Óscar Parra de Carrizosa analiza su película Gemma Galgani: "El sufrimiento ofrecido enseña a amar"

Óscar Parra de Carrizosa (Madrid, 25 de enero de 1974) es un médico (Universidad Complutense de Madrid), director de cine, guionista, escritor, productor, director de fotografía e ingeniero informático (Cambridge Information Technology Certificate) español. Premiado en el Festival Internacional de Cine y Multimedia católico de Niepokalanow (Polonia) en 2009 con el largometraje Uno de vosotros me traicionará, y cinco años después, en el mismo festival, recibe el segundo premio con la película Bajo un manto de estrellas. Además ha sido galardonado en Colombia con el Guacarí de Oro al Mejor Director en el 5.ª Montería Film Festival, y con el Al-Ándalus 2016. Ha sido el último director que dirigió a la actriz Sara Montiel en su película Abrázame.
¿Por qué decidió dirigir una película sobre Santa Gemma Galgani?
Como cineasta y como médico, siempre me han atraído las historias donde lo humano toca el límite de lo inexplicable. Decidí abordar la vida de Gemma porque es un desafío monumental: ¿cómo retratar a una chica que vive con los pies en la tierra pero el corazón en el Cielo? No quería hacer una película solo para devotos, sino explorar el misterio de una joven que, desde su habitación en Lucca, vivió una historia de amor radical. Sentí que era urgente rescatar su figura de las estampitas antiguas y mostrarla con toda su fuerza vital.
¿Considera que la vida de la santa es poco conocida?
Aquí se dan varias paradojas, en países como España o Brasil sí es conocida, así como en varios otros países de América. Sí, su nombre e imagen son muy conocidos, pero su humanidad es la gran desconocida. Muchos se quedan en la superficie de los fenómenos místicos, pero ignoran a la mujer de carne y hueso que había detrás. La película busca llenar ese vacío: mostrar a la Gemma que sufre el rechazo social y que lucha por encontrar su lugar en el mundo. Queremos que el espectador descubra a la persona, no solo al icono.
Aunque es una santa muy popular que atrae muchos devotos…
Precisamente porque su vida no fue fácil. Gemma conecta con la gente porque su sufrimiento fue real, no teológico. Ella atrae porque se convierte en una compañera para cualquiera que haya sentido dolor, soledad o enfermedad. En la película, gracias a la conmovedora interpretación de Laura Lebó, vemos que esa popularidad nace de la empatía: la gente ve en Gemma a alguien que comprende sus propias heridas porque las ha vivido en su propia carne. Gemma supo entender que el sufrimiento puede ofrecerse a Dios y, de este modo, el dolor cobra sentido.
¿Hasta qué punto se documentó para ser fiel a la vida de la santa?
La documentación ha sido obsesiva, casi quirúrgica. Nos basamos fielmente en su “Autobiografía", en el libro que escribió su confesor, el P. Germán y sus cartas. Para mí, el rigor histórico es una forma de respeto. Un ejemplo de nuestra “locura” por el detalle fue la recreación de su habitación: llegamos a contar las rayas del papel pintado de la casa original de los Giannini en Lucca para reproducirlo con exactitud matemática en el set. Queríamos construir una “máquina del tiempo” para que el espectador respire la misma atmósfera que respiró ella.
¿Qué virtudes o facetas de la santa son más potenciadas en la película?
Hemos potenciado su fortaleza y su alegría en medio de la prueba. A menudo se la pinta triste, pero nosotros mostramos que su dolor era el lienzo de una alegría interior indestructible. Destacamos su capacidad para transformar el sufrimiento en amor. También, gracias al personaje del Padre Germán (interpretado magistralmente por Valentín Paredes), resaltamos su obediencia y su sensatez frente a un mundo que la cuestionaba constantemente, incluso desde la ciencia y la propia Iglesia.
¿Cómo puede ayudar la vida de esta santa al hombre moderno?
Vivimos en una sociedad que esconde el dolor y teme a la debilidad. Gemma es un antídoto contra la desesperanza moderna. Ella nos enseña que la vulnerabilidad no es un defecto, sino un lugar de encuentro con Dios. Al hombre de hoy, obsesionado con el éxito y la salud perfecta, Gemma le recuerda que una vida aparentemente “rota” o limitada por la enfermedad puede ser una vida plena, fecunda y llena de sentido.
¿Cómo Gemma nos enseña a superar los desprecios y las incomprensiones?
Con el silencio y el perdón. En la película se ve claramente: ella fue juzgada, tildada de histérica y rechazada. Sin embargo, nunca devolvió el golpe. Su respuesta fue siempre amar más a Dios; decir “si no se ha dado será porque Jesús no lo ha querido”. Nos enseña que la verdadera dignidad no está en la defensa agresiva del propio ego, sino en la certeza de saberse amada por Dios. Su “venganza” contra el desprecio fue ofrecer su dolor por aquellos que la despreciaban.
¿Por qué merece la pena ver la película y cómo puede ayudar espiritualmente?
Merece la pena porque es una experiencia inmersiva, visual y sonora que va más allá del entretenimiento. No es una película para “ver", es para “vivir". Ayuda espiritualmente porque pone al espectador frente al espejo de su propia fragilidad y le ofrece una salida: la esperanza. Al ver cómo Gemma abraza su cruz, uno sale del cine con una mirada renovada sobre sus propias cruces cotidianas, entendiendo que el sufrimiento ofrecido enseña a amar.
¿Qué le ha aportado a usted personalmente?
Como médico, esta película me ha reconciliado aún más con la dimensión trascendente de mi profesión. En mi consulta veo a diario a muchas “Gemmas” anónimas que cargan con dolores inmensos. Profundizar en su vida me ha ayudado a mirar a mis pacientes no sólo como cuerpos a curar, sino como almas que libran batallas invisibles. Dirigir esta historia me ha confirmado que el dolor, cuando se comparte y se ofrece, deja de ser estéril.
Por Javier Navascués
4 comentarios
Santa Gema de Galgan, que respondió a las gracias del ESPÍRITU SANTO, siendo una mujer que experimentó visiones, estigmas y diálogos con Jesús, lo que la llevó a una " intensa vida de oración y sacrificio ". Su ejemplo de humildad, caridad y entrega total a Dios la convierten en un " referente para los creyentes de hoy en día ". A través de su vida, podemos aprender lecciones valiosas sobre la importancia de la fe, " la perseverancia en la oración y la confianza en la voluntad divina ". Las mujeres no son una cosa temporal a usar y menos considerarse esclavas del instinto de ciertos hombres. La FAMILIA y el MATRIMONIO tienen que renacer, porque son atacadas por los políticos a pesar de ser pilares fundamentales de la sociedad. El respeto es fundamental en las relaciones y demostración del autentico amor.
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