Florituras varias a la hora de leer en misa
En realidad la cosa es muy simple:
Lectura del profeta Jeremías… Palabra de Dios.
Lectura de la primera carta del Apòstol San Pablo a los Corintios… Palabra de Dios.
No hay manera. No sé si necesitamos adornarnos, gustarnos o dejar claro que somos unos auténticos profesionales.
PREVIOS:
¿Por qué se hace necesario, antes de las lecturas, dejar claro que estamos en el domingo no sé cuántos del tiempo que sea? Ejemplo:
“Domingo XXIII del Tiempo Ordinario. Ciclo A. Lectura…”
Que no. Lo del domingo sobra.
ENUNCIADO DE LA LECTURA:
Lo que está en negro y TAL COMO ESTÁ. ¿Nos damos cuenta de las múltiples posibilidades?
Primera lectura. Lectura del profeta Isaías. Demasiado simple para determinados lectores. Por eso lo hacen como buenamente les dicta su entender:
- Que no hay que decir primera, ni segunda, ni salmo. Es inútil.
- De Isaías. Oigan, como si fuera su primo del pueblo, qué confianzas.
- Del profeta Isaías. Ya se ha comido lo de lectura. Porque sí.
- Lecura del profeta Isaías. Capítulo 7 versículos del 2 al 3 y del cinco al 8. Luego te lee la introducción que aparece en letra roja. Porque le parece bien.Nadie le ha pedidio la cita.
FUNDAMENTAL: LO QUE ESTÁ EN ROJO NO SE LEE NUNCA.
Sigue la cosa…
Salmo responsorial. No se dice salmo responsorial. Directamente el versículo. A secas. Sin otros adornos. Pedir imposibles.
Lo más corriente, cada vez que toca el versículo, es encontrarte con los que no se contienen y antes van avisando: “Todos". O más completo: “Repetimos todos".
Me he encontrado con quien al acabar el salmo ha proclamado solemnemente: palabra de Dios.
Segunda lectura. Lectura de la Carta del Apóstol San Pablo a los Romanos.
Menos mal que nos lo han recordado. Lo mismo alguien se pensaba que esa lectura era la décimocuarta. Que no se dice segunda lectura ¿estamos?
“De la carta de Pablo a los romanos". Vuelven las confianzas, como si Pablo fuera tu cuñado el de Burgos.
“De la carta de Pablo a los cristianos de Roma". Se agradece. Nunca hubiera uno imaginado que los romanos fueran los cristianos de Roma. Qué cosas.
El final de las lecturas puede ser apoteósico.
Lo mandado: “Palabra de Dios". Demasiado simple para tantas almas dotadas con el don de la creatividad. Mucho mejor otras fórmulas:
"Es Palabra de Dios”
"Esto es Palabra de Dios".
Digo yo que en lo de leer tampoco es tan complicado ajustarte a lo mandado. Pero es que si uno no pone su guinda, su originalidad, su impronta, parece que no se queda a gusto.
También puedo meterme con los curas. Que lo hago:
Mal empezamos cpon la introducción:
Lo mandado es: “El Señor esté con vosotros". Al cura Paco le vas a decir tú que no es que el Señor esté, sino que él sabe que está. Así que ya comenzamos trastocando todo desde el principio:
"El Señor está con vosotros". Pues nada, lo sabe Paco y punto.
“Lectura del Santo Evangelio según san Marcos". Tampoco estamos conformes:
"Del evangelio de Marcos". Está visto que donde hay confianza da asco.
"De la Buena Noticia de Jesucristo según Marcos".
Y vuelta la burra al trigo de la originalidad y la imposición ante los fieles que están tan a gusto con lo de siempre.
El final suele ser copia de tantos lectores “expertos en sí mismos". Lo mandado es lo de siempre: “Palabra del Señor". Pues no.
"Esto es la palabra del Señor”
Y luego ya el beso, o mostrar el evangeliario en alto, o vaya usted a saber.
Con lo simple, fácil, bonito y lleno de sabiduría y sentido que es lo de siempre, y nosotros a adornarnos para que se vea que somos más creativos, guays y libres ante las normas que nadie.
No hay forma.
39 comentarios
Domingo, miisa de 7 en barrio de ciudad de provincias: La misa la preparan "los de confirmación": Sube niña ecuatoriana, lee bien al principio, la lectura se alarga y se va fatigando y la termina como puede. Lo del salmo da para serie. Segunda lectura: Lee niño nacional, flojito, mal y a toda prisa, que hay que salir del trance pronto.
Hartos estamos algunos que se utilicen las lecturas como forma de hacer que participen los niños/ jóvenes o como forma de premiar a doña Encarnita de sus muchos trabajos en la parroquia.
Así que lo siento, pero en las lecturas, culpables sólo los curas.
¿Palabra de Dios?
Me imagino a un grupo de expertos teólogos reunidos en el Vaticano para ver si la carta a los corintios es o no palabra de Dios porque a Paqui le han entrado dudas
Y detrás: la convicción de que en la liturgia no debemos jamás repetir, sino inventar e improvisar. Todo debe saber a sorpresa.
Es un problema grave del Novus Ordo la pérdida del sentido ritual de la celebración.
Hoy me he reído muy agusto con este post. He vivido todas y cada de estas "originalidades" en los prójimos que realizaban Las Lecturas.
Yo soy lector habitual pero, gracias a Dios, muy bien formado para leer y lo que debo leer.
No obstante, reconozco que hasta hace un año más o menos, hacía genuflexión ante el Sagrario y luego reverencia al altar. Un buen amigo me llamó redundante, cariñosamente, y me explicó que una vez enpezada la Misa únicamente se hace reverencia al altar. Y así lo vengo realizando desde entonces.
Sobre los celebrantes he de reconocer que gracias a Vd. Acabo de enterarme de que tras proclamar El Evangelio es "creación propia" elevar el Leccionario y/o besar el Libro.
Nunca te acostarás sin aprender una cosa más.
Muchas gracias por su tiempo y tantas enseñanzas que nos muestra con su (de Vd.) muy fino humor.
Provechosa y Santa semana, D. Jorge.
¡Ave María!
...empezada la Misa...
¡Ave María!
Lo de los lectores en Misa, pues en general, deja mucho que desear. Todo viene de no aprender a leer en alto en las escuelas, pues no se corrigen los defectos no sólo de entonación, sino de simple lectura y comprensión.
Saber que no es lo mismo un relato Bíblico descriptivo, que otro con más o menos diálogos, u otros epistolares, o aquellos que contienen nombres un poco más difíciles de leer, nos lleva a confirmar que no se le da la importancia que se debe, y con ello a la celebración de la Liturgia.
Al no preparar las lecturas, al menos leyéndolas previamente, una o dos veces, repitiéndonos lo que no nos suena por haber leido y entendido mal o aquellos nombres que nos resultan más dificiles, se nota quién y quién no es muy lector que digamos. No me meto con las lecturas "monocordes" o las "telegráficas", que hasta en alguna ocasión motivan el dar alguna cabezadita por algún sufrido fiel, y como digo, desvirtúan el sentido de la celebración de la Misa.
El "para lo que es " o "por cumplir, y ya está" no justifica algo que, por el contrario, debiera ser el ofrecer humildemente lo mejor de nosotros mismos; nuestro esfuerzo en "rezar" las lecturas de la Misa para Dios y los demás que están con nosotros en la celebración.
En cuanto a elevar el misal, me acuerdo que el P. Javier Sánchez(q.d.p.) ya citara que no debía elevarse cuando proclama "palabra de Dios", porque el libro no es la palabra de Dios, la palabra de Dios es Jesucristo, pues como vd .dice "vuelta la burra al trigo" y hay quien sigue con la elevación en todas las misas yno diga vd.nada porque......ni caso.
(«Sobre los celebrantes he de reconocer que gracias a Vd. Acabo de enterarme de que tras proclamar El Evangelio es "creación propia" elevar el Leccionario y/o besar el Libro.»)
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Dejo aquí un corta y pega del ordinario de la Misa:
Deinde librum osculatur dicens secreto:
Per evangélica dicta deleántur nostra delícta.
(O bien, en la edición española)
Después el diácono lleva el libro al celebrante, y éste lo besa, diciendo en secreto:
Las palabras del Evangelio borren nuestros pecados.
O bien el mismo diácono besa el libro, diciendo en secreto las mismas palabras.
Copia y pega de lo que ha escrito D. Jorge en el post.
"Y luego ya el beso, o mostrar el evangeliario en alto, o vaya usted a saber."
¿Se equivoca el padre Jorge?
Si es así es a él a quien deben dirigir sus correcciones ¿no les parece?
¡Ave María!
- Tomó Pan y se lo dio a comer a sus discípulos y "amigos". ¿Amigos?.
- Fruto de la vid y del trabajo de "las personas".
-La bendición de Dios Padre, se omite "Todopoderoso", Hijo....
-Por supuesto, "está con vosotros".
Y ya, sin casulla, no hay lavabo, etc. Una pena grande con algunos sacerdotes
Es verdad que bastante me cuesta estar debidamente atento al mensaje, tanto del evangelio como de las epístolas y los salmos, para ver como aplicarlos a mi vida y ver en que me interpelan.
Porque esa es otra, la disposición y la atencion que préstamos quienes oímos las lecturas.
Mejor que criticar y mas provechoso es analizar como escuchamos y como lo aplicamos para mejorar y santificarnos.
Por lo de la paja y la biga.
Como somos...
Reconozco y felicito al P. Jorge por el cuidado que pone en ser fiel a los ritos liturgicos.
A los comentaristas no los conozco, lógicamente.
Feligrés de S. José de la Sierra
Tambien te felicito por tu preparación para leer. Todos los lectores deberian estar preparados para proclamar la palabra de Dios.
Es necesario poner el.maximo cuidado en proclamar y también en escuchar.
"Abrán pasó el país hasta la región de ...." a ¡Abran Paso!....
O la que me causa confesión:
"Lectura de la carta del gran Apóstol San Pablo a los ebrios"
Y es correcto, me causa confesión, no confusión.
Saludos.
Sacerdote que decía " que será derramada por vosotros y por todos los hombres y mujeres"
Con el cambio del misal paso a " que será derramada por vosotros y por muchos y muchas"
Me alegra mucho que nos informe y nos dé las pautas correctas de las lecturas, cantos, modo de vestir. Para mí es muy útil y siempre estoy con usted en lo que dice.
En lo que ha contado he reconocido a sacerdotes y lectores.
Muchas gracias por formarnos.
Saludos de su amiga de Fuencarral
Ya de paso, quizá sea el momento de poner en duda la escasa megafonía de muchas iglesias. Muchos altavoces no funcionan. Muchos altavoces están lejísimos de las personas que están en la iglesia. Mucha gente no oye lo que se dice en el altar. Ni en las lecturas de la Liturgia de la Palabra.
Saltarse el lavatorio de las manos por parte del sacerdote celebrante, se hace en muchas misas. O en el ofertorio elevar simultáneamente el pan y el vino . No sé si alguien de los que escribe aquí eso lo considera grave o espantoso. Yo no. Pero yo creo que más preocupante es que los fieles no oigan lo que se lee, porque el altavoz es viejo o no está conectado debidamente o no se le da al interruptor del micrófono.
Hay un sacerdote que siempre en sus misas introduce, después de rezar, en el Canon lo de " por toda tu Iglesia dispersa por el mundo " una sencilla oración que es algo así " TEN PRESENTE, SEÑOR, A TODOS LOS QUE SE ACOGEN A MI HUMILDE PLEGARIA "
No creo que sea nada grave
Y como dice Frailevi ..... dudo mucho que todos los asistentes estén atentos y con la mente puesta en lo que oyen. Eso también es MUY importante.
Hay homilías de 20-22 minutos . Creo que hay un estudio en que se demuestra que a los 7 -8 minutos, la gente casi casi deja de atender. Y muchas homilías no están nada preparadas y se repite en ellas lo mismo 10 veces .
Tenemos la ventaja de que, en este ámbito, casi todo cuenta con prescripciones u orientaciones. Por lo tanto, la solución es sencilla: es necesario formar a los lectores siempre que sea posible. Una buena proclamación permite oír, entender e interiorizar la Palabra de Dios con mayor facilidad. Los sacerdotes, se entiende que bien formados, deben orientar y celebrar cabalmente.
Habría tantos detalles por comentar, que solo menciono estos:
1. Utilizar el ambón para “integrar” en la parroquia niños, jóvenes, adultos… es, en general, una pésima idea pastoral (bienintencionada). Pueden buscarse otras maneras mejores, adecuadas a las circunstancias, para conseguirlo.
2. El "Palabra de Dios" es una aclamación/afirmación, y como tal debe pronunciarse. A veces se escucha con un soniquete de pregunta que parece dirigido (en espera de respuesta) a un grupo de colegiales y no a una asamblea de fieles. Seamos serios.
3. Otra perla para añadir al "Compendio de despropósitos litúrgicos":
“La bendición de Dios Padre Todocariñoso...”.
Avemaría.
2. ¡Qué imprudencia de Misal! Poner a los laicos a hacer de Sacerdote.
3. No culpo al feligrés laico, que no tiene que aprender estas florituras participativas, ni un montón de oraciones y demás respuestas al presi de la Asamblea revolucionaria.
4. Que no, que el feligrés debe aprender el Catecismo, a romper con el Pecado, a saber lo que es pecado y a confesarse y en la Santa Misa presenciar Quien quita sus pecados, cómo los quita y cura sus enfermedades.
Le rezo su Avemaría.
En efecto hay miles de personas en misa que no saben nada de Éfeso ni tienen ni idea de que ahora es un sitio de Turquía.
Y quizá tampoco sepan lo que significa "adefesio "
Pero esto me recuerda un libro que escribió un médico en que ridiculizaba a enfermos que decían palabras como sutura , estetoscopio, fórceps, mieloma , glucometría, hematocrito MUY MAL DICHAS o entendiendo muy mal o una cosa que no era ni de lejos lo que el médico les quería decir.
La ignorancia no es muy sensato ridiculizarla . Todos tenemos enormes lagunas . Usted, Jaime Zaragoza, quizá se experto en uno o dos campos de la ciencia, pero es probable que usted no domine el vocabulario que usa un Ingeniero Forestal , ni un experto en Cartografía y Geodesia o un experto en Neurociencia
Y a más a más para leer correctamente Efesios no es necesario saber de la Comunidad que S. Pablo fundó en Éfeso ni que se encontrara en la actual Turquía. Basta con realizar una preparación de La Lectura antes de salir al atril de lectura; (Ambón donde se conserve) además que el no hacerlo así es una falta de adoración a Dios y una falta de amor al prójimo.
¡Ave María!
Le rezo su Avemaría.
En cierta ocasión en la catedral de Málaga tocaba el salmo “2” y se oyó al lector proclamar:"Tu vara y tú, callado”. Vamos que mandó callar a Dios.en general los lectores te hacen perder la devoción.
Saludos cordiales.
Saludos cordiales.
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