Hasta el gorro de la pederastia
El machaque externo es agotador. Da igual donde mires, la emisora de radio que sintonices o el canal de televisión que aparezca en pantalla. Se han aprendido lo de la pederastia del clero y sopapo por aquí y bofetada por allá. Reconozco que ha habido casos y pido, ante cualquier caso de abuso de menores o mayores, la mayor contundencia, sea el responsable quien sea.
Como Iglesia hace tiempo que nos ha entrado en canguelo y la consecuencia está siendo, a la modestísima opinión de un servidor, el ridículo más espantoso. Todavía recuerdo el tristementa caso de los “Romanones” en Granada con carta del santo padre y postración de Javier Martínez para acabar todo en absolución de los supuestos cupables.
Creo que en la Iglesia tenemos un protocolo claro, contundente y hasta terrible para el que sea señalado como presunto culpable. Tan terrible que ante cualquier denuncia con algún viso de credibilidad el afectado, para empezar, se puede ver removido de su parroquia, suspendido de ministerio en público y tengo dudas de si condenado a galeras. Mejor no demos ideas. Es igual.
El caso es que de alguna manera hemos tomado la decisión no sé si de bajarnos los pantalones o subirnos las sotanas y vivir al rebufo de lo que los más anticlericales exigen. Discursos, documentos de quien sean. Que no falte la pederastia. Ahora no me digan por qué los defensores del pueblo, sea el de todos, el ex fraile Gabilondo, el Sindic de greuges, el Justicia de Aragón o el Ararteko vasaco están preocupadísimos por el asunto, y nosotros, la Iglesia, preocupadísimos porque puedan tacharnos de no colaborar lo suficiente o aparecer en El Pais como poco transparentes. Hasta hemos encargado una auditoría especial a un prestigiosísimo y suupongo que carísimo bufete de abogados.
Me atrevo a preguntarme como Iglesia y de preguntar a los obispos si se han parado a pensar en las causas de la pederastia, porque si no se estudian y se atajan me parece que mál negocio vamos a emprender. Háganlo. Piensen en admisión de candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa: formación humana, equilibrio psicológico y afectivo, formación teológica y espiritual.
Y luego hay otra cosa que me preocupa, y es que, en lugar de ir siempre al rebufo de lo que nos mandan, seamos capaces de ofrecer al mundo nuestra identidad como Iglesia.
Templos que se vacían, conventos que se cierran cada día, relativismo doctrinal y moral, desafección de la gente. Es nuestra realidad. ¿Como revertir este proceso? ¿Con auditorías de abusos, miradas ecológicas o presencias interreligiosas?
El Sínodo. La solución es el Sínodo, especialmente su facción alemana. Amén.
31 comentarios
No niego que haya habido abusos en el clero, pero muchos de los acusados ya no se pueden defender porque están muertos ¿Y si fueran inocentes?
Lo de que los casos en la iglesia sean una ínfima parte de los casos que ocurren en España (y ojo, uno sólo es despreciable y nos obliga a rezar y pedir perdón como Iglesia) ya si eso, para otro día.
En resumen para los Sres. Obispos: la mayoría son homosexuales. Tomen nota y ya saben lo que hay que hacer.
La Iglesia tiene mucho por hacer
La respuesta de la jerarquía católica a los casos de pederastia en España y en América revelados por EL PAÍS ha sido insuficiente
Les he puesto este comentario
La Iglesia ya ha hecho lo que tenía que hacer. Ha establecido protocolos radicalmente estrictos para evitar que vuelva a ocurrir lo que ocurrió. Ningún estado o institución está tan preparados para afrontar nuevos casos de abusos.
Lo que no puede hacer la Iglesia es seguir el juego a medios de comunicación que van a estar sacando cada dos por tres casos de víctimas de hace 30-40-50 años. Que ya nos conocemos esa táctica.
Y por cierto, es una vergüenza que Roma haya obligado a los obispos españoles a indemnizar a quienes la justicia española no decreta indemnización alguna gracias a las leyes que nos han dado nuestros políticos. Que ponga Roma el dinero si quieren. O que lo pongan los obispos de su bolsillo.
La investigación de EL PAÍS eleva ya a más de 3.000 las víctimas de pederastia en la Iglesia española
Este diario entrega un sexto informe con nuevos testimonios a la Conferencia Episcopal, al Vaticano y al Defensor del Pueblo que acusan a 50 clérigos y laicos en España y a otros 24 en América
Mi comentario:
¿Ven ustedes, señores obispos, lo que pasa por ceder?
Vamos con datos. Según el informe "Prevalencia de la violencia contra la infancia y la adolescencia en España" del Ministerio de Juventud e Infancia del año 2025, el 28,9 % de los jóvenes de 18 a 30 años afirma haber sufrido violencia sexual durante su infancia o adolescencia
Según la Fundación ANAR, los casos de agresiones sexuales documentados han aumentado un 55,1% en los últimos cinco años y un 353% en los últimos quince años. Casi 8 de cada 10 agresores (79,5%) son personas conocidas por la víctima. De estos, el 50,3% son miembros de su propia familia, porcentaje que sube hasta el 85,9% en el caso de víctimas de 0 a 9 años.
Y por último, cada año se registran más de 9000 denuncias por abusos a menores en España. Sin embargo, esta cifra representa solo una pequeña parte de la realidad, ya que en la mayoría de los casos nunca llega a denunciarse.
Y en esto se está hablando de 3000 víctimas en varias décadas.
Por cierto, si digo la pena que yo aplicaría a cada abusador de menores, y si es un cura añadiría una forma concreta de aplicar esa pena, no me publican el comentario.
Y claro, uno puede discrepar —faltaría más—, pero cuando cualquier asunto sirve para reforzar la misma tesis, da la impresión de que ya no se está escuchando lo que ocurre, sino encajándolo a martillazos en un guion previo. Tiene algo de tic, sí, de esos que salen solos aunque el contexto diga otra cosa.
Lo irónico es que, con ese empeño constante, terminas haciendo un flaco favor justo a aquello que dices querer defender. Porque una crítica que suena automática pierde credibilidad, y una defensa que se convierte en trinchera permanente deja de ser defensa para convertirse en caricatura. Y ahí, ni ayudas a la Iglesia, ni aportas mucho al debate: simplemente confirmas que, pase lo que pase, la conclusión ya estaba escrita de antemano.
Asco me dan las coletillas de rata
Sí, D. Jorge, los jerarcas se han bajado los pantalones. Lo primero de todo está el principio in dubio pro reo. Lo segundo que no se trata de demostrar la inocencia sino la culpabilidad.
Leí hace tiempo un artículo buenísimo de L.F. donde se contabilizaban los casos de pederastia de eclesiásticos y de no eclesiásticos. Pues señores, por cada csso de pederastia en la Iglesia hay mil casos de pederastia entre los no eclesiásticos.
Lo triste, efectivamente, es que el sambenito de pederasta ya no se lo quita nadie a nuestros clérigos y religiosos. Y al 95% es culpa de la Jerarquía. El 5% restante es culpa del agit pro de la progrez.
Regina Coeli.
¡Ave María!
Esto no quiere decir que entendamos la debilidad humaba y el perdon que merece todo arrepentido que acepta el castigo que le corresponde.
Es decir la Iglesia debe actuar con la contundencia y la manera que su moral le dicta, incluyendo el pecado de escándalo, pero no al dictado de una sociedad que poco o nada hace contra los actos o palabras que pueden inducir al egoísmo y al vicio.
Los no catolicos ningun derecho tienen a reclamar o ser más riguroso con clérigo o catolicos que con los demás.
Y los gobiernos o partidos políticos no pueden utilizar un doble rasero.
Y, en mi opinion, los anticlericales no van a ser más comprensivos ni menos veligerantes porque la iglesia ceda ante cualquier exigencia.
Su avemaría.
La ecuanimidad brilla por su ausencia.
Es verdad que cualquier caso de pederastia es abominable y repugnante desde el "colectivo" que sea: religioso, social, laboral etc.
También es verdad que desde el ámbito religioso se debe, si cabe, dar ejemplo del sexto y noveno Mandamientos.
Dicho lo anterior, no se trata de justificar la pederastia religiosa, pero tampoco se debe maximizar hasta el extremo y minimizar la pederastia social, laboral etc......
En cuanto a la pregunta (en su contexto: "Templos que se vacían, conventos que se cierran cada día, relativismo doctrinal y moral, desafección de la gente. Es nuestra realidad"):
¿Como revertir este proceso?
Desde mi punto de vista es fomentando que se piense más en Dios, todos los días, que se medite más.
Y ...¿por qué?... pues porque en Dios se encuentra la Verdad, se encuentra la Felicidad, se encuentra la Ecuanimidad, la Virtud, la Solución, se encuentra el Amor, la Alegría, la Paz, la Seguridad y el Camino hacia una sociedad mucho mejor.
Paz. Amén.
🙏🙏🙏
Cuando hay una grabación de diciembre de 2007 de una periodista canaria del periódico El Día, donde el antiguo obispo de Tenerife d. Bernardo Álvarez, intenta defender a un sacerdote diciendo que es que algunos niños de trece años van provocando, poco se habla de la pederastia y de la política de ocultación.
Que hay muchos más pederastas fuera del clero, vale.
Que hay muchos acusados que al final son absueltos, vale.
Que hay casos muy antiguos, vale.
Pero son excusas.
La realidad:
Que la Iglesia no se dio por enterada hasta que llovieron demandas y se arruinaron las diócesis, también vale.
Que sigue habiendo muchas víctimas que callan porque no es fácil hablar de un trauma infantil, también vale.
Que todavía queda un largo calvario porque hay mucha mierda por limpiar, también vale.
con permiso,
el daño que han hecho los pervertidos en la Iglesia es inconmensurable. Y me parece que muy, muy difícil de revertir.
Lo comento yo misma, como no-creyente, porque también estoy un poco "harta" (entre comillas) de tener que explicar en mi entorno que ante algunos casos de indignidades y aberraciones de clérigos no tiene que significar necesariamente que la totalidad de la Iglesia esté degenerada y corrompida. Y por decirlo no pocas animadversiones me he llevado. Y es gente que no es lerda ni ignorante precisamente.
Mi entorno no es de 'desafección' ni tampoco hostil a lo religioso, aunque si de indiferencia, excepto en casos como los de la asquerosa pederastia. Y en dos países, tanto en España y en UK (aunque más en España).
Comentaba que el daño es imponderable, colosal, porque la Iglesia debe ser -sí o sí- santa e inmaculada. Que sea pecadora -y no de pecados veniales precisamente- no entra en mentalidades laicas.
Pienso que la jerarquía de la Iglesia ha contribuido a este horrible mal, tanto relajando el acceso al ministerio sagrado, como al encubrimiento de los casos cuando han aparecido, ya reales o imaginarios.
Saludo,
Por otra parte, no hay duda de que, más allá de intentar una reparación a las víctimas, la izquierda utiliza el problema de la pederastia como estrategia política contra la Iglesia y es normal la reacción de algunos contra ese uso. Desde luego, por muy harto que esté su autor, el título de este artículo no es precisamente muy fino, aunque el texto afortunadamente afine más.
Pero para evitar otro mal o error, la Iglesia debe de actuar con el rigor que le obliga su moral y no por presiones exteriores.
La Iglesia debe ser libre y considerarse capaz y responsable para determinar cuando y como debe reparar el mal causado.
Por encima de su propia opinion, solo el cumplimiento de lo que obligen las leyes, ni más ni menos.
Por supuesto siempre colaborando con la justicia y denunciando con rapidez los delitos que se conozcan.
Lo explico para dummies.
Tantos eclesiásticos, tantos casos de pederastia
Tantos no eclesiásticoa, tantos casos de pederastia.
Así se sacan ambos porcentajes y luego se comparan dichos porcentajes.
Regina Coeli.
¡Ave María!
Me parece que no es justo ni tiene sentido criticar a quien propone cálculos estadísticos para analizar la magnitud de un problema.
Y efectivamente el problema es muy grave y muy doloroso para la Iglesia y para todos los cristianos.
Y tu expresión de "Pero que bruto" es inoportuna y gratuitamente ofensiva.
Es verdad que en otros ámbitos el problema es menos magnigicado o se pasa por alto o incluso se trata de ocultar, pero siendo injusto esta diferente consideración, es lógico que en el caso de la Iglesia sea más grave pues se comete por quien, por su ministerio infunde confianza.
Por tanto de la gravedad del problema nada se debe objetar. Ni de la falta de rigor que, en no pocos casos, haya habido, en el tratamiento de los culpables.
Lo que no me parece correcto, y creo que de esto trata el escrito, es que la Iglesia tenga que someterse, fuera de lo que la ley exige, a otra voluntad o juicio, que no sea lo que la moral de la propia Iglesia aconseja o exige, que no es poco.
Como siempre sigue sin enterarse. El bruto es aquél que propone una comparativa total y no porcentual como es lo correcto.
No iba con Vd. el comentario, normalmente ni le leo Frai.
Pagar una indemnización en acuerdo extrajudicial con la familia afectada, mandar al cura abusador seis meses de retiro a un monasterio y luego cambiarlo de parroquia y aquí no pasó nada, era lo habitual.
Que además grupos de clérigos pederastas se conocieran y apoyarán entre ellos es especialmente escandaloso.
¿Qué estupidez es esa?
Cuando hay una denuncia veraz, especialmente si se produce por parte de de varias víctimas, cualquier superior está obligado a investigarla. Por supuesto, respetando la presunción de inocencia.
De hecho, cuando se produce un TRASLADO es porque se sabe que estamos ante un cerdo que ha abusado de un menor. Y sin embargo, se le encubre. Y es ahí donde ya no estamos ante personas aisladas sino ante un comportamiento insttitucional
La verdad es que la Iglesia Católica Apostólica y Romana ha amparado, encubierto y protegido a auténticas alimañas que sólo merecían ser colgadas de un árbol o, aun mejor, tiradas al mar con una rueda de molino al cuello.
Hay que tener muy poca vergüenza para afirmar algo así.
Dices
"Lilian, Frailevi, Herrera y resto de la cuadrilla. El 99,2% de los casos de abusos sexuales a menores se dan fuera de ámbito de la Iglesia"
Peor hubiera sido que en vez de llamarnos cuadrilla nos hubieras llamado otra cosa. Pero eso tampoco está bien.
Nadie ha negado que los abusos sesuales cometidos por eclesiasticos sea una parque pequeña de los que se cometen en otros ambientes, desgraciadamente muchos en colegios y en la familia.
Pero para la iglesia, llamada a la evangelización y a la santidad, no vale el "y tu más".
Cualquier acto de abuso sexual es muy doloroso y los cometidos dentro de la Iglesia nos duele y nos afecta pues cuando decimos "creo en la comunión de los Santos" estamos a las duras y a las maduras.
Ahora bien la iglesia no debe necesitar lecciones externas para actuar con contundencia contra el que abusa y más cuando, por su ministerio, se le supone seguridad y confianza.
Y esta contundencia incluye la denuncia a la justicia y evitar la reincidencia, sin perjuicio de la acogida al pecador.
Creo que es importante, considerar que también es estos casos visitar a los encarcelados es una obra de caridad, compatible con la colaboración para su encarcelamiento
Dejar un comentario
