Antonia, madre de S. Carlo Acutis: “Mi hijo dijo que la Eucaristía ilumina el corazón, la mente y toda la vida”

Providencialmente Antonia Salzano, la madre de San Carlo Acutis, estará en junio en Madrid para hablar sobre las virtudes de su hijo (siguiendo los puntos del llamado kit de santidad). Es su deseo que los jóvenes de España y de todo el mundo, emulando a su hijo, vivan en gracia y pongan todos los medios que nos ofrece la Iglesia para alcanzar la santidad.
Estará el 4 de junio en la parroquia de María Virgen Madre de Madrid, con los franciscanos de María a las 19:00.
El 5 de junio se desplazará a la parroquia de San Pedro y San Pablo de Coslada (17:30) y llegará a la Real Basílica de San Francisco el Grande de Madrid (19:00), organizada por Heraldos del Evangelio y el Instituto Familia y Vida.
Un aspecto clave en la vida de su hijo fue su devoción eucarística…¿Qué enseñanza a dejado para todo católico, que debe aspirar a ser santo?
Mi hijo nos ha enseñado que es muy importante que en nuestra vida tengamos siempre la presencia de Dios y una oración continua. Carlo recomienda ir a la Santa Misa todos los días. Si no se puede ir a la Misa diariamente, hay que procurar ir al Santísimo a diario. Ante su tabernáculo o mejor ante la custodia debemos ponernos en la presencia real de Cristo, que nos prometió que estaría todos los días con nosotros hasta el fin del mundo.
¿Cómo vivió Carlos su devoción a la Eucaristía, y nos enseña a estar ante la presencia real de Cristo?
En el tabernáculo se esconde Jesús con su presencia viva, real. Carlo decía que cuando nos ponemos delante de su presencia real su luz nos inunda y nos ilumina, nos transforma, nos transfigura. Ilumina nuestro corazón, nuestro pensamiento y toda nuestra vida. Dios está realmente presente, como en la zarza ardiente, estaba presente ante Moisés. Por eso Moisés al bajar de la montaña venía luminoso. Eso lo experimentó mi hijo.
¿Por qué Carlo recomienda rezar el Rosario todos los días?
Mi hijo nos recomienda rezar el Rosario cada día porque sabía que es la oración más poderosa al otorgarle Dios muchas gracias a través de su Madre. Y ha prometido al que lo reza una protección especial. La Virgen en Fátima y el Lourdes nos dice que el rezo del Rosario puede servir incluso hasta para evitar las guerras. Mi hijo Carlo decía que rezar el Rosario era como realizar una especie de exorcismo sobre nosotros mismos pues el Rosario ahuyenta al demonio. Aunque tenemos el pecado original que nos inclina al mal, la Virgen, a través del Rosario, nos ayuda a luchar contra las tentaciones y las inclinaciones de nuestra naturaleza caída.
No solo debemos rezar por nosotros sino por muchas almas que van camino de la perdición si nadie reza por ellas…
Así es. La Virgen en Fátima dice que muchas almas van al infierno porque nadie reza y hace sacrificios por ellas. Es muy importante no solo rezar por nosotros mismos, sino por la salvación de los demás, especialmente de aquellos que no rezan. Hay que rezar por los vivos y por los difuntos, por las almas del purgatorio. Carlo además se encomendaba siempre a su ángel custodio y pedía su protección para evitar caer en la tentación. Así nosotros debemos hacer lo mismo.
El tenía el don de ver a Cristo en el necesitado. ¿Por qué nosotros debemos creer lo mismo, aunque nos cueste?
Otro gran medio para santificarse es hacer siempre el bien por amor a Dios, obras de caridad. No solo las espirituales, rezando por los demás y aconsejándolos, sino las materiales. Podemos ayudar a los pobres, a los mayores, a los enfermos, a los niños que tienen problema de acoso escolar… La Madre Teresa decía que no hay que ir a Calcuta para hacer el bien porque tenemos muchas Calcutas en nuestras ciudades. Siempre hay alguien necesitado de nuestra ayuda.
¿Por qué es importante que deseemos con fuerza la santidad?
Carlo decía que había que pedirle a Dios que nos de el deseo de ser santos y no tengamos esa apatía por las cosas espirituales. Lamentablemente hay muchos jóvenes que no tienen ese deseo. Por eso hay que pedir mucho por ellos. Pensemos que cuanto más bien hagamos en esta vida, más cerca estaremos de Dios en la otra.
¿Por qué la confesión frecuente también es un poderoso instrumento para alcanzar la vida eterna?
Carlo se confesaba cada semana porque la confesión es muy importante para purificar nuestra alma. A través de la confesión Dios nos va sanando de nuestros problemas, de nuestra tendencia al pecado y de nuestras heridas. Además de la confesión es muy importante ganar la indulgencia plenaria cada día (ya sea a través de 30 minutos de adoración o 30 minutos de lectura de la Biblia o rezo del Rosario en familia, comunidad o en la Iglesia). Y estas indulgencias plenarias Dios las podrá aplicar por nosotros o por nuestros difuntos y ayudarles a salir del purgatorio.
En resumen, ¿cuál es la fórmula de la santidad que nos propone su hijo?
Confesarse semanalmente, comulgar a diario (si se puede), adoración diaria ante el Santísimo Sacramento, rezar el Rosario diario, vivir en gracia de Dios, ayudar al prójimo, leer y meditar la Biblia a diario, pedir la protección del ángel de la guarda y pedir a Dios que nos de y aumente el deseo de ser santos…son remedios infalibles para la santidad. Carlos nos recuerda que todos estamos llamados a ser santos y el con su ejemplo nos ha mostrado el camino.
Por Javier Navascués
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