¿Qué hace el señor cura con una camiseta de cerveza la cusqueña?
Mañanita de un sábado cualquiera. El señor cura, servidor por ejemplo, aprovecha la extraña circunstancia de unas horas de tranquilidad para ponerse con la casa como tantas familias en similares horarios.
Como pueden imaginar, para esos menesteres el señor cura no suele ponerse la sotana, ni siquiera una camisa negra. Al menos yo. Así que unos vaqueros viejos, una camiseta cualquiera y a por ello. Lo normal: pasar la aspiradora, trapito del polvo, fregona, especial entusiasmo en cocina y baño… Y la perspectiva, si es posible, de ir a la comprar al final de la mañana. Iluso.
