María José Fernández analiza la historia de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén y su misión actual

María José Fernández Martín es Dama Gran Cruz y responsable del voluntariado de la Orden en España Occidental. Hace un repaso histórico de la Orden del Santo Sepulcro y habla de la labor concreta que realizan hoy en día en España.
¿Cómo nace la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén y que misión ha tenido en la historia?
La Orden fue fundada en 1099 por Godofredo de Bouillón, en la segunda Cruzada, tras la toma de Jerusalén ese mismo año. Godofredo expulsó del Santo Sepulcro a los clérigos ortodoxos que habían custodiado el Sepulcro desde el cisma de 1054. En su lugar puso a clérigos católicos y para protegerlos y proteger el sagrado lugar de las incursiones musulmanas e incluso de los mismos peregrinos, que cegados por el tema de las reliquias a menudo fragmentaban trozos de la roca para llevárselos a Europa. La Orden se fundó con los mejores 25 caballeros de la Cruzada.
Inicialmente, la Orden tuvo tres cometidos. Bajo el estatuto de la Regla de San Agustín, sus responsabilidades fueron tres: proteger el Sepulcro de Nuestro Señor, guardar las murallas de Jerusalén y portar el Lignum crucis en todas las batallas del ejercito cristiano en los reinos latinos y en particular el reino latino de Jerusalén. Constituía una fuerza de defensa del Patriarcado Latino de Jerusalén, pero dependiente del rey de Jerusalén. También se organizó como un cuerpo de protección de las familias cruzadas que vivían en Tierra Santa, amparando a las viudas y huérfanos de caballeros nobles y cruzados.
La Orden se disolvió a raíz de la pérdida de los reinos latinos en 1291 y los caballeros se dispersaron hacia sus países de origen. En España, la Orden no se disolvió por completo y se incorporó junto a los reyes de Aragón a la Reconquista, (Alfonso I de Aragón en 1128) siendo su cuartel general la Colegiata (hoy Basílica) del Santo Sepulcro de Calatayud, actual sede canónica común de las dos lugartenencias españolas.
En 1847, Pío IX se reinstaura el Patriarcado Latino de Jerusalén por un acuerdo entre la Santa Sede y el sultán de Egipto y el 24 de enero de 1868 se proclama el Breve “Cum multa Sapienter” renovando la Orden y confirmando sus antiguos estatutos y atribuyendo la condición a los caballeros de “ Caballeros Custodios “ de Tierra Santa bajo las órdenes del patriarca Latino de Jerusalén. Posteriormente el papa León XIII, el 3 de agosto de 1888, en forma de breve, respaldó la creación del brazo de las damas con sus letras apostólicas “Venerabilis frater Vicentius” para reconocer la acción caritativa de las damas en los intereses de Tierra Santa.
¿Cómo en la actualidad sigue siendo fiel a su misión?
En la actualidad, la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén sigue siendo plenamente fiel a su misión. Como Orden pontificia, compuesta por unos 34.000 miembros distribuidos en 60 países, a través de lugartenencias y delegaciones magistrales, constituye un órgano benefactor del patriarcado Latino para el cuidado y la protección de la diocesis de Jerusalén y de los cristianos de la Tierra Santa. Desde Roma, El Gran Magisterio (Gobierno de la Orden) en unión al Gran Maestre (Cardenal Fernando Filoni, que actúa por delegación de Sumo Pontífice), velan por la financiación del déficit y las necesidades ordinaria del funcionamiento de parroquias, seminarios, colegios, hospitales, centros asistenciales, residencias de acogida para personas vulnerables, así como para la protección de las diferentes Institutos de vida consagrada y órdenes religiosas bajo el paraguas del Patriarcado Latino, cuyo titular, en la actualidad, es el Cardenal Pier Baptista Pizzaballa. Esta protección se materializa, en lo económico, con el envío anual de cuantías que oscilan entre los 13 y 15 millones de euros. Además ,esta contribución se engrosa, ocasionalmente, con envíos realizados para ayudar a paliar aquellas circunstancias en las que se requiere ayuda humanitaria.
Existe un soporte de tipo presencial en el marco de una acción peregrina, espiritual y de integración con la Patriarcado Latino, entre otras actividades mencionaremos el voluntariado en Tierra Santa que algunas lugartenencias realizan, como es el caso de la Lugartenencia de España Occidental o Portugal.
¿Por qué cree que han perdurado hasta hoy estas antiguas Órdenes?
Existe un componente de tradición familiar en una parte de los miembros, ya que se trata de un arraigo familiar a la Orden transmitido generación tras generación. Desde la reinstauración en 1847, la Orden se configuró con un fuerte carácter militar y nobiliario, de forma que el acceso estaba bastante restringido a los estamentos sociales de burguesía. A partir de los años 70 , la Orden se democratiza en cuanto a diluir los filtros sociales y, en particular tuvo un gran peso la orientación dada por San Juan Pablo II a la Orden en el sentido que “no hay más nobleza que la de un corazón generoso y entregado”. Desde la década el los 80, el acceso de católicos practicantes y comprometidos con el proyecto de ayuda y soporte a la Iglesia Madre de Jerusalén, ha contribuido al aumento de sus miembros de una manera efectiva. También en los últimos años se observa un rejuvenecimiento de sus componentes así como un incremento en el brazo de Damas. Sin duda, hay en un sector de la Iglesia una parte de católicos que ven en la Tierra santa y en la Iglesia Madre de Jerusalén una inequívoca fuente de nutrición espiritual y un camino para vivir la fe y la evangelización de manera firme y sólida.
¿Qué labores concretas realizan en Tierra Santa?
El principal soporte es el económico, aunque no necesariamente es el más importante. La Iglesia Madre de Jerusalén es una iglesia necesitada y perseguida. En el momento actual, la devastación económica que sufren los cristianos en Tierra santa es enorme. Las guerras han dejado heridas de muerte en zonas como Gaza que ha pasado de tener una población de 2.000 cristianos a una de 569 almas cuyo nivel de resistencia puede calificarse como heroico. También las presiones son cada vez más fuertes en ciertas zonas de Cisjordania en poblaciones donde se asientan comunidades cristianas de profundas raíces en Palestina (Belén, Beit Sahour, Deir Rafat, Taybeh, Latrum).
El patriarcado Latino ha sido un escudo protector silencioso y prudentes durante todo el conflicto, enviando ayuda alimentaria y humanitaria a la población gazatí empezando por los hermanos cristianos tanto católicos como ortodoxos. Parte de los fondos que la Orden manda a Tierra Santa se han ido en cubrir algunas de esas necesidades, Pero, además, los cristianos de Jerusalén Este y los de Cisjordania han precisado que el paraguas del Patriarcado les protegiera de carencias extremas como en temas tan importantes como los costes de la escolarización de los niños que acuden a las escuelas del patriarcado imposibles de asumir para familias en los que ya ninguno de sus miembros encuentra trabajo. También ahí, llega la contribución de la Orden en mayor o menor medida. La acción protectora de las parroquias es una forma de capilarización de las ayudas a familias en situación de grave carestía que el Patriarcado latino desarrolla.
La orden también tiene caballeros y damas misioneras que han decidido dedicar parte o todo su tiempo a ser benefactores y servidores de Tierra Santa. Hay que ser conscientes que la ayuda que se precisa es multidisciplinar y que tanto desde cualquier parte del mundo se puede ayudar y contribuir a paliar las necesidades de los cristianos y la Iglesia Madre de Jerusalén ya que los proyectos del Patriarcado precisan de una proyección mundial pues conservar y cuidar el primer escenario sacro de nuestra fe no es una cuestión local ni se puede resolver con soluciones locales.
¿Cuánto suelen recaudar cada año y como esa ayuda se emplea en casas que lo necesitan?
Los ingresos procedentes de donaciones a través del Gran Magisterio están en torno a los 13/15 millones de euros por término medio. Llegan al Patriarcado desde el gran Magisterio, en Roma y se adjudican a los proyectos que previamente el Patriarcado ha expuesto al Gran magisterio y que han sido aceptados.
Es decir, cada año, una comisión de expertos caballeros y damas, estudia los proyectos para los que el Patriarcado solicita cobertura conforme a las necesidades que sean más urgentes y perentorias. Estos proyectos aprobados arrojan un montante final que se distribuye entre las diferentes lugartenencias conforma a su capacidad de recaudación. Los fondos recaudados se envían desde Roma a Jerusalén y Jerusalén justifica a Roma su aplicación conforme lo acordado y autorizado.
Luego, además, esta la acción solidaria de algunas lugartenencias más generosas quienes acuden en las emergencias con ayuda humanitaria de forma extraordinaria, que suelen ser las lugartenencias americanas. También algunas lugartenencias europeas realizan directamente, con autorización del Gran Magisterio, aportaciones para causas concretas en pro de la infancia y de centros sanitarios para la población Palestina.
¿Cómo conoció usted la Orden y porque decidió ser parte de ella?
Conocí la Orden hacia mediados del 2006. Después de haber hecho el Camino de Santiago estaba en la búsqueda de un camino espiritual que me regresara a mi educación y formación cristiana y me hiciera crecer en la fe. Pedí al Apóstol Santiago una señal. Esta prueba vino casi inmediatamente a través de una publicación que hablaba de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén y su labor en Tierra Santa. Contacté con ellos e inicié un largo camino para buscar toda la documentación que se requería para justificar mi condición católica y la de mi familia, así como los lazos con un cierto linaje de hidalguía. Tras 8 meses de espera y cuando ya consideraba que no era de interés para la Orden, recibí una llamada ofreciéndome el ingreso al haber sido aceptada por la Lugartenencia y el Gran magisterio.
En 2007 entre en la Orden y descubrí que había algo superior a lo puramente mundano. La Orden es una llamada a una vida de compromiso espiritual en conexión con Tierra Santa y los santos lugares. Ofrece al que vive conforme a su carisma una oportunidad de ceñirse al evangelio, de entender el mensaje del amor fraterno y sobre todo el amor a Dios por encima de todas las cosas vinculado a los lugares y las personas donde se vivió el inicio del cristianismo. Al pasar de los años, el pertenecer a la Orden me ha brindado un camino de profundización en mi relación con el mundo y con lo divino. Saber discernir que la vida humana sin Dios no es nada y que solamente a través de su Verbo, el ser humano puede hacer grande lo que la pequeñez de cada uno de nosotros lleva en el corazón, con solo intentar poner en practica el mensaje de Cristo, cuya realidad palpable continúa existiendo de forma patente en Tierra Santa ya que no hay mucha diferencia geopolítica con respecto a la Tierra Santa que Jesús de Nazaret conoció y vivió.
¿Cómo se puede colaborar y ser voluntario?
La lugartenencia de España Occidental tiene su sede en Madrid en la calle Alonso Heredia nº 5 1º A en Diego de León. Las redes sociales:
Página web: www.ordendelsantosepulcro.org
Facebook: @ordendelsantosepulcro
Instagram: ordendelsantosepulcro_es
X (Twitter): @ocssj
YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCKpD-fax7PVHvlxf-IoROQw
A través de estas redes cualquier persona interesada puede contactar con la Lugartenencia y ver la forma de colaborar. En cuanto al Voluntariado se convoca una vez al año y se lleva a efecto en los meses de verano. En particular este 2026 un grupo de 10 voluntarios se desplazarán para realizar trabajos en la Basílica del Santo Sepulcro y posteriormente en Cisjordania (Belén) con el cuidado de niños en el Hogar del Niño Dios, junto a las hermanas SSVM del IVE.
¿Qué otras actividades realizan durante el año?
Además de la misa mensual en la basílica de San Francisco el Grande, hay un retiro precuaresmal en la Colegiata de San Isidoro de León ( patrón de la Lugartenencia), conferencias cuaresmales, Oficios Solemnes con los franciscanos en la Basílica de S. Francisco durante el Triduo Pascual, peregrinaciones a Tierra Santa, encuentro anual de las dos lugartenencias de España en la basílica de Calatayud, peregrinaciones a lugares de año jubilar, Vela de Armas y Cruzamiento para ingreso de nuevos miembros, y funeral solemne por los hermanos fallecidos en cada año. Participamos con la iglesia de cada diócesis en las celebraciones más significativas de cada una de ellas a través de las diferentes secciones de la Lugartenencia: Corpus Cristi, Semana Santa, solemnidad de las fiestas patronales, etc.
Por Javier Navascués
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