Javier Otero de Navascués, un empresario como Dios manda, fiel a la Doctrina Social de la Iglesia

Javier Otero de Navascués. Estudió Derecho en la actual Universidad San Pablo CEU especializándose en Derecho Internacional en UCL de Londres y posteriormente en arbitraje internacional, sobre todo ante la Corte de Arbitraje de la CCI de París. Fue director de la asesoría jurídica de una multinacional y socio fundador del Despacho Otero-Viada junto con su suegro José Luis Viada López-Puigcerver. Compaginó algunos años estas actividades con el Grupo La Favorita y la Fundación Operística de Navarra, para dedicarse más de lleno a esta última recientemente. Dueño del restaurante La Favorita de Madrid.
Hijo del célebre físico y político José María Otero de Navascués, marqués de Hermosilla y el principal impulsor del proyecto de la bomba atómica en España.
¿Cómo le marcó la educación católica que le inculcaron?
La verdad que no sentí que se me inculcara. Vi el ejemplo de mis padres, con una gran fe, rezando a diario el Rosario y yendo a Misa. También vi a mis numerosos hermanos mayores (soy el pequeño de 14 hijos) muy desorientados en los años 60 y 70, y opté por seguir mejor a mis padres.
¿Cómo la ha transmitido a sus hijos?
Gracias a la pertenencia al Movimiento Apostólico de Schönstatt, mi mujer Ángeles Viada y yo, hemos intentado transmitir a nuestros cinco hijos la importancia esencial de la fe con naturalidad, familiaridad, cercanía y tiempo.
