Florituras varias a la hora de leer en misa
En realidad la cosa es muy simple:
Lectura del profeta Jeremías… Palabra de Dios.
Lectura de la primera carta del Apòstol San Pablo a los Corintios… Palabra de Dios.
No hay manera. No sé si necesitamos adornarnos, gustarnos o dejar claro que somos unos auténticos profesionales.
PREVIOS:
¿Por qué se hace necesario, antes de las lecturas, dejar claro que estamos en el domingo no sé cuántos del tiempo que sea? Ejemplo:
“Domingo XXIII del Tiempo Ordinario. Ciclo A. Lectura…”
Que no. Lo del domingo sobra.
ENUNCIADO DE LA LECTURA:
Lo que está en negro y TAL COMO ESTÁ. ¿Nos damos cuenta de las múltiples posibilidades?

Posibilidades, ocurrencias, creatividades mínimas a las que en el libro
Parroquia cualquiera. Pepita, religiosa de edad más que cierta, pizpireta donde las haya, poquita cosa en lo físico y un corazón generoso hasta lo inimaginable. Misa de la tarde de un día cualquiera de diario. Presidida, vamos a decir, por don Severiano, que, como dirían en mi pueblo, era largo de pastorela, vamos, de enrollarse con facilidad. Pasaban los minutos y ni aportaba nada ni veía cómo acabar la homilía. Hasta que Pepita, con un suspiro que le salió de las entrañas, exclamö:
He presentado esta semana