Claudio estuvo a punto de morir. Cristo le sanó alma y cuerpo. Ahora su vida es un canto de gratitud a Dios

Claudio Davies. Licenciado en Ciencias Políticas, en la actualidad trabaja en el sector turístico. Nos cuenta en esta entrevista como tras alejarse de Dios, el Señor le mandó un serio aviso con su salud, aunque luego derramó sobre él mucha misericordia. Estuvo a punto de morir y ahí tuvo una visión de Cristo que le sanó y le cambió la vida por completo.

¿Por qué se alejó de la práctica religiosa?

Desde muy pequeño he seguido el cristianismo. Mis padres me llevaron a una escuela privada con monjas alemanas, en la que además de las clases normales se celebraba la Santa Misa. Fueron años felices y me gustaba mucho ir allí. Al crecer, con los años seguía rezando y creyendo en Jesucristo como el hijo de Dios. Intentaba ir a Misa cuando podía. En Roma es fácil, dada la gran cantidad de iglesias que hay y una presencia fuerte de la fe en la sociedad.

Sin embargo al llegar a Ibiza se alejó de la fe…

Así es, llegando a Ibiza en 2012 me encontré con una realidad y sociedad muy diferentes a la de Italia. La fe cristiana no se notaba mucho en la ciudad y el budismo y otras formas de espiritualidad oriental estaban más presentes. Esto, poco a poco con los años, me fue alejando de la práctica de la Santa Misa y así me fui enfriando y cortando mi conexión con Dios.

¿Considera que el derrame cerebral fue un serio aviso de Dios?

Creo que Dios utiliza cosas negativas de nuestra vida para su Gloria. En mi caso permitió este derrame en un determinado período, justo pocos meses antes del confinamiento del covid. Dios me sanó y me devolvió la salud para que llevase una vida nueva más recta, llevada otra vez por su mano, una vida católica más coherente y con fe renovada.

Como digo siempre he pasado de vivir el peor día de mi vida a vivir el mejor día de mi vida. En los últimos 10 años me había fijado mucho en lo material, en lo exterior, aflojando la vida interior y la vida espiritual. El espíritu es lo que vive para siempre y necesita ser alimentado al igual que el cuerpo. La Palabra de Dios y la Eucaristía son el mejor alimento para darnos fuerza y vigor.

De hecho el Señor se le manifestó estando convaleciente en el hospital. ¿Cómo fue la experiencia?

Lo que Dios me permitió vivir en estos días del final de octubre 2019 fue un verdadero milagro. Un acto de amor y de misericordia. Me he sentido afortunado y muy amado por parte del Padre, de su divino Hijo Jesús, del Espíritu Santo, así como de María Virgen. Dios y su Madre me han levantado y cuidado en el momento más duro de mi vida. Cuando me encontraba en la reanimación tras 6 horas de cirugía en el cerebro, con dolores por todo el cuerpo que empezaban a subir al pasar del efecto de la anestesia, tuve mucho hambre y sed. Con mi Rosario en el cuello decía: “Jesús se como te sentías en la cruz, este es mi calvario, ayúdame por favor…".

De repente vi como me encontraba en Roma, concretamente en la fontana de la barcaza en plaza de España. Y ahí bebía agua, pero era el Agua Viva. Pensaba que estaba riquísima. De repente veo dos manos, con los agujeros de los clavos y vi luminoso en toda su gloria a Jesús el Cristo. Me abrazó y me dijo que todo estaría bien. Luego se levantó en alto y me preguntó: “¿Claudio, que quieres de la vida?”. Yo le contesté: “Quiero una familia, casarme con mi novia y hacer las cosas bien”. Y durante este momento me enseñó escenas venideras que al día de hoy se han cumplido y van cumpliéndose (nuestra boda, el hijo varón, varios momentos de nuestra vida…) En aquel momento me dio también el nombre del hijo que iba a tener: Thunder Cristian. También me vi de abuelo con mis nietos. Me dejó con una frase: “Todo se te dará, pero tienes que valorar la vida”. En 3 días estaba recuperado físicamente. Fue increíble también para los médicos que me visitaban. Por la noche tenía sueños particulares y notaba que Dios me estaba sanando y me ayudaba a recuperarme.

En cualquier caso usted se encontró con Cristo en la cruz, por medio de unos dolores atroces…¿Cómo le consoló el Señor y la Virgen?

Días después de la operación, solía ir a Misa en la capilla del hospital. Al entrar estaban bendiciendo las cartas que cada mes enviaban a Međugorje. Y me reencontré con una doctora católica conocida días antes. Le comenté mi experiencia y ella me dijo que si Cristo me habló tenía una misión y que ella me visitaría en unos días.

Una tarde estando en la cama de mi habitación mirando el cielo y las montañas de Palmas empecé a ver cosas muy hermosas en el cielo (ángeles volando, carros con caballos y una especie de guerrero conduciendo y sobre una nube, la Santísima Virgen María. Yo ya en lágrimas por el asombro y maravillado intenté sacar un par de fotos con mi móvil y desapareció la visión. En el mismo momento tocaron a mi puerta. Era la doctora católica con un manto en su bolso, era el Manto de la Virgen de Guadalupe. Me dijo: “Ella quiere estar un poco contigo”. Me lo puso encima, cubriéndome entero. Bajo su manto los dardos del mal no podían hacerme daño. Yo rezaba y empecé a notar una energía especial y un profundo amor de la Virgen.

¿Cómo fue el proceso de recuperar la salud corporal?

Fue muy natural, estos días tenía una claridad de la que nunca había disfrutado. Sabía exactamente como recuperarme y los pasos a seguir. Era como renacer, una creación nueva, con un nuevo propósito, un nuevo impulso, una nueva fuerza…rumbo al paraíso, que hoy en día es mi mayor objetivo.

¿Cómo a medida que se encontraba mejor de cuerpo quiso también fortalecer su vida espiritual?

Sí, fue una consecuencia natural, cuando despiertas tras experimentar que el Cielo existe de verdad no hay mas dudas. Al mismo tiempo me di cuenta que no podía amar a quien no conocía de verdad. Entonces recé para conocer a las personas que me diesen formación. Pronto conocimos al P. Jesús, que nos casó en 2021 y a muchos católicos de varias comunidades que vivían la fe con coherencia. Hasta hoy soy un católico practicante y voy a Misa regularmente. Me siento bien y vivo mi relación con Cristo, que es mi guía y ejemplo.

¿Cómo le cambió la vida desde entonces?

La vida sin Cristo y la fe nunca será completa. Antes lo teníamos todo materialmente hablando, pero siempre habia un vacío. Desde que me reencontré con nuestro salvador, todo es mas bonito y con mas sentido. La vida es completa para nosotros. “Busquen el reino de Dios primero y el resto llegará por añadidura".

¿Cómo le ayudó su esposa en el camino de la fe?

Mi esposa es una persona fantástica, increíblemente inteligente y fuerte. Llevamos juntos 18 años, crecimos juntos, viajamos por el mundo y vivimos muchas experiencias. Y tenemos mucho en común, sobre todo la fe católica. Dios nos ayudó en esos momentos difíciles en el hospital. Nuestra fe nos ha salvado. Lo puedo decir, pues estoy convencido que es así, sin fe no habría salido de allí. Mientras estaba en la sala enfrentando mi destino, ella con mi madre rezaba el Rosario y esto tiene una potencia enorme.

¿Cómo su testimonio de fe puede ayudar a otras personas?

Siento que debo decir a todos ustedes que Dios les quiere mucho. Nunca lo olviden, sobre todo en los días malos. Ofrezcamos el sufrimiento a Él, pidamos de corazón en el nombre de Jesucristo y Él actuará con su poder en nuestra vida. Para Él nada es imposible. Y siempre demos gracias a Dios, en los días buenos y en los malos.

Deléitate en el Señor,
y él te concederá los deseos de tu corazón.
(Salmo 37:4)
Has cambiado mi lamento en baile;
Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.
Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado.
Dios mío, te alabaré para siempre.
(Salmo 30:11-12)

Me mostrarás la senda de la vida;
En tu presencia hay plenitud de gozo;
Delicias a tu diestra para siempre.
(Salmo 16:11)

Por Javier Navascués

1 comentario

  
Antolin
Muy bonito y reconfortante.. Muchas gracias.
Dios nos reconduce en circunstancias dolorosas.
Los milagros existen porque Él es. Alabado sea Dios.
21/01/26 8:17 AM

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