Néstor Bailón, filólogo: "Es un misal ideal para seguir la Misa Vetus Ordo y entenderla mientras rezas"

Páginas contrarrevolucionarias es una editorial católica de catálogo selecto. Publica libros claves para formar el criterio, conocer la historia de la Iglesia y profundizar en la vida espiritual.

En esta ocasión saca a la luz el Misal de la Misa Tradicional en latín y en español confeccionado por Néstor Bailón Díaz, filólogo hispánico. Su oficio explica bastante bien la clase de libro que ha hecho: un ordinario de la Misa tradicional pensado para que se entienda mientras se reza, con el latín y el castellano enfrentados y sin aparato erudito que estorbe al que está de rodillas. Amante de la Misa en latín y de la Tradición, difunde contenido católico en Instagram, en la cuenta @christus_vincit777.

¿Cómo nace la idea de publicar un Misal para seguir la Misa según el rito de San Pío V?

Tras haber entrado en el fantástico mundo que es la Misa codificada en el glorioso Concilio de Trento, me costaba muchísimo manejar el Misal para poder seguirla. Por otro lado, los ordinarios proporcionados por las parroquias donde se celebra la liturgia de todos los tiempos suelen estar muy usados, ser poco inteligibles o encontrarse incompletos. De ahí nace la idea de elaborar un Misal que, sin perder el rigor y la dignidad que requiere la liturgia, resulte accesible para quien se acerca por primera vez a ella.

¿Qué representa para usted publicar un libro en la editorial católica Páginas contrarrevolucionarias ?

Para mí supone todo un honor, puesto que la propia editorial, per se, comulga con mis ideas y con el catolicismo tradicional. Me parece admirable el trabajo que realiza mi buen amigo en Cristo, Marcos Vera. Es un grupo que, si bien es reducido, trata de predicar la Verdad sin dejarse arrastrar por las influencias del relativismo moderno. Poder colaborar con ellos y aportar, aunque sea modestamente, a la difusión de la liturgia tradicional es para mí motivo de gran satisfacción.

¿Qué es el Ordinario sencillo de la Santa Misa?

Su propio nombre lo indica: es una alternativa más sencilla de comprender para quienes llevan poco tiempo asistiendo a la Santa Misa Tridentina. La intención es que el fiel pueda familiarizarse progresivamente con la estructura de la Misa y comprender qué está sucediendo en cada momento, sin verse abrumado por la complejidad que puede presentar un Misal tradicional a quien todavía no está acostumbrado a utilizarlo.

¿Se podría decir que el Ordinario es el tronco principal sobre el que se asientan las partes propias de cada celebración?

Sí. El Ordinario constituye, por así decirlo, la estructura estable de la Santa Misa, mientras que las partes propias van cambiando según el día litúrgico y la celebración concreta. El fiel puede encontrar en el Ordinario aquellas oraciones y partes de la Misa que permanecen habitualmente, mientras que los Propios completan esa estructura con los textos correspondientes a cada festividad o domingo. Por ello, es bueno acompañarlo o bien del Misal y, con el tiempo, acabar usándolo que es lo correcto o, en su defecto, hacer una búsqueda rápida en internet antes de empezar la Misa, para conocer las oraciones que cambian según el tiempo litúrgico (por ejemplo, las antífonas).

¿Cómo puede facilitar este Misal poder seguir con mayor atención la Santa Misa?

La facilidad de lectura que proporciona la clara distinción de colores entre idiomas, las aclaraciones a pie de página, el latín acentuado para hacer más sencilla la pronunciación… son herramientas que considero que pueden ayudar verdaderamente. Además, la guía dispuesta al principio, donde se explica brevemente cómo entenderlo todo —hasta las rúbricas, por ejemplo—, me atrevería a decir, sin pecar de osadía, que constituye algo bastante novedoso dentro de este tipo de publicaciones.

¿Cómo ayuda a ir familiarizándose con el latín de tal manera que, con el tiempo, casi no se precise ver la traducción?

La disposición del texto permite que el lector tenga siempre delante el latín y pueda recurrir a la traducción cuando lo necesite. Con el uso continuado, determinadas oraciones, respuestas y expresiones comienzan a resultar familiares, hasta el punto de que uno acaba reconociéndolas directamente en latín. Creo que esa es precisamente una de las grandes virtudes de emplear un Misal bilingüe: la traducción sirve inicialmente como apoyo, pero poco a poco el latín deja de resultar una lengua extraña y pasa a formar parte de la propia experiencia litúrgica.

¿Cómo ayudan las ilustraciones a color a comprender con mayor detalle el Misterio que se celebra?

Ha sido una selección muy cuidada. Cada una de ellas está puesta para acompañar el momento preciso de la Misa, cumpliendo también una función catequética para el lector. De este modo, las imágenes no pretenden ser un simple adorno, sino ayudar a comprender visualmente aquello que se está celebrando y hacer que el Misal tenga además un atractivo visual que favorezca la atención.

¿Por qué, en su condición de filólogo hispánico, le sirve su formación para hacer una traducción lo más exacta posible del latín original?

Diría que mi formación como filólogo hispánico me proporciona una base muy útil para esta tarea. Al fin y al cabo, durante el grado universitario estudiamos ampliamente la influencia del latín en nuestra bellísima lengua romance, el castellano. Evidentemente, una traducción litúrgica exige además mucho respeto por el texto original, por su contexto y por el sentido teológico de las expresiones. No se trata simplemente de traducir palabra por palabra, sino de intentar transmitir en castellano aquello que realmente expresa el latín.

¿Cómo le ha marcado asistir a la Misa tradicional?

El cambio en la experiencia de fe es indescriptible. Uno encuentra en esta Misa una reverencia y una solemnidad que impresionan profundamente. Salvando las distancias, uno puede llegar a sentirse como aquellos grandísimos santos medievales que vivieron su fe con una piedad verdaderamente admirable. No solo ha transformado mi forma de contemplar la liturgia, sino también mi propia lex orandi, lex credendi diaria. He experimentado un acercamiento al Señor que me resulta difícil expresar con palabras.

¿Por qué hay tantos jóvenes atraídos por el Vetus Ordo?

Creo que, en un mundo donde abundan el buenismo y la tendencia a disolver la Fe en pos de un acercamiento al mundo, el Vetus Ordo se presenta para muchos jóvenes como un verdadero bastión de la Tradición. Su solemnidad, su silencio, el uso del latín y la continuidad con siglos de vida litúrgica de la Iglesia despiertan en muchos de nosotros una inquietud que quizá no encontrábamos en otros lugares.

Los jóvenes queremos una Fe que no tenga que adaptarse continuamente a las modas del mundo, sino una Iglesia que atraiga precisamente por la belleza y la verdad que ha recibido de Cristo. Queremos descubrir esa Tradición y, a través de ella, acercarnos cada vez más al Dios Trino y llevar a otros hacia Él.

Adquiera el Misal de la Misa Tradicional en latín y en español.

Por Javier Navascués

8 comentarios

  
Urbel
Yo conservo como un tesoro y rezo con el de mi difunto padre, traducción al español hacia 1940 por un benedictino de Silos del misal latino-francés del benedictino belga dom Lefebvre (pariente del célebre arzobispo misionero).
24/09/26 12:47 PM
  
Matías
Pero es de la FSSPX. ¿es el mismo misal que el que utilizan la Iglesia Católica en el vetus ordo con el misal de 1962?
24/09/26 1:07 PM
  
Kijote
Matías, hay solecismos que hacen el texto incomprensible,
24/09/26 1:24 PM
  
Urbel
Si la pregunta de Matías se dirige a mí, la respuesta es no, mi misal Lefebvre heredado de mi padre no refleja la reforma de la Semana Santa por Pío XII ni los demás cambios del misal de 1962 promulgado por Juan XXIII.

Pero, salvo esos cambios, me permite perfectamente seguir la Misa donde se celebra con arreglo al misal de 1962, como en las capillas de la FSSPX.

Y el devocionario y comentarios litúrgicos son magníficos.
24/09/26 1:34 PM
  
Kijote
Este misalito es muy bienvenido, ya hacía falta porque los nacidos a partir de 1960 no tienen ni idea de lo que es la santa misa. Lejos estamos de aquello de “¿qué ha dicho el cura, algo de vosotros? - ha dicho lo que antes era Dominus vobiscum -Aaaaah, ahora entiendo”.

Lo que sí me llama la atención en las páginas que pueden verse en la web de la editorial es que no está el Yo confieso como toda la vida se decía en è castellano. Y la barbaridad -perdone el autor- de “ÉSTE es mi Cuerpo” en vez de ESTO. Es grave.
24/09/26 2:01 PM
  
Kijote
Yo pecador, quise decir. ¿Se acuerdan?

Yo pecador me confieso a Dios todopoderoso, a la Bienaventurada siempre Virgen María, al Bienaventurado San Miguel Arcángel, al Bienaventurado San Juan Bautista, a los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, a todos los Santos y a Vos, Padre, que pequé gravemente con el pensamiento, palabra, obra y omisión, por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa; por tanto ruego a la Bienaventurada siempre Virgen María, al Bienaventurado San Miguel Arcángel, al Bienaventurado San Juan Bautista, a los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, a todos los Santos y a Vos, Padre, que roguéis por mí ante Dios Nuestro Señor.
24/09/26 2:35 PM
  
cid
Bonita iniciativa
24/09/26 4:34 PM
  
Nova
Kijote:

A lo mejor, el que no tiene ni idea de lo que es la Santa Misa es usted. Ni Vetus Ordo, ni Novus Ordo. Porque lo sustancial de la Santa Misa, en ambos casos, es que es la renovación del Santo Sacrificio de la Cruz. Eso es lo más importante.

No entiendo la manía de los defensores de la Misa Tradicional de insultar y despreciar a los católicos que asistimos a la Misa Novus Ordo. Ésa no es, desde luego, la forma de defender la Misa antigua, ni creo que agrade a Dios en absoluto.
25/09/26 1:26 AM

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