Cena del Señor" o una "acción de gracias" (eucharistia). Al diluir el término Sacrificio/Misa y adoptar Eucaristía o Cena, se buscaba un lenguaje más ecuménico.
3. La pérdida de la noción de Expiación
Si la Misa es solo una "Eucaristía" (acción de gracias), la necesidad del perdón de los pecados y del Purgatorio se difuminan.
Si no hay Sacrificio Expiatorio, la Misa deja de percibirse como algo necesario para la salvación de las almas y la satisfacción de la justicia divina, convirtiéndose en un mero encuentro de la comunidad creyente.
Para muchos analistas de la liturgia el cambio en las palabras no fue un mero detalle estético, sino una estrategia deliberada para transformar la percepción del misterio en la mente de los fieles.
¿No sería más adecuado el silencio para poder recogerse mejor en la oración y la acción de gracias?
Muchas veces me resulta complicado orar al volver al banco tras recibir la comunión porque las canciones no hacen más que distraerme. En fin.
Dices que "si no hay Sacrificio Expiatorio...", pero vamos a ver: ¿en qué idioma hay que explicártelo para que lo entiendas? En ningún momento se ha negado que la Misa sea un sacrificio expiatorio. De hecho, si supieras leer con un mínimo de atención —que veo que es pedir demasiado—, habrás notado que la actualización del sacrificio de Cristo es, precisamente, una de las dimensiones centrales que he destacado desde el primer minuto. Si tu comprensión lectora no da para seguir el hilo, lo siento, pero ese problema no es mío; es del sistema educativo o de las ganas que tengas de distorsionar lo que digo.
Lo que pasa es que ya nos vamos conociendo todos y sabemos perfectamente de qué pie cojeas. Se te ve el plumero a kilómetros con ese filo-lefebvrismo rancio que te caracteriza, donde todo lo que no sea tu visión recortada y obsesiva te parece sospechoso o "un rollo".
No es que la Eucaristía sea un rollo, Fernando: es que a ti te viene enorme la riqueza del Magisterio cuando contradice tu esquema mental. Menos etiquetas baratas de "troll" y un poquito más de rigor Teológico y comprensión lectora, que falta te hace.
esa bazofia que dice: "Sálvame Virgen María
Dios no es tu amigo.
Dios no es tu confidente
Lo mal que cantan algunos. Como desafinan. Lo que chillan.
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¿ Está usted bien?
Esto es lo que opina infocatolica sobre esa herejía
https://www.infocatolica.com/blog/notelacuenten.php/2505101257-las-almas-errantes-una-nueva
Frenando, aparte de flirtear con el lefebvrismo tambien dice otro tipo de herejias sobre los angeles, sólo hay que seguir un poco sus pasos y sus comentarios. Ojito
2. Pues, la creatividad se ha extrapolado tanto que cada celebrante lleva su propio ritmo.
3. Y todo deviene de lo mismo: la falta de fe en el Sacrificio único, definitivo y eterno por nuestros pecados ofrecido al Padre y Dios nuestro, la Transubstanciación, la Presencia Real de Jesús Sacramentado y el antropocentrismo del versus populum.
4. Es curioso que con lo de la FSSPX han aparecido una serie de trolls argumentando que en la Misa antigua celebrada por uno de sus Sacerdotes no se dan milagros eucarísticos como para invalidar el Sacramento de la Eucaristía lefebvriano. Pero, lo cierto y verdad es que la Misa es válida e ilícita. Precisamente con el nuevo misal, la falla del lex orandi y la falta de lex credendi en el tiempo postconciliar se han dado muchos casos de milagros eucarísticos por la falta de fe en la Eucaristía y la necesaria adoración a Dios con honor y gloria para Él. A pesar de creatividades y no cumplir con lo obligatorio y añadir lo no obligatorio, y marcar ritmo que me de la gana, Sacerdote católico con palabras de consagración baja Dios del Cielo a la tierra para ser comido y bebido para Vida eterna por el Sacrificio del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Y me parece de una hipocresia baja y maliciosa ser tan duros condenado los pecados ajenos reales e imaginados, y tan poco cuidadosos con el cumplimiento del octavo mandamiento, tan ligado al "Amar a Dios sobre todas las cosas y al projimo como a nosotros mismos" que de acuetdo con la sentencia de "si no amas al projimo al que veis como dices que amas a Dios a quien no veis" es para que os lo hagáis mirar.
El corregir con argumentos y consideracion es una obra de caridad si se hace con buena intencion.
El insulto y la descalificacion es la manera de crueldad mas dura contra uno mismo. Pues se hace reo del pecado con el agravante de no obtener beneficio alguno.
Anotaría que en la parte referente a los ornamentos, si el alba no basta para cubrir la ropa de calle en la parte correspondiente al cuello, es mandatorio el amito. Esa parte no la cumple nadie, claro que en epocas de Juan Pablo II y Benedicto XVI, ellos si lo usaban.
Así de sencillo en los catecismos de Trento, Astete y Ripalda y San Pío X. Nada esencial que añadir.
+ Opcional es que el sacerdote se meta, durante las homilías, cuando Palestina, con Trump y cuando Ucrania con Putin, siguiendo las consignas de la televisión y radio de la Conferencia Episcopal Española y creyéndose él muy enterado a través de ellos de lo que realmente pasa en el mundo
Estas misas horribles se pusieron de moda en los campamentos y han contagiado a toda la Iglesia.
No entiendo esa costumbre que ahora han tomado los tradicionalistas de hacer las misas en medio de un prado como si los fieles fuesen vacas.
Las misas han de hacerse en los templos y no de excursión o de marcha
Vamos a ver,Urbel: ¿De verdad nos estás diciendo con la cara tan ancha y ese espíritu cismatico excomulgado que te caracteriza que aspectos como la Acción de Gracias (Eucharistein), el Banquete del Señor, la Comunión eclesial o el Memorial Vivo de la Resurrección no son 'esenciales'? ¿Que descubrir la inmensidad del Misterio a la luz de las Escrituras y de la Tradición viva es un 'adorno prescindible'?
El desarrollo del Magisterio —desde las encíclicas de Pío XII y san Pablo VI hasta culminar en el Catecismo de la Iglesia Católica (numerales 1328 a 1332)— no inventa nada: despliega y profundiza la riqueza inagotable del Sacramento. Llamarla Banquete de Bodas del Cordero, Fracción del Pan o Medicina de Inmortalidad no es estética; es teología pura que nos recuerda que la Misa es Sacrificio, sí, y también es la Cena que nos une a Cristo y nos transforma en un solo cuerpo.
Pretender reducir la belleza inconmensurable de la Eucaristía a tu esquema mental que desprecia el magisterio ordinario universal desde 1950 aunque el desarrollo del catecismo tambien se basa en eciclicas eucaristicas de san Pio X no es celo por la fe: es pereza intelectual y ceguera voluntaria. Es cerrar los ojos a la acción del Espíritu Santo, que sigue guiando a la Iglesia hacia la verdad completa (Jn 16, 13).
Qué pena de visión tan raquítica y acomplejada. Afortunadamente, la Iglesia es una esposa viva que contempla el Misterio en toda su plenitud, y no una pieza de museo momificada en la sacristía de Urbel. Un cordial saludo.
el principio es muy sencillo: quien quiera cercenar voluntariamente la disposición del alma en su ex opere operantis, que proceda a borrar de su mente todos estos aspectos que completan la dimensión sacrificial de la Eucaristía como aconseja Urbel. Ahora bien, que luego no se extrañe. Quien prefiera recibir menos gracias actuales y empequeñecer los frutos de la comunión, que siga apartando de su horizonte una visión plena, rica y equilibrada del Misterio Eucarístico para quedarse con su esquema recortado.
En cuanto a la discusión.....Lo mismo es que cree que ése catecismo no vale, que lo diga ya y acabamos antes.
Pero esa costumbre viene de que se ha expulsado la Misa tradicional de las iglesias y catedrales que se construyeron para ella. Y sus puertas las tenemos cerradas, salvo raras excepciones.
En palabras de San Atanasio, ellos tienen las iglesias, nosotros tenemos la Fe.
"Ofrecémoslo en memoria de la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo ...
El cual sacrificio de la Misa, si todo bien lo consideramos, es una representación al vivo y muy santa de la pasión del Señor, y de aquel sacrificio sangriento que fue por nosotros ofrecido en el árbol de la Cruz, y juntamente una oblación sin sangre, pero muy eficaz."
Catecismo de San Pedro Canisio (año 1555).
La canción que usted menciona es de petición de ayuda a la Virgen. O sea que hace alusión INDIRECTAMENTE al título de Maria Auxiliadora (como le llamaba San Juan Bosco) o de Virgen del Perpetuo Socorro ( San Alfonso M de Ligorio) y a lo que los claretianos apelan como El l Corazón de Maria ( San Antonio Maria de Claret )
No encuentro razón para que usted vea esta sencilla y piadosa cancion como BAZOFIA
Para el gato con botas
Quizá fuera eficaz exponerle POR CARTA al sacerdote de homilías largas y repetidas, QUE USTED OPINA que lo.breve es siempre mejor que lo que dura media hora.
PUEDE Usted además decirle con toda educación, que dos ideas claras y concisas pueden quedar en la mente de los feligreses toda la semana, pero que algo largo y reiterativo se borra en pocos minutos.
Y que preparar bien la homilía es lo mandado..Improvisar solo lo pueden hacer los grandes oradores y de esos en toda España no hay ni 50..
Pero lo más probable es que su misiva, educada y cordial, no modifique esas homilías. Así que PACIENCIA .o vaya usted a otra iglesia si le es fácil
Esto lo he vivido muchas veces:
el Sacerdote se alarga con su homilía, hasta aburrirnos.
Pareciera que utiliza ese espacio para exhibirse y convertirse en el centro de atención. Luego, celebra atropelladamente la Liturgia Eucarística. He medido el tiempo que se emplea en cada cosa y es escandalosa la desproporción.
Pareciera que es más importante la parla del celebrante que el Sacrificio del Señor.
Es muy posible que lo que usted cuenta (homilías largas de 30 minutos y el resto de la misa en 11 minutos) sea la consecuencia de que muchísimos sacerdotes ya son muy mayores (80 años o más) y su cerebro está algo deteriorado. O que están muy solos y necesitan hablar y que se les oigan .POR PURA SOLEDAD. Seamos comprensivos, porque quizá ciertos sacerdotes ya no estén para celebrar misas o si lo están, no sabrían con humildad recibir un aviso educado y tranquilo de alguien que les diga: la homilía hazla más corta y no digas ninguna cosa superflua y que no dure más de7- 8 minutos y el resto de la misa celébralo con un poquitín de tranquilidad y no con tanta prisa.
O algo así : distribuye mejor los 40 minutos de la misa y que haya una lógica proporción, en tiempo, entre las lecturas y la homilía, unos 18 minutos y el resto, unos 22 minutos .
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