Misas largas y cortas o cuánto debe durar una misa. Algunas claves

Pues anda que no depende de cosas…

Que sea un día de diario, festivo, domingo o solemnidad.

El lugar donde se celebra. Porque no es lo mismo celebrar en el Zaire, en Japón, en el altiplano boliviano, en Suecia o en España.

El horario de la celebración.

Que vaya unida a algún acontecimiento especial, sea la celebración de un sacramento, una canonización…

A partir de ahí, más que de duración en minutos, hay que hablar de un tiempo razonable.

Solemnidad, misa mayor, confirmaciones y preside el obispo diocesano. No pretendan acabar en cincuenta minutos. La cosa irá para largo. Hace poco estuve en la profesión solemne de una religiosa contemplativa. Nos fuimos casi a las dos horas. Ya se lo podían imaginar. Nadie en su sano juicio se debe quejar porque la vigilia pascual en el monasterio de Tal se alargue más de dos horas o porque una misa solemne en el Zaire se prolongue tres o cuatro. Esto todo el mundo lo comprende.

Ciñéndonos a España, que es desde donde un servidor escribe, la gente sabe más o menos lo que viene a ser una celebración normal. Media hora como mucho los días laborables y en torno a los cuarenta y cinco minutos, poco más o menos, los domingos y festivos, sabiendo que D. Fulano es un poco más lento y D. Zutano predica menos y abrevia.

Dicho esto, servidor quisiera hacer algunas consideraciones.

Quizá la primera sea la de dejar claro que los fieles tienen derecho a saber con qué se van a encontrar cuando van a misa, y que en eso los sacerdotes debemos ser muy respetuosos. Una misa, por ejemplo, de primera hora de la mañana -nosotros celebramos a las 7:30 h.- tiene que ser por necesidad rezada y con un tiempo muy marcado, porque la gente se tiene que ir a trabajar y no está para sermones de diez minutos.

Más aún. No podemos variar la duración de forma extraordinaria por puro capricho. Si una misa de diario viene a durar en la parroquia de tal en torno a los veinticinco minutos, no hay derecho a que de repente un día, simplemente porque sí, se nos vaya a cuarenta. Soy de la opinión que hay que ser puntuales para empezar y para acabar, que la gente sepa a qué atenerse.

El gran problema de las misas, de todas formas, no es tanto de tiempo cuanto de pesadez. Lo que agota a los fieles no es que dure un poco más o menos, siempre y cuando se mantenga un ritmo correcto y se celebre bien. Por eso yo no hablo de misas de muchos o pocos minutos, sino de misas normales y celebraciones inaguantables.

Lo que resulta insoportable, excepto para los creativos del equipo de liturgia, incluyendo al sacerdote, es tener que romper el ritmo de la celebración con un sinfín de moniciones absurdas que van cortando la celebración. Si a eso se unen las moniciones improvisadas por el celebrante, apaga y vámonos. Unamos homilía tan larga como vacía e inacabable ¿por qué será tan complicado terminar? El remate es acabar la oración de los fieles y dejar tiempo para preces espontáneas. Como resulta que el coro tiene que cantar todo lo preparado, y con abundancia de estrofas, aunque lo canten ellos solos, y el tiempo se echa encima, se suele compensar con un ofertorio abreviado, una plegaria rapidita y omisión de silencios, aunque los avisos finales resulten interminables. ¿Tiempo total? Cuarenta y cinco minutos. ¿Impresión subjetiva? Larguiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisima y pesadiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisima.

El ritmo es clave. Aproximadamente deberíamos repartir al 50 % entre liturgia de la palabra y liturgia eucarística. Otra cosa es forzar. Moniciones, las justas, a ser posible ninguna salvo en celebraciones muy singulares.

Los fieles, en general, cuando hablan de misas largas, lo que están diciendo en el fondo es que se había producido una desconexión entre reloj y celebración. Una misa mayor parroquial de domingo de veintisiete minutos es cortísima y un sin sentido. Una misa de veintisiete minutos de un día laborable a las 7:30 de la mañana es infinitamente larga. Una misa dominical de cuarenta y cinco minutos bien celebrada, con sus silencios, cantos apropiados y una homilía de entre siete y diez minutos, es perfectamente correcta. Una misa de domingo de 45 minutos, con homilía de quince minutos, moniciones y plegaria eucarística a carreas es insoportable.

Por ahí van las cosas.

39 comentarios

  
fernando
¡Viva el sentido comun!. Pero... "leche", que raro es. Un saludo
30/05/17 12:05 PM
  
Javier Sánchez Martínez
Tremendamente sensato. Lo que hace falta es sentido común, el menos común de los sentidos.
Lo que hace algo inaguantable en liturgia es ese verbalismo exagerado (moniciones y más moniciones sumando las moniciones espontáneas del sacerdote). Yo digo, exagerando para que se note bien, que "las moniciones las inventó el demonio".
30/05/17 12:06 PM
  
José Luis
Hace muchos años, en menos de quince minutos, aquel sacerdote celebró la Santa Misa, para escándalo de los feligreses.

Si el sacerdote, por ejemplo, como el Santo Padre Pío, las misas largas es tanta la devoción con que celebraba, que para los que tenían su corazón conforme a la voluntad de Dios, se dice como unas tres horas, no llegaba, la Santa Misa.

Cuando todos aceptan al Espíritu Santo, la misa llegan a ser breves aún cuando tenga una duración de por lo menos una hora. Pero si en el ambiente no hay piedad ni recogimiento, muchos desearían no haber entrado en la iglesia.

Los he visto desde el autobús, y en horario de misas, en alguna iglesia, había personas fuera de la iglesia.

De la vida de San Antonio María Claret, se cuenta un suceso, cuando el santo estaba predicando, había dos personas que se habían quedado dormidas, porque no se sentían atraído por la espiritualidad del sermón. No parecían simpatizar con el santo, que tuvo enemigos y espías en su tiempo. Pero esos dos murieron allí mismo.

Para mí, el horario ideal sería de la 7 de la mañana, lo que tendría que abrirse antes, como una hora. Y entrar y prepararse ante el Señor, sin ruidos de la gente, ni de los coches, etc..

Ir a misa con recogimiento ayuda mucho a la vida espiritual, pero ir a Misa sin apenas interés, lo cual hay que superar esa barrera para entrar en los espiritual, de la tibieza al recogimiento, no volviendo nuevamente a la vida desordenada de la tibieza.
30/05/17 12:11 PM
  
vicente
entre semana 35 minutos; fiestas y domingos 1 hora.
30/05/17 12:35 PM
  
Miki V.
Yo lo que te tiro el guante, pater (con todo el cariño del mundo) es a disponer una misa en forma extraordinaria. Si ya te gusta el Coram Deo de los domingos...
30/05/17 12:49 PM
  
Joaquín
Las "morcillas" también hacen pesada la misa. Por ejemplo, cuando en vez del sencillo: "Este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo" empiezan a soltarte un rollo: "Este es Jesús (¡ni hablar de llamarle "el cordero de Dios"!) que ...blablabla" (con el resultado de que a menudo la gente no sabe cuándo responder). Me pasó hace tres días, en la primera comunión de mis sobrinitas (también llena de moniciones interminables).
30/05/17 12:50 PM
  
chesco
Tal cual, D. Jorge, tal cual.

Las moniciones no solo no valen de nada, es además son insufribles.
30/05/17 1:36 PM
  
misael
En el rito tridentino no había problema. La misa duraba lo que tenía que durar: no había cabida a tanta interrupción para "promover la coparticipacion asambleatica del pueblo fiel".

El pueblo es tratado, porque diagnosticado está, como un niño autista: hay que darle una pelotita en forma de monición, ofrenda, lectura, para que se centre y no moleste. Una pena. Cosa de decadencia.
30/05/17 1:40 PM
  
JESUS SAYAGO MCBO VENEZUELA
saludos en Cristo, misa larga misa corta???? uhm la misa es MISA sin adjetivos claro es muy cierto de abusos que se cometen que nada tienen que ver con la liturgia, y alli el responsable es el prebistero que debe poner limites a los colaboradores que a veces tienden a extralimitarse, pero si una persona va a la eucaristia, cena del Señor, alimento para la vida eterna mirando las agujitas del reloj, hay PAPA como decimos aqui esta feo para la foto. es mi humilde opinion, yo si voy a CELEBRAR la pascua ETERNA voy con suficiente tiempo disponible para sumergirme totalmente en tan majestuoso regalo del Señor, si no hermano no voy. les pido mucha oracion por VENEZUELA.
30/05/17 1:42 PM
  
SR.
Recuerdo esta iglesia madrileña, donde casi todoa los domingos las misas de niños duraban tanto que los fieles que salían del templo se juntaban a la salida con los más tempraneros de la siguiente. El problema era que las misas se llevaban 1:30 horas, osea que la misa de niños había durado ni más ni menos que casi 90 minutos.

Imagínese, Padre Jorge, la de morcillas y moniciones largas que tendría esta celebración.
30/05/17 1:54 PM
  
Rufus T. Firefly
Yo he tenido oportunidad de "probar" dos tipos de misa diametralmente opuestas:
- Por un lado mi párroco, que ama la belleza de la liturgia. Misa, niños que reciben su primera comunión. Una hora y poco de duración, cantos incluídos. El sacerdote que no se deja ni una rúbrica, leída literalmente, con toda la solemnidad requerida y sin meter nada de cosecha propia. La homilia, en su justa medida, aludiendo a las lecturas, y dedicando palabras a los niños y a los padres (fundamental). Sobre todo dejando claro, siempre, que lo importante no es que hayan venido los primos de Cuenca, el vestido ni la PS4 que les han regalado... sino que el mayor regalo que les han hecho y jamás les harán es que van a recibir a Cristo, presente en la Eucaristía. Repito: hora y poquito, con cantos, homilia y sin faltar ni sobrar nada.
- Caso diametralmente opuesto, también comuniones. Admito, y pido perdón si es falta de caridad, que el sacerdote me sacó de quicio. Olvida comenzar con "En el nombre del Padre...", y se saltó todas y cada una de las rúbricas, sustituidas siempre por cosas de su propia inspiración, que desmerecían la ceremonia y desconcertaban a cualquiera que vaya a misa a menudo. El Gloria, cantado, como igual es largo "pueden ustedes sentarse, durante el Gloria". La homilia, ausente, nada de dedicar palabras que sirvan de guía a los niños, no: recitan una cosita que les han enseñado sus catequistas, y listo. El Credo, ni estaba ni se le esperaba. La paz, un caos monumental... Lo único que se mantuvo, a Dios gracias (porque si no, pego un grito en ese instante) fue la Plegaria Eucarística, en la que el sacerdote se atuvo al texto. Y todo, según creo, "para no hacer pesada la misa a esos padres sin costumbres de venir". Claro, por temor a que se asusten, tratemos la liturgia sin respeto. ¡Así nos va!
PD Añado que, para mi sorpresa, las pocas veces que el sacerdote leía las rúbricas lo hacia hablando bajito, casi murmurando (no querría molestar). Pero las cosas "improvisadas", (el 85% de la misa) las decía bien alto y vocalizando a la perfección.
30/05/17 2:35 PM
  
Estefanía
Suscribo lo escrito por el señor Vinuesa. Vamos, pater...
30/05/17 3:04 PM
  
doiraje
Usted lo ha explicado muy bien, en efecto, "por ahí van las cosas". En todo de acuerdo, D. Jorge.

30/05/17 5:00 PM
  
Néstor
Por estos lados gracias a Dios que las moniciones (aquí se llaman "guiones") dejaron de existir, por lo menos en algunas parroquias. ¡Y cómo aprecia uno al sacerdote que se limita a lo que dicen los libros litúrgicos!

Saludos cordiales.
30/05/17 5:06 PM
  
Feri del Carpio Marek
Muchas de las misas en las que participo dan la impresión de ser un sermon con unas oraciones y ritos de relleno.

Otras celebraciones adornadas con más moniciones y otras ocurrencias, ya ni se puede entender si son misas o qué cosa son. No pocos sacerdotes parecen ignorar lo que están celebrando, por el poco cuidado que ponen en la liturgia y el poco realce que le dan al momento de la consagración.
30/05/17 5:09 PM
  
Copa Amarga
Muy verdad Padre que el aburrimiento no resulta de cuanto tiempo dura la misa sino de como se celebra.

Desde luego vosotros españoles sois gente muy rápida y a mi me ha costado un poco cuando llegué a residir en España, eso en varios ámbitos de la vida, no solo a misa... En mi lugar de origen (Francia, que no estoy hablando de otro continente!) una misa dominical "normal" dura unos 60 minutos.

En un convento de frailes dominicos que me gusta ir a misa (en una ciudad grande de sur de Francia), el domingo la celebración suele ser de 1 hora y 30 minutos y la vigilia pascal dura más de 3 horas...Todo el conjunto con liturgia de estilo tradicional (pero en francés y con el misal de Pablo VI) y sin comentarios añadidos, improvisaciones o otras cosas raras. Entre cantos y silencios y con una homilía de unos 15 minutos nadie se queja de que está demasiada larga la misa y en todo caso el edificio (grande) se llena siempre por completo.
Bueno es cierto que lo de los dominicos es una excepción pero yo lo echo de menos.

Está claro que debéis ceñiros más o menos a lo que se espera la gente pero tampoco no os cortéis, que cuando se celebra con dignidad y amor la gente lo valora y lo disfruta mucho.
30/05/17 5:34 PM
  
Juan Mariner
El hombre del siglo XXI ya no es el del siglo XX o XIX, ¿no vemos cómo se comunican los jóvenes? con twiter, sms, guasaps y otros medios que ni sé cómo se llaman. AL GRANO, BREVEDAD, hay que saber empezar puntual y saber "acabar" puntual. Ideas claras, breves, precisas, ... como sablazos. Más de media hora no puede durar una Misa de domingo en España. El problema no es la liturgia, ES EL SERMÓN, donde se ponen de relieve las carencias del oficiante: demasiada floritura, divagación, abstracción, autocensura, poesía, repetición de conceptos... Hay que hacer la homilía explicando con concisión su sentido, aplicado en nuestro lugar y nuestro tiempo. Largos sermones han echado de las iglesias a gente de muy buena fe pero algo tibia.
30/05/17 5:40 PM
  
Luis Piqué Muñoz
Me decía Mn Ribas una Vez que un familiar, no sé si su tío, celebraba Misas de 15 Minutos ¡Y le parecía Bien! (!?). En fin, como usted Bien dice no es la duración sino la correcta Intensidad y la Buena celebración. Asistí a una de esas Misas hetedorodoxas ¡escandalosas! que se alargan sin motivo y que no Respetan la Liturgia de la Iglesia ¡Qué diferencia con la magnífica Celebración de Santos como el Padre Pío que estaban horas, 1 o 2, realizando apasionadamente la Misa y Nadie se aburría ni se Iba! Nada más ¡Y mejor Largas, que Cortas! ¡Como todo! Ja, Ja, Ja ¡Es Broma!
30/05/17 5:46 PM
  
Ignacio
El equilibrio es lo mejor, ante todo, como vd. lo dice al comienzo.

Si una misa de diario se celebra sin canto (más si es por la mañana temprano, antes del trabajo), no pasa nada, es más, pareciera ser mucho mejor, porque donde iba el canto, se recita la antífona del misal y el resto es silencio. Al final, en lugar del canto a la Virgen, rezar un Angelus o un Regina Coeli cuando corresponde, vienen bien. Y si se llegara a predicar en la semana, una sola idea, de preferencia del Evangelio (que es lo que más suele retener la gente). Si la lectura tiene forma corta, preferir esa a la larga (sobre todo en las ferias de Cuaresma y Adviento, donde suele haber lecturas larguísimas), y omitir la Oración de los Fieles, invitando a los mismos a que eleven sus plegarias en silencio mientras el sacerdote ofrece el pan y el vino en el altar.

Los domingos, sobre todo porque se dispone de más tiempo, también equilibrio. No introducir "signos" extraños a la liturgia, por muy bonitos que sean. Rezar y cantar todo lo que corresponde y en su orden, y no hace falta que los cantos procesionales (entrada y comunión) sean completos, basta con que alcancen para terminar de realizar la procesión a la que acompañan. Los cantos del ordinario, entonarlos con la letra litúrgica y no otra, y que la música que acompañe sea acorde al tiempo litúrgico. Así como las misas gregorianas cantadas son distintas musicalmente (no da lo mismo un Kyrie de Cuaresma que uno de Pascua), hacer esa distinción también si se canta en vernáculo. No hace falta elegir cantos muy difíciles de entonar por los fieles, o cuya interpretación tarde mucho tiempo (como pasaba con las misas polifónicas estilo operáticas, prohibidas por San Pío X). Cantos de melodía simple, sobria, no superficial, sin lucimientos personales, y litúrgicos. Que inviten, en lo posible, al canto comunitario de la asamblea. Lecturas pausadas, sobre todo si la megafonía del templo es mala. Respetar los silencios, el de la Oración Colecta (breve), después de la Homilía, después de las elevaciones y después de la Comunión. Homilía bien preparada, no mayor a 10 minutos, y con un hilo conductor claro. A eso ayuda que el Sacerdote prepare la homilía con una buena Lectio Divina de las lecturas dominicales. Gestos pausados y bien hechos, tanto del sacerdote, de los monaguillos y demás personas que sirven en el altar. Oración de los Fieles según el esquema estándar, añadiendo -si cabe- alguna intención en particular por alguna circunstancia contingente. Mención de difuntos y enfermos mejor hacerla antes del canto de entrada, y no volver a repetirlos en la Oración de los Fieles y en el Canon, sobre todo si las intenciones de sufragio son muchas. Ofertorio sencillo, sin multiplicar de "signos" la presentación del pan y el vino. Paso sobrio y sin lucimiento de quienes recogen la colecta, que no perturbe la atención que debe estar puesta en el altar. Plegaria Eucarística donde se invite a los fieles a arrodillarse en cuanto les sea posible. Las palabras de la Consagración, en lo posible, pausadas y claras, lo mismo que las elevaciones y genuflexiones. Doxología solo el sacerdote, y los demás respondemos con el Amén. Saludo de la Paz con sobriedad y sólo a los vecinos. Darse el tiempo para cantar el Agnus Dei, sin añadidos, y que no pase desapercibido. La fracción del pan que sea aquí, y no en la Consagración. Comunión ordenada, y cuidando que no caigan formas o trozos eucarísticos al suelo (por ejemplo, con ayuda de la bandeja de comunión). Silencio poscomunión que ayude no sólo a la purificación de vasos sagrados, sino que el sacerdote también pueda sentarse en la sede a rezar un momento. Si hay avisos, enunciarlos brevemente, y para explicaciones extensas está la cartelera parroquial, el boletín de papel o electrónico (por último, se pregunta después de misa). Finalmente, tras la bendición y el canto final, que los fieles no nos sintamos "expulsados" del templo por el inminente cierre de puertas o apagado de luces, dejando un tiempo para poder realizar la acción de gracias adecuadamente.

Todo esto, me parece que puede ayudar a vivir mejor la Misa, a generar las disposiciones externas para que dé frutos internamente. Saludos.
30/05/17 5:57 PM
  
Jaume
Los domingos, por la tarde o por la mañana, podría haber una misa así de 1/4 de hora, y así el sacerdote podría celebrar más misas en pueblos rurales.
6 minutos Palabra de Dios y homilía. 5 minutos Consagración. 4 minutos acción de gracias de la Comunión.
Y la opción de llegar antes y quedarse después.
Resultado previsto: Iglesia casi llena. Misas de 1/4 de hora.
Ya lo dijo San Pablo, a los niños se les alimenta con leche y a los mayores con carne. Mejor muchos que pocos.
30/05/17 7:02 PM
  
Anónimo
La vida se ha vuelto en exceso complicada y la gente tiene que saber cuándo se entra y cuando se sale.

Y el la era de los twits hay que ir al grano, de que sirve una homilía de 20 minutos si luego nadie recuerda nada. Mejor 5 minutos con el mensaje esencial bien claro
30/05/17 7:25 PM
  
José Luis
Nunca suelen dar resultados espirituales, cuando algún lector o lectora dice las moniciones. ¿Será por falta de fe en los feligreses o de quien pronuncie las moniciones?

Gracias a Dios, nunca he participado para el asunto de las moniciones. En que con frecuencia parece ser más bien, tertulias radiofónica, por eso, la gente no se toma en serio la fe de la Iglesia Católica.


30/05/17 8:25 PM
  
Emilio
¿Cuánto duró la celebración de su arzobispo el domingo por la tarde, que llamé preguntando por S.E.R el Cardenal de las SSS (CarloS OSoro Sierra), y me dijeron que había salido y estaba en la parroquia de la Beata María Ana?. Supongo que superó la prueba...si de una inspección se trataba.
Y, dado que aumenta la longevidad, si gustan las celebraciones largas, habrá que pensar en las necesidades fisiológicas también: ¿para cuándo wc. en las iglesias?.
Y, aprovechando que el Manzanares pasa todavía por al lado del Vicente Calderón, me dijeron que cuando se proclamó campeón de liga el Real Madrid, siguen los que acuderon a la Cibeles gritando aquello de "Neptuno, carbón, saluda al campeón". Yo, que tengo hecha la cintura a driblar con las figura retóricas en los comentarios de textos literarios entendí que que lo del carbón viene como antítesis de lo "merengue", a su vez metonimia por lo blanco...; pero mi hijo, que tiene la mala costumbre de mirar por encima del hombro lo que escribo, me corrige y añade: a ver si con los años te has vuelto disléxico; a lo que yo le respondi: pero bueno, ¿vas a enseñar a tu padre a hacer hijos a estas alturas? (mide casi 2 metros el "gachó").
Perdón si me he alargado, pero llevaba unos días sin intervenir, y ya no podía esperar más, que ya han empezado a desmantelar el campo del Atlético porque se trasladan a "la peineta" (? jo jo jo) y cambia de nombre Banda o algo así...; ¡manda...narices!. "ridendo castigat mores", dijo el clásico....
30/05/17 8:48 PM
  
Haddock.
¿En cuántos minutos está estipulado el que un padre juegue con sus hijas en el suelo dejándose la cadera y que al levantarse se parezca al pirata John Silver con su pata de palo?

¿Cuánto ha de durar una velada romántica con tu esposa en la que le dices que a pesar de la edad, las arrugas y los achaques le sigues amando porque la entiendes como un regalo de Dios?

Si estas preguntas son ridículas hablando de el amor humano, más lo son hablando de la diaria manifestación del amor divino. Entiendo lo que quiere decir, D.Jorge, pero saliéndome un poco de su enfoque del tema, me pone nervioso la gente que va al Misterio de la Eucaristía con pulsómetro y cronómetro.

30/05/17 9:23 PM
  
María López
Lo Bueno si breve dos veces bueno; lo malo si breve, menos malo.
Eso sirve para todo, para las homilías, para las misas, para las confesiones....Donde paso los meses del verano había un sacerdote muy bueno, daba gusto verle decir misa y su espiritualidad, nos vino el octubre pasado uno que todo el mundo dice que es un pesado, no gustan sus homilías, no para de decir morcillas, las misas las hace muy largas. Mucha gente ha dejado de ir a la misa diaria desde que está él, yo tampoco le aguanto.
Totalmente de acuerdo en que las moniciones son algo totalmente prescindible, si hay algo que decir o aclarar ya lo hace el cura en el sermón no hacen falta moniciones.
Ahora que cada vez más gente abandona las Eucaristías deberían suprimirse las cosas superfluas, no hay que aburrir a la gente porque conseguirán que cada vez más gente se vaya. Cada vez hay más cristianos NO practicantes, es decir que no van a misa.
30/05/17 10:15 PM
  
César Fuentes
En el Calvario no había tonterías...............ni cronómetro.
El peor espectáculo que se puede ver en Misa no es una colección de moniciones, o de chascarrillos, o tropecientasmil homilías entre cada oración, o móviles sonando, o charletas a cada instante ; no, es ver como un sacerdote mira por el rabillo del ojo su reloj.
Como diría un castizo: corte de rollo total. Ya no hay Cristo, hay un funcionario.
30/05/17 10:37 PM
  
Sebastián
Cuando fui monaguillo, algunas misas me podían parecer largas. Exceptuando la misa en laborable a la que uno asiste antes de ir a trabajara, la misa nunca nos debería parecer larga.
Es una pena observar en domingo como no faltan los fieles que llegan a la Eucaristía tarde, los que consultan el reloj, y aún peor: los que se marchan recibiendo la bendición.
En el templo hay que estar a gusto, con deseos de acompañar al Señor y de ser acogidos por Él, sin prisas, ofreciendo e invirtiendo nuestro tiempo en lo más sublime y más importante. La misa no debe ser una obligación, sino lo más vital para el creyente.
30/05/17 10:43 PM
  
Elia sayas
Curioso, los hermanos separados o esperados, como se prefiera, se aguantan dos horas o más de gritos, gestos teatrales, de aménes , de aleluyas y gloria a Dios y salen tan tranquilos.
Nosotros nos quejamos por una misa de más de 45 minutos y nos encantaría una de 15.
Me pregunto: que es la Eucaristía para nosotros? Una obligación que cumplir cada domingo? , o un encuentro con aquel que es camino, verdad y vida?
Yo antes encontraba las misas largas y un día, en medio de una de esas interminables Eucaristía, me asaltó un pensamiento: cuantas horas pasa viendo insulsos programas de TV? y te quejas por la duración de la celebración eucarística?
A partir de ese día todo cambió.
31/05/17 4:06 AM
  
NInes
¡¡¡Hasta la peineta estoy de las moniciones!!!
Que si antes de la 1ª lectura, que si antes de la 2ª , que si antes del Evangelio... y todo para anticiparnos o resumirnos lo que van a leer a continuación (en ocasiones son más largas que el propio texto) ¿por qué esa insistencia en tratarnos como a menores de edad?
31/05/17 9:37 AM
  
Emilio

Perdón, D. Jorge, que me he enterado que el S.E.R. el Sr. Cardenal, se ha pasado a la competencia, y no fue a su parroquia de usted el domingo pasado sino a la de la Beata María Ana, sí, pero ¡de Jesús!. ¡Qué le vamos a hacer, otra vez será, ¿no?!
No hay manera de obtener de usted ni una "buena" contestación ni una mala respuesta, por mucho que quiera uno provocar: seguiremos insistiendo.
31/05/17 11:54 AM
  
Gunteron
No se lo creerán, pero tenemos un récord establecido en nuestra parroquia. Un cura celebraba misas que duraban 12 minutos.
31/05/17 11:55 AM
  
Bertilda Galeano
“SI LA MISA TE PARECE LARGA ES QUE TU AMOR ES CORTO"

Dijo San Josemaría Escrivá de Balaguer
31/05/17 10:55 PM
  
Bertilda Galeano
Solo una reflexión para quien mira el reloj en una misa porque le parece que se está prolongando demasiado:

Si te aburre una Eucaristía que es la antesala de las Bodas del Cordero, ¿Qué vas a hacer en el cielo toda una eternidad?

31/05/17 11:08 PM
  
Bertilda Galeano
Una pequeña reflexión para los que abandonan el Templo antes de que termine la misa con la bendición final:

¿Recuerdan ustedes – en la Última Cena – quién fue el que salió antes de que ésta terminara?

Por si no se acuerdan… fue Judas, el traidor.
31/05/17 11:30 PM
  
Pedro
Si el Santo Sacrificio de la Misa es la Conmemoracion de la Pasión de Jesús, me parece irrespetuoso de hablar de tiempo. La misa debemos vivirla y no esperar q el sacerdote recite y me voyparece, ya cumpli , nos estamos protestantizando , tomando a Lutero como maestro, en la misa esta Cristo con la transubtanciacion. Lutero lo transformo en empanacion
03/06/17 2:09 PM
  
Aquiles Marcel
Creo que a las misas les falta algo más cercano a una cena, quizás varias mesas donde la gente comparta la palabra o lo que Le quedó del sermón. A veces uno pregunta a las personas acerca de qué se predicó y no retuvieron nada, ni la lectura. Creo que el rito ha perdido sentido al ser más como una obra que ocurre ante un público y que no fue en ningún caso ni la idea original con Jesús (la última cena) ni la idea original de los primeros cristianos (cenar en comunidad y contar algún acontecimiento sobre la vida de Jesús).
Las predicas repetitivas y sin contacto con el alma de las personas las convierte en discursos vacíos que pasan en una misa a la que se asiste por cumplir. Poca gente joven, abuelitos que ya no escuchan sino que asisten a 'oir' misa, poca participación de los fieles incluso en las lecturas, en sí. Una vida eclesial pobre y sin magia que no logra ser reencantada con el ritual de la eucaristía. Ni siquiera se entiende la 'colecta' como el moode ofrendar algo de lo que has ganado con tu trabajo, sino que se descuenta de los impuestos y en muchas misas se omite el momento.

Creo que la misa necesita ser algo más íntimo, ofrecer un par de variables que permitan más diálogo y conocimiento entre los que asisten, que suele ser una comunidad que apenas se ubica de vista. Vamos, que es un despropósito seguir así. Y hasta duele.
25/04/19 5:19 PM
  
Isolina Alas
He leído algunos de los comentarios y de cierta manera me da tristeza saber como los católicos nos quejamos de ese tiempo tan valiosos e importante que debemos dedicar al Señor Jesús quien nos ha dado toda una vida entera y todo lo que tenemos a nuestro alrededor... y nosotros nos quejamos por los minutos que debemos entregarnos para rendir agradecimiento por todo lo que Él nos da. pienso que independientemente de que tan bueno sea el sacerdote celebrante o no.... solo detengámonos a pensar que tras de el quien esta es nuestro Señor Jesucristo, que a pesar de las falencias que el sacerdote pueda tener, o incapacidad de convencer a los humanos... todos tenemos la obligación de cumplir con nuestra parte, bueno ... si es que de verdad nos consideramos cristianos católicos. pienso que a la iglesia no debemos ir a criticar al sacerdote, a quien le rendirá cuentas es a Nuestro Señor Jesús y eso es asunto de Él... De que si hay moniciones y que si son buenas o no... yo lo aplaudo por que toda esa gente que se involucra en la celebración de la misas es gente que donde estaría si no siendo parte de la celebración.... bagando, emborrachándose...etc. pero no, están sirviendo al Señor y eso es lo mejor que les ha podido suceder, todo por que al Sacerdote se le ocurrió involucrarlos que bueno... creo que como humanos que somos nos hemos dejado absorber por el mundo dedicando muuuucho tiempo a cosas que no nos dan mucho beneficio y ni cuenta nos damos, podemos ir a una sala de belleza a perder horas y nada pasa.. podemos ver un partido de futbol y no nos molesta perder tiempo ni cuenta nos damos cuanto tiempo nos absorbe, en fin. seamos ejemplo para la juventud que tanto lo necesita mi reflexión es que no le pongamos limite al tiempo que le dediquemos al Señor!!!
01/10/19 8:02 PM
  
José Vidal Floriach
Yo ayer celebré la Misa del Domingo de Ramos en la forma extraordinaria o liturgia de San Pío V. Con los cantos y salmos de la bendición de ramos y el canto de la Pasión según San Mateo -en la nueva liturgia tocaba San Lucas- No experimenté ningún agobio. Cierto, que habiendo cantado la Pasión, la homilía no pasó de cinco minutos. Al final se canto el Ave, Regina caelorum, en tono solemne y en total duró hora y media. A nadie le pareció largo.
11/04/22 7:04 PM
  
Matías
Muy de acuerdo con esto como guía y con la conclusión sobre los "ritmos".

Dicho eso, es imposible que una misa con más de 150 fieles pueda durar 45 minutos... a menos que exista un ejército de ministros ordinarios y extraordinarios de la Sagrada Comunión.

En mi país en que casi no hay sacerdotes, todavía quedan algunas iglesias que en los domingos tienen misas con 200, 300 y hasta 400 fieles. Para que duren 45 minutos, se requiere un celebrante singularmente ágil y no menos de 12 ministros extraordinarios. Menos que eso y la comunión se hace eterna.

Se hace complicado lo anterior cuando se recuerda que la Iglesia en sus documentos oficiales insiste en que no quiere que haya ministros extraordinarios, salvo cuando es verdaderamente indispensable. Aunque me parece bastante indispensable tener ayuda en misas con 200 ó más personas y sólo un celebrante, es difícil justificar 10, 12 ó 18 ministros extraordinarios. Y sin ellos, no tengo ninguna duda de que la celebración se alargaría fácilmente entre 10 y 15 minutos. Quizás más.
11/04/22 11:04 PM

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