Conozca la profunda espiritualidad y las virtudes de San Carlo Acutis, de la mano del P. Carlos Werner EP

El P. Carlos Javier Werner Benjumea EP es un sacerdote español de la Sociedad de Vida Apostólica Virgo Flos Carmeli. Ha estudiado Teología Moral en la Universidad Pontificia Bolivariana, de Medellín, obteniendo el grado de doctor canónico. Ha sido profesor de diversas asignaturas de Teología en el Instituto Teológico Santo Tomás de Aquino, de la mencionada Sociedad en Brasil, entre ellas Cristología, Moral Fundamental, Sacramento del Orden e Introducción a la Teología. Ha estado misionando en varios países como Nicaragua, México, Guatemala, Brasil e Italia.

En esta entrevista profundiza en algunos aspectos de la espiritualidad de San Carlos Acutis con motivo de la charla que organizan los Heraldos del Evangelio y el Instituto Familia y Vida en Madrid. El próximo 5 de junio la madre del santo, Antonia Salzano, impartirá una conferencia sobre el legado que nos dejó su hijo para alcanzar la santidad en la Basílica San Francisco el Grande de Madrid (19:00).

¿Por qué han organizado la charla con la madre de San Carlo Acutis los Heraldos del Evangelio y el Instituto Familia y Vida?

La Providencia Divina, al menos por parte de los Heraldos. Fue a pedido de unos amigos a quienes es difícil negarles algo. Sin embargo, preguntándonos más bien por qué la Providencia habrá querido que sucediera así, podemos levantar algunas hipótesis. En primer lugar, porque la figura de San Carlo Acutis es muy cercana a la espiritualidad de los Heraldos del Evangelio, basada en la adoración a la Eucaristía, la devoción a María y la fidelidad a la cátedra infalible de Pedro.

En segundo lugar, porque el tipo de joven y de adolescente que encarna San Carlo, aunque pueda sorprender, está en gran harmonía con el ideal de santidad juvenil de los Heraldos del Evangelio, que es básicamente católico, pero tiene como puntos destacados la valentía en el testimonio cristiano, la pureza, la adoración eucarística y la devoción a la Virgen, con especial interés por la advocación de Fátima.

¿Por qué San Carlo Acutis atrae a tantas personas a su devoción?

En primer lugar, porque cada época busca respuestas actuales. Y Carlo lo es. Chico joven, católico, alegre, puro, entregado, idealista, contemplativo y un largo etcétera.

En segundo lugar, y aunque parezca provocativa la respuesta, quizás porque no le conocen bien. ¿En qué sentido? Basta ir a algún Santuario europeo importante y observar en los comercios religiosos las imágenes de San Carlo Acutis. Todas ellas lo representan con el sol de la Eucaristía en el pecho y un teléfono móvil, bastante abultado, en la mano izquierda. Esa figura transmite la idea de un joven que combinando actualidad y moda con adoración eucarística, llena las expectativas del cristiano adolescente de nuestros tiempos.

En realidad, él no fue exactamente así. La lectura del libro que su madre escribió sobre él deja claro que era perseguido en el colegio por no ir a la moda y por ser católico practicante, que testimoniaba su fe contra todo y contra todos, aunque siempre aliando a la firmeza la buena educación. Además se ponía límites para el uso de videojuegos y tenía mucha vigilancia en no dejarse absorber por el uso abusivo del computador, que utilizaba sobre todo para el apostolado. Vivió dedicado a las cosas de la religión, procurando rezar y ofrecer sacrificios por la Iglesia, como se lo había pedido por inspiración mística San Francisco Marto, uno de los pastorcitos de Fátima.

Esta misión culminó con su muerte dramática y prematura, enfrentada con una buena voluntad que raya en el heroísmo. Al morir, la comisión de la beatificación miró con detalle su historial de internet, y se sorprendió al encontrarlo completamente limpio, siendo casi todos los sites accedidos relativos a la religión católica. En síntesis, si se supiese de su radicalidad evangélica, su dedicación a las cosas de Dios y su práctica de la pureza – sin jamás dejar de ser un buen hijo, un buen estudiante y un buen amigo de sus compañeros – es de preguntarse si tendría tanto éxito. Lo que sí parece cierto es que para los adolescentes y chicos que lo conocen a fondo es un ejemplo luminoso que arrastra por su convencimiento y su alegría.

¿Cómo fue su intensa vida eucarística desde temprana edad hasta su muerte?

Una premisa importante, sea para responder a esta pregunta como para entender la figura de San Carlo Acutis, es que su interés por las cosas de la fe y su fervor eucarístico no los aprendió de su familia. Su misma madre reconoce que ni ella ni su esposo eran practicantes. Se acercaron a la fe gracias al hijo. En ese sentido, Carlo fue un excepcional discípulo del Espíritu Santo y eso desde la más tierna infancia. Hizo la primera comunión a los siete años. Por su temprana edad la recibió sólo, antes que sus compañeros de clase. Y a partir de ahí fue cotidianamente a Misa, práctica a la cual sumaba media hora de adoración antes o después de la celebración. Ese especial amor eucarístico brotó de su corazón como fuente de agua viva y se transformó en un río saludable de apostolado, como bien lo indica su famosa exposición de los milagros eucarísticos, muchos de los cuales tuvo ocasión de visitar con la familia en su corta vida.

El caso de Carlo nos muestra que para Dios nada es imposible, y que, cuando sea necesario, Él bien puede transformar piedras en hijos de Abrahán. Carlo tenía todo para ser un chico mundano, egoísta y gozador de la vida, pero el Cielo pensó de forma diferente y la gracia divina suscitó en un corazón infantil un amor por Jesús-Hostia y una fidelidad al Evangelio, realmente admirables.

¿Las otras facetas de su espiritualidad podrían resumirse en los 7 puntos del llamado kit de santidad?

He aquí los puntos de su Kit de santidad:

1. Esfuérzate por ir a misa todos los días y recibir la sagrada comunión.

2. Si puedes, haz unos minutos de adoración eucarística frente al sagrario donde Jesús está realmente presente: así verás como aumenta tu nivel de santidad.

3. Acuérdate de rezar todos los días el santo rosario.

4. Lee cada día un pasaje de la santa Biblia.

5. Si puedes, confiésate todas las semanas, también los pecados veniales.

6. Haz con frecuencia propósitos y pequeños sacrificios al Señor y a la Virgen para ayudar a los demás.

7. Pide ayuda a tu ángel de la guarda para que sea tu mejor amigo.

Estos siete consejos, dados por Carlo a sus niños de catequesis fueron in primis vividos por él con seriedad y alegría. Por eso, sí, pueden considerarse de algún modo una síntesis de su espiritualidad, la cual, como bien puede notarse, está al alcance de todos. Esto nos lleva a preguntarnos, como lo hizo San Juan Bosco al introducir la biografía escrita por él sobre Santo Domingo Savio: ¿por qué yo no? O sea, si un joven de finales del siglo XX e inicio del XXI, como Carlo, vivió su fe así, ¿por qué cada joven de hoy no puede seguir sus pasos?

Desde muy niño recibió de San Francisco de Asís la gracia del desprendimiento… ¿Cómo fue su vida mística?

Sorprendente. En algunos sectores mundanos de Italia domina una cultura de tendencia atea y marxista pero no pauperista. Se conoce como el comunismo opulento inspirado en el filósofo Gramsci. De ese modo, digamos irónicamente que en Italia, socialmente, la pobreza material no la quieren ni siquiera los antiguos abanderados del proletariado oprimido.

Esto hace relucir aún más ese desprendimiento franciscano del joven Carlo, hijo de familia emprendedora y hasta cierto punto pudiente. Él sí fue pobre de espíritu, y de forma auténtica, sin ninguna sombra de demagogia. Esto, en gran medida, gracias a su vida mística, por la cual intuyó, como el Poverello de Asís, el esplendor del Cielo y el peligro al apego desordenado a los bienes materiales. Hay que leerse el libro escrito por su madre para entender hasta que punto Carlo suspiraba interiormente por lo eterno y comprendía la caducidad de las cosas de este mundo.

Su intimidad con Dios, sus sueños, las voces interiores, su don de piedad y devoción, así como las intuiciones sobrenaturales que encendían su amor por las realidades celestiales, constituyen un fenómeno excepcional, sí, pero no exclusivo. A todo el que anhela conocer el rostro de Dios se le abren las puertas de lo sobrenatural y la comunicación con el Paraíso. De ese modo, Carlo es también un estímulo para aquellos jóvenes que aspiran a escalar la sagrada montaña de la espiritualidad.

También tenía el don de ver a Cristo en los pobres… ¿En qué medida esto suele ser un signo de santidad y cómo debemos tomar ejemplo?

Cuando trata de la virtud de la misericordia, Santo Tomás de Aquino la define como la virtud más excelente en sí misma, porque es propio de quien gobierna poder socorrer las necesidades de aquellos que le están sujetos. Por lo tanto, afirma Santo Tomás, a Dios la misericordia le conviene máximamente.

A los hombres, sin embargo, les conviene subjetivamente y, antes de nada, la virtud de la caridad, que les une a Dios, pues cuando un ser tiene a otro por superior, su principal bien consiste en unirse a quien está sobre él mediante el amor para alcanzar su propria perfección en la participación del bien de quien es óptimo, y sólo después, como una consecuencia, imitar sus obras. A Dios, pues, que es el máximo gobernante del universo y que no depende de nada ni de nadie, conviene ante todo la misericordia. A los hombres, por delante de la misericordia, les conviene unirse a Dios, para en consecuencia ser misericordiosos como el Padre es misericordioso.

Este es un dato interesante porque a Carlo le gustaba Santo Tomás y, sobre todo, porque nos explica bien como juzgar la virtud de la misericordia en Carlo. La realidad es esta: porque Él se empeñaba con todo su ser en unirse a Dios en la adoración eucarística, en consecuencia, imitaba las obras de Dios y procuraba mediante la donación de sí mismo suplir las necesidades espirituales y materiales de sus prójimos. Este dato es impresionante. Ante la dictadura del narcisismo hodierna que somete el ánimo de tantos chicos y chicas, el ejemplo de un muchacho tan olvidado de sí mismo y tan dedicado a los demás, sorprende sobremanera.

Otro elemento a ser considerado es el concepto de pobre que tenía Carlo. Él no era para nada insensible a las necesidades materiales de sus prójimos, su vida esta cuajada de ejemplos edificantes en el sentido de cuidar y subsanar este tipo de carencias. Esto no obstante consideraba la pobreza espiritual como la más terrible deficiencia del hombre. Por eso se empeñaba aún con más ahínco en las obras espirituales de misericordia que son superiores, por su misma naturaleza, a las materiales. Se entiende así su celo apostólico, sus exposiciones eucarística, mariana y otras, así como su valiente testimonio de Cristo, por ejemplo, oponiéndose con valentía ejemplar al mal de la blasfemia.

¿Qué aporta su figura cómo modelo de santo joven del siglo XXI y de evangelizador en los medios…?

Los medios son peligrosos para la virtud y para la espiritualidad de jóvenes y adultos. Ejemplos de eso tenemos a granel los pastores de almas y, séanos dado suponer, los psicólogos y psiquiatras. Meterse en las redes sociales y perder el estado de gracia puede darse en un santiamén dado el ambiente tóxico e inmoral que en cierta medida domina esas realidades virtuales, a lo que se debe sumar la fragilidad espiritual de los hombres de nuestro tiempo. Carlo supo usar con gran prudencia y pudor el entorno cibernético, sin jamás mancillar su pureza o estimular su vanidad o egoísmo. Este es el primer ejemplo que debemos imitar. Como diría San Juan Bosco, se trata ante todo de salvar el alma, así que nada de pseudo-apostolados digitales en los cuales haya que poner en riesgo el mayor tesoro que tenemos que es la gracia, en pro de un supuesto y dudoso bien de los demás.

En el ejercicio de ese apostolado cibernético es aconsejable tomar las mismas cautelas de Carlo, quien solía afirmar que los que pasaban demasiado tiempo ante el computador – hoy diríamos ante el móvil – pierden el brillo de su mirada. Medio en broma y medio en serio, solía él preguntarle a su madre: “¿brilla aún?”, señalando a sus ojos, por el miedo que tenía de opacar su mirada por el negativo efecto de las pantallas digitales.

Con estos presupuestos, se trata de pedir la inspiración del Espíritu Santo para utilizar los medios, las redes sociales y otros vehículos de comunicación digital con fidelidad a la verdad, con recta intención y de la forma más atractiva posible. Es innegable que hoy en día – al menos hasta que suceda el posible gran apagón ya preconizado algunos “profetas” de nuestro tiempo – pueden ser utilizados para el bien, y deben serlo.

¿Qué nos puede decir de su amor a la Iglesia?

Lo llevó hasta las últimas consecuencias. Carlo vivió el final del pontificado de Juan Pablo II y el inicio del pontificado de Benedicto XVI. Se diría que la Iglesia, aunque atacada desde fuera con ferocidad, gozaba internamente de relativa paz. Sin embargo, Carlo ofreció sacrificios y oraciones por la Iglesia. Se puede decir que a los pastorcitos de Fátima la Virgen les pidió sufrir y rezar por la conversión de los pecadores, a Carlo, sin embargo, de algún modo inspirado por los pastorcitos de Fátima intuyó que la Virgen quería de él un ofrecimiento por la Iglesia de su Hijo.

Es significativo. Esa visión tan elevada y de tan largo alcance no es común en un adolescente. De nuevo tenemos al Espíritu Santo por detrás de este detalle tan esencial de la vida de Carlo. El amor a la Iglesia no fue en él algo sentimental o superficial, fue sacrificial. Al sentirse mal antes de ir al hospital de dónde no saldría con vida, Carlo le dijo a sus padres: “ofrezco mis sufrimientos por la Iglesia, por el Papa y para no ir al Purgatorio”. Fue fiel en su propósito hasta el final y hasta el extremo.

¿Cómo es la relación de San Carlos Acutis y Fátima?

Muy estrecha. Fue una de las más agradables sorpresas al leer la biografía de Carlo: su relación profunda, estrecha, con Fátima. No resisto a citar ipsis litteris el testimonio de su misma madre: “El último viaje que hicimos con Carlo fue en 2006 a Fátima y España. Carlo había recibido muchas señales de los pastorcitos de Fátima. También había soñado con Francisco pidiéndole que reparara y ofreciera sacrificios para que la gente amara y honrara más la eucaristía. Pocos días después de la muerte de sor Lucía en 2005, Carlo soñó con ella mientras le decía que, con la práctica de los primeros sábados, los destinos del mundo podrían cambiar. En otra ocasión, cuando tenía ocho años, había visto a Nuestra Señora de Fátima, que durante una procesión en la iglesia se detuvo frente a él, le dio su corazón y lo colocó en su pecho. Le dijo que se consagrara a su Inmaculado Corazón y al Sagrado Corazón”.

¿Por qué asistir a la conferencia de la madre de un santo?

Antonia Salzano es, de algún modo, madre y discípula de Carlo. La fe que tiene ahora le ha sido transmitida en buena medida por su hijo, de quien aprendió muchas cosas y a quien siguió fielmente por los caminos del Cielo. Esta conjunción de factores hace especialmente interesante su testimonio. Ella no fue causa de la santidad de Carlo – como se podría decir de cierto modo de Mamma Margherita en el caso de D. Bosco. Ella tuvo, eso sí, el mérito indudable de cambiar sus criterios movida por el ejemplo de su hijo. Y eso la constituyó en testigo privilegiado de su rectitud de conducta. Antonia pudo como nadie observar el modo en que el Espíritu Santo hizo de San Carlo un alpinista de Dios que coronó su ascensión en brevísimo tiempo, movido por un ímpetu divino irresistible que lo impulsaba hacia lo alto.

Por Javier Navascués

2 comentarios

  
Francisco alias martin13 punto com
Sería interesante saber si miraba la televisión. Ahora el Instagram es la televisión en el móvil, pero cuando vivió no habían llegado los teléfonos móviles "inteligentes" (empezaron al final de su vida: no había instagram,...).
Esto que dice del "apagón" no creo que ocurra (o durante mucho tiempo), porque entonces ¿cómo nos van a manipular sin tele ni internet?
28/05/26 10:35 AM
  
Chanelly Estibaliz Castillo Silva
Carlos Acutis tocó mi vida desde que llegué a España. No es casualidad. El te acerca a lo más bello de nuestra debilidad como pecadores. Gracias a El, muchos milagros han ocurrido en mi vida.
28/05/26 10:51 AM

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