Los nueve primeros viernes a los que me llevó mi madre
Con motivo del fallecimiento de mi madre, va para cinco años, conté en este blog su devoción tan enorme al Corazón de Jesús. Precisamente en el día del Corazón de Jesús Él se la quiso llevar.
Ando preparando algunas cosas de cara a este próximo mes de junio, mes del Corazón de Jesús, y especialmenten este año en el que conmemoramos el centenario de la consagración de España al Corazón de Jesús llevada a cabo por el rey Alfonso XIII el 30 de mayo de 1919. Hablando con gente de la parroquia de lo que era esta devoción y muy especialmente la de los nueve primeros viernes, me dicen que qué es eso, que no tienen mucha idea de eso del Sagrado Corazón y eso de los nueve primeros viernes ni suena.

Las palabras no solo no son neutras, sino que marcan realmente lo que uno quiere y pretende. Leía hace unos días que por San Antón tienen un voluntario muy especial que es Cándido Méndez, secretario general que fue del sindicato UGT. No me parce ni bien ni mal sino todo lo contrario. No voy a entrar por ahí.
No se me asusten. Es que me paso unos días sin escribir y ya se me ponen en guardia. Cosa curiosa, cómo andaremos que aquí un cura deja de escribir apenas unos días y ya está el personal pensando en represalias, prohibiciones y misericordia. No me sean mal pensados.
En una ocasión ya hablaron de esto nada menos que Rafaela y Joaquina. Hay gente buena, como Joaquina, qué digo buena, buenísima, solidarísima, caritativísima, constructora de puentes y acueductos, en salida y misericodiosísima. Gente que ve una patera y se deshace en llanto y golpes de pecho.





